NeoFronteras

La sonda Messenger sobrevuela Mercurio

Área: Espacio — jueves, 17 de enero de 2008

El pasado día 14 la sonda espacial Messenger sobrevoló el planeta Mercurio. La nave sigue enviando fotos de alta calidad de su superficie, algunas correspondientes a áreas que nunca se habían fotografiado con anterioridad. De hecho desde hacía más de tres décadas ninguna nave se había acercado a este planeta.

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Foto de la superficie de Mercurio en donde se ven detalles interesantes. Foto: NASA.

Mercurio es el planeta más cercano al Sol y tiene que soportar altas diferencias de temperatura entre su parte soleada y la parte que está en sombra. Es un mundo pequeño (no llega a 5000 km diámetro), prácticamente sin atmósfera, y con una superficie salpicada de cráteres.
Ya en la anterior misión espacial a este planeta (el Mariner 10, 1974-1075) se descubrió que, pese a su pequeño tamaño, Mercurio posee un campo magnético débil. Ni Venus ni Marte poseen campo magnético, pero sí la Tierra y los planetas jovianos. Se sospecha que este campo magnético es un campo «fósil», reliquia de un campo magnético más intenso del pasado, que se ha conservado debido a la presencia de un gran núcleo planetario de hierro. Este núcleo desproporcionado es también el que confiere a Mercurio su alta densidad promedio.
Para estudiar estos aspectos y la historia geológica de este planeta se ha enviado la misión Messenger.
Pero llegar a colocar una nave que orbite alrededor de este planeta no es sencillo de hacer con un bajo presupuesto. La misión Messenger, en su viaje de casi 5000 millones de km, emplea para conseguirlo una «carambola» de encuentros gravitatorios que consta de 6 sobrevuelos planetarios y una inserción orbital final. En los tres primeros encuentros se sobrevoló la Tierra una vez, Venus y por último Venus por segunda vez. El sobrevuelo que se acaba de realizar es el cuarto y todavía quedan dos encuentros más sobre Mercurio (6/10/2008 y 29/09/2009) antes de la inserción final (18/03/2011). Y todo ello sin apenas gasto de combustible.

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Foto, enviada por la sonda Messenger, de un lado de Mercurio nunca visto anteriormente (la foto está girada 90 grados). Foto: NASA.

Este planeta jugó un papel importante en la historia de la Física porque su órbita sufre una desplazamiento de su perihelio que la teoría newtoniana de la gravedad no podía explicar. La descripción de este desplazamiento por parte de la teoría de la gravedad de Einstein supuso un triunfo para la Física Moderna del siglo XX.
Por lo demás la superficie de Mercurio es bastante aburrida y recuerda a la de la Luna, está cubierta de cráteres, pero como esta superficie es la superficie planetaria más antigua de nuestro sistema solar puede que nos enseñe algo sobre la historia de la formación del sistema planetario. Aburrida en este contexto no significa carente de información interesante.
Una región curiosa es Caloris, de 800 km de envergadura, creada por un gran impacto y que ocupa gran parte de su hemisferio.
Los instrumentos del Messenger, capaces de captar información en varias gamas de longitudes de ondas, ayudarán a los expertos en la tarea de estudiar este pequeño mundo.
Las imágenes captadas en este encuentro ya se están procesando y analizando. Proporcionan detalles de su superficie con un detalle sin precedentes donde abundan los cráteres de impacto superpuestos unos sobre otros. Una forma de saber la antigüedad de una superficie planetaria, en ausencia de erosión, es calcular el número de cráteres por unidad de área. A más cráteres más antigua es la superficie, porque ha habido más tiempo para que se den ese tipo de eventos. Una superficie lisa sin cráteres denota un área activa geológicamente que renueva la superficie o la presencia de procesos erosivos.
A este planeta le viene dado su nombre del mensajero de los dioses, según la mitología clásica, de ahí el nombre de esta misión espacial.

Fuentes y referencias:
NASA.
Web de Messenger.
Encuentro con Mercurio.
Foto de Mercurio.
Detalle en Mercurio.
Podcast en inglés sobre este tema en NPR (mp3).

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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2 Comentarios

  1. Martín:

    No me atrevería a decir eso de «bella desolación» que dijo algún astronauta del Apolo. La verdad es que debe de ser un mundo absolutamente hostil en el cual un sol gigante, suspendido sobre un cielo absolutamente negro, calcina la superficie hasta niveles inauditos. Es un mundo al que no merece la pena mandar seres humanos.
    Nos debería hacer pensar sobre lo increíblemente afortunados que somos por vivir, en comparación, en un mundo perfecto.

  2. NeoFronteras:

    La rotación de Mercurio es compleja, pero al final casi toda su superficies es expuesta al Sol, salvo quizás el fondo de algunos cráteres polares donde se especula que haya hielo procedente de cometas. Es algo que sería francamente paradójico.
    Aunque no se envíe a astronautas allí, la misión es muy importante para ellos. Esta sonda va a ser un centinela que avisará de las tormentas solares. Éstas pueden enviar grandes cantidades de radiación, entre ellas partículas cargadas a gran velocidad. Los expertos de la NASA se enterarán a la velocidad de luz del evento y activarán la alarma para los astronautas en órbita o sobre la Luna. Entonces ellos se podrían refugiar en lo que llaman un «santuario» para protegerse de la radiación.

    Se ha añadido un enlace más correspondiente a una entrevista a uno de los expertos de la misión.

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