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Actualidad meteorítica

Recientemente se han publicado varios estudios sobre los efectos del bombardeo de meteoritos que la Tierra sufrió al comienzo de su historia geológica y su efecto sobre la vida.

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Bombardeo de la Tierra. Ilustración: NASA.

La Tierra no siempre fue un sitio tan pacífico como lo es ahora. Hace 4000 millones de años frecuentemente caían objetos sobre este planeta de considerable tamaño, eran restos o escombros de la formación del sistema solar. Durante un tiempo se ha pensado que este intenso bombardeo extinguiría cualquier intento de aparición o prosperidad de la vida en la Tierra. Ahora se cree que no solamente no fue un problema, sino que dio impulso a la vida.
Las pruebas encontradas en muestras lunares, en meteoritos y en la superficie de los planetas interiores del Sistema Solar indican que hubo un bombardeo intenso de meteoritos durante el eón Hádico, entre hace 4500 y 3800 millones de años, y especialmente hace 3900 millones de años.
Según estudios previos este intenso bombardeo habría fundido la corteza terrestre haciendo imposible la vida en la Tierra. Ahora Oleg Abramov y Stephen J. Mojzsis, de University of Colorado, han llegado a la conclusión de que este bombardeo sólo afectaría regionalmente el planeta y que, por tanto, quizás la vida habría sobrevivido a estos bombardeos. Esto, según Abramov, abre las puertas a que la vida pudiera hacer acto de presencia hace 4400 millones de años cuando se formaban los primeros océanos. El estudio se publica en Nature.
Debido a que la tectónica ha borrado muchas de las pruebas en la Tierra, estos investigadores se han basado en datos de impacto de la Luna, Marte y Mercurio, así como en muestras lunares procedentes de la Luna. A partir de ahí consiguieron recrear un modelo computacional tridimensional para reproducir el bombardeo. Aplicando el tamaño, frecuencia de impacto y distribución calculadas a una simulación sobre la Tierra llegan a la conclusión de que el gran bombardeo masivo duró entre 20 y 200 millones de años.
El cálculo de la temperatura superficial dice que un 25% de la superficie terrestre estaba fundida durante ese periodo. Según estos investigadores incluso con las condiciones de bombardeo más duras la Tierra no quedaría completamente esterilizada. Además de que los impactos no habrían calentado lo suficiente la corteza, el agua de los océanos habría actuado de termorregulador.
Después las fuentes hidrotermales habrían actuado de santuarios para microorganismos extremófilos que hubieran surgido en las duras condiciones del bombardeo. Incluso en la actualidad hay microorganismos primitivos que pueden sobrevivir a temperaturas superiores a los 100 grados centígrados.
Según algunos indicios geológicos controvertidos la vida ya estaba presente hace unos 3800 millones de años, así que, según Mojzsis, no es descabellado pensar que ya estaba presente hace más de 3900 millones.
La Luna se formó a partir de los escombros resultantes de una gran colisión entre un protoplaneta del tamaño de Marte y la Prototierra. Esta colisión habría producido una inmensa nube de vapor ardiente que habría eliminado todo atisbo de vida. Este evento, de hace 4500 millones de años, habría significado efectivamente el “reinicio” en el sistema biológico terrestre, según Mojzsis.
Esta nueva teoría sugiere además que los impactos posteriores habrían llevado posibles restos biológicos terrestres a otros lugares del Sistema Solar.

Pero los meteoritos quizás habrían proporcionado incluso ventajas. Cuando uno de estos objetos penetra en la atmósfera terrestre el calor producido en la fricción hace que el material del que están compuestos libere vapor de agua y dióxido de carbono antes incluso de que toquen la superficie.
Unos investigadores de Imperial College London sugieren que quizás los meteoritos fueron los que proporcionaron el agua a la Tierra y a Marte, y el dióxido de carbono suficiente como para proporciona un efecto invernadero que impidiese la congelación de nuestro planeta y la existencia de océanos de agua líquida.
Llegan a esta conclusión después de analizar los restos minerales y orgánicos de 15 fragmentos de meteoritos antiguos que han caído en todo el mundo. Calentando las muestras de manera rápida hasta los 20.000 grados (emulando la fricción atmosférica) pudieron medir la cantidad de desprendida de estos gases.
Encontraron que, en promedio, cada meteorito fue capaz de liberar un 12% de su masa en forma de agua y un 6% en forma de dióxido de carbono
Según ellos en la actualidad los meteoritos añaden 10.000 millones de toneladas de dióxido de carbono anualmente y otras tantas de agua gracias a este mecanismo.
Como ya hemos visto hace precisamente 4000 millones de años la Tierra sufrió un gran bombardeo. En este periodo los autores del estudio concluyen que tuvo que haber una inmensa aportación de estos gases por parte de los meteoritos mediante este mecanismo. Incluso el evento transformó las condiciones de la superficie como para que éstas fueran lo suficientemente húmedas y cálidas como para que pudiera ser habitable para la vida. De este modo se iniciarían los ciclos del agua y del dióxido de carbono de forma inmediata.
La suerte de Marte sería la misma al principio, pero la carencia de una magnetosfera habría hecho que Marte perdiera gran parte de su atmósfera por culpa del viento solar.

Pero las ventajas del bombardeo meteorítico para la vida no se terminan ahí. Un grupo de investigadores ha encontrado recientemente ácido fórmico en un meteorito caído en un lago canadiense en 2000.
Chris Herd, de University of Alberta’s presentó el hallazgo en el congreso del pasado mayo de la American Geophysical Union celebrado en Toronto.
Herd califica al meteorito del lago Tagish como la roca más importante nunca encontrada en la Tierra.
Los niveles encontrados de ácido fórmico son cuatro veces superiores a los previamente hallados en cualquier otro objeto de este tipo. Lo interesante es que este compuesto químico orgánico (por ser rico en carbono) y otros ácidos carboxílicos podrían haber proporcionado los componentes básicos para la vida terrestre, sobre todo para los ácidos grasos que forman las membranas celulares.
Según esto la fuente última de este ácido sería el espacio interestelar, ya que éste y otros compuestos han sido detectados con instrumentos astronómicos en nubes moleculares frías y en cometas.
El meteorito cayó sobre la superficie helada del lago en Enero de 2000 y fue recolectado sin que ninguna mano humana lo tocara. Es una de las muestras menos contaminadas jamás recogidas. En total se recolectaron 850 gramos. Nos habla de las condiciones primitivas que reinaban cuando se formó nuestro sistema solar.

Es curioso que según estos tres trabajos el origen de la vida pudo se facilitado por estos objetos y que más tarde fueran los culpables de alguna extinción masiva, como la del Cretácico que supuestamente terminó con los dinosaurios.

Fuentes y referencias:
Nota de prensa. [1]
Artículo original (resumen). [2]
Nota de prensa. [3]
Artículo original. [4]
Nota de prensa. [5]