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Cómo un transgénico puede salvar miles de vidas

Área: Genética — Abril 30, 2006

El caso del arroz dorado.

En este artículo Goretti Virgili nos introduce en el fascinante mundo de la genética aplicada a los alimentos que consume el ser humano, en este caso del arroz dorado transgénico. Sin esquivar la polémica nos plantea la necesidad que los países en vías de desarrollo tienen de este tipo de alimentos. También nos plantea cómo nuestra ignorancia no nos debe de impedir ver la verdad, y así poder cultivar un arroz que alimente a la próxima generación de seres humanos.

Historia y biotecnología

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Arroz blanco y dorado. Foto: Wikipedia.

Hace más de 12.000 años que el arroz (Oryza sativa) se cultiva y es la fuente de alimentación de más del 50% de la población mundial. Desde tiempos ancestrales, el arroz ha sufrido cambios en su genoma, mutaciones, de forma natural que le han aportado ciertas ventajas de adaptación en su desarrollo como cereal.
La biotecnología nos brinda en la actualidad la oportunidad de ‘controlar’ esas mutaciones de forma específica, es decir, para que no sucedan al azar sino donde nosotros queramos en el genoma. Es una herramienta para producir, seguir y controlar un cambio introducido en el genoma de un organismo, en este caso el arroz, para obtener ciertos beneficios.

Patologías asociadas a la falta de vitamina A o de hierro

Según la Organización Mundial de la salud (OMS), 230 millones de niños corren el riesgo de padecer déficit de vitamina A (retinol), el cual se puede prevenir. Cada año más de un millón de niños mueren debido a este déficit ya que los afectados son más vulnerables a las infecciones y a la curación de las mismas. Además, en países en vías de desarrollo, 500.000 niños padecen ceguera como consecuencia del déficit de vitamina A. Si se suministra esta vitamina al niño deficiente, UNICEF valora la disminución del riesgo de muerte en un 23%.

La anemia asociada a la falta de hierro es la enfermedad nutricional más común en el mundo. La causa de esta anemia es la falta de hemoglobina en la sangre que conlleva la reducción de capacidades tanto mentales como físicas a gente de todas las edades así como la debilidad del sistema inmunitario. Esta deficiencia se debe mayoritariamente a la falta de ingesta de hierro en la dieta. La anemia en mujeres embarazadas es una causa importante de mortalidad de la madre ya que aumenta el riesgo de hemorragia e infecciones durante el parto. El recién nacido de madre anémica también se puede ver afectado y normalmente presenta poco peso y también anemia. Esta enfermedad puede afectar al desarrollo intelectual de niños y preadolescentes que la padecen. UNICEF estima que dos billones de personas en el mundo sufren anemia, la mayoría mujeres y niños, y de éstos, 1,4 billones sufren anemia por falta de hierro. En África y Asia la anemia es la causa del 20% de muertes de mujeres.

Arroz, vitamina A y hierro

Las plantas de arroz no producen carotenos (precursores de vitamina A) en el grano consumido por los humanos sino en las hojas. Debido a esto y a la imposibilidad de obtener en estos países vitamina A de legumbres, hortalizas o cereales, el déficit de vitamina A ocurre donde el arroz es la mayor fuente de alimento.

La cantidad de hierro asimilable depende tanto de la cantidad de hierro en la dieta como de la absorción del mismo durante la digestión. En países en vías de desarrollo el hierro en la dieta es aportado por hierro no-hemo de origen vegetal (hierro diferente al de la sangre), y debido a su mala absorción está considerado un factor causante de anemia por falta de hierro.
También las legumbres y los granos incluido el arroz son potentes inhibidores de la absorción de hierro por la gran cantidad de ácido fítico que contienen.

Los alimentos que permiten la absorción de hierro no-hemo, por ejemplo, frutas y vegetales ricos en ácido ascórbico, se ven normalmente limitados en países en vías de desarrollo. El hierro hemo es normalmente bien absorbido por el intestino humano y se encuentra básicamente en alimentos que contienen sangre y músculo (carnes y pescados). Debido a su precio y a la falta de disponibilidad, los alimentos ricos en hierro hemo son parte de la típica dieta de países desarrollados.

Se ha visto que el déficit de vitamina A indirectamente interfiere en la absorción de hierro. Debido a que el grano de arroz no contiene provitamina A, y que además la dieta vegetariana es generalmente pobre en hierro, la misión del proyecto del arroz dorado era la de incrementar el contenido del precursor de la vitamina A en el grano de arroz.

El caso del arroz dorado

El proyecto del arroz dorado o Golden Rice en inglés fue portada de la revista Science en el año 2000. Vale decir que la revista Nature rehusó previamente el escrito sin haberlo revisado. Este proyecto empezó a desarrollarse en 1992 gracias al esfuerzo conjunto del Profesor emérito Ingo Potrykus del Instituto de Ciencias Vegetales de Zúrich (Suiza) y del Dr. Peter Beyer de la Universidad de Friburgo (Alemania) con fondos públicos y con finalidad humanitaria. Mediante técnicas de ingeniería genética, se introdujo una mutación en el genoma del arroz para que éste produjera el precursor de la vitamina A, llamado provitamina A o beta-caroteno, en el grano pues la planta de arroz naturalmente lo produce en las hojas.

La idea era crear un alimento fortificado para ser plantado y consumido en áreas donde hay un gran déficit de vitamina A. En 1999 se consiguió la primera versión de arroz dorado (publicada en la revista Science) la cual producía 1,6 microgramos de provitamina A por gramo de arroz además de otros terpenos de gran valor nutricional. Fue el inicio del camino al éxito. Debido a que el proyecto estaba financiado con fondos públicos y mejorar el rendimiento del prototipo de arroz dorado resultaba demasiado costoso, finalmente se optó que una empresa privada biotecnológica mejorara los resultados. La compañía suiza Syngenta obtuvo en 2003 la primera línea regulada de arroz dorado (SGR1) de la cual se obtuvieron unos niveles de provitamina A entre 4 y 8 microgramos por gramo de arroz en los cultivos de campo realizados en Louisina (EUA). En 2005 esta compañía anunció que había desarrollado el arroz dorado 2 o SGR2 el cual produce 23 veces más de provitamina A que la versión inicial de arroz dorado desarrollada por sus inventores, es decir, 37 microgramos de provitamina A por gramo de arroz (publicado en la revista Nature Biotechnology en 2005). El arroz dorado 2 aunque es propiedad de Syngenta es donado al Comité de Arroz Dorado Humanitario (Golden Rice Humanitarian Board en inglés). Para recibir la mitad de la cantidad diaria recomendada (CDR) de vitamina A, se ha estimado que 72 gramos del arroz dorado 2 serían necesarios.

El punto crítico está en saber cuánta provitamina A es absorbida y convertida en vitamina A cuando la gente come el arroz dorado.

Irónicamente, los estudios de campo no se pudieron realizar en Europa debido a la política tan severa sobre transgénicos y se tuvieron que realizar en Estados Unidos. El arroz dorado se ha cruzado con especies de arroz de Filipinas, Taiwán y con una variedad norteamericana. El primer estudio de campo se llevó a cabo en el AgCenter de la Universidad estatal de Louisiana en 2004 con la primera variedad de arroz dorado desarrollado por Syngenta (SGR1) pero el huracán Iván destrozó la mayoría de la plantación. De la cosecha que se pudo salvar se obtuvieron de 4 a 8 microgramos de provitamina A por gramo de arroz. Estos estudios de campo permitirán una medida más precisa del valor nutricional del arroz dorado 2 además de estudios alimentarios. Los resultados preliminares de arroz dorado SGR1 crecido en el campo mostraron que este arroz produce 4 veces más beta-caroteno que el mismo arroz crecido en invernadero.

En Junio de 2005, el Dr. Peter Beyer obtuvo financiación de la Fundación Melinda y Bill Gates para mejorar el arroz dorado incrementando los niveles o la biodisponibilidad de provitamina A, vitamina E, hierro y zinc.

Aunque el arroz dorado fue desarrollado como un alimento humanitario se ha encontrado con muchas dificultades relacionadas con las patentes y la oposición por parte de activistas anti-globalización y del medioambiente. Por ahora, ninguna de las variedades puede ser utilizada para el consumo humano.

El problema de las patentes

Los aspectos políticos debían tenerse en cuenta antes de obtener el arroz dorado con el fin de poder cultivarlo en el futuro. Para cumplir la intención que este arroz fuera de carácter humanitario, se tenía que lograr que llegara a los agricultores de países en vías de desarrollo de forma gratuita y libre de costes. El deseo del Profesor Potrykus y del Dr. Beyer de poner a libre disposición la tecnología desarrollada se vio argumentado por la Comisión Europea. Durante el proyecto de desarrollo del arroz dorado, varias instituciones privadas tenían derechos sobre parte de la tecnología usada debido a los programas IV y V financiados por la Unión Europea que obligaban a la investigación pública a colaborar con la industria. Este hecho derivó en que la investigación pública se orientó hacia problemas industriales y estaba perdiendo su independencia.
Pero este problema con la Unión Europea no fue el mayor comparado con las dificultades de la transferencia de tecnología, aplicación de las patentes internacionales y derechos de propiedad intelectual y de propiedad técnica usados en algunos experimentos. Demasiados aspectos a tener en cuenta para solo dos personas y se tuvo que recorrer a la industria. Con ésta se tuvieron que definir los conceptos ‘agricultor de subsistencia’ y ‘uso humanitario’ que no fue fácil pues tanto el Profesor Potrykus como el Dr. Beyer pretendían que esos conceptos fueran lo más generosos posibles. No se pretendía tan solo ofrecer tecnología gratis a los agricultores a pequeña escala sino también contribuir en los mercados locales de los países pobres.

En mayo de 2000, la empresa Zeneca (después Syngenta), mediante una compañía de licencias, obtuvo la licencia exclusiva para el uso comercial del arroz dorado desarrollado inicialmente por sus inventores y en compensación, financia el uso humanitario mediante los inventores en los países en vías de desarrollo. El acuerdo aplica el uso humanitario para agricultores que reciben 10.000 dólares o menos de ingresos por el arroz dorado. Además, este acuerdo se extiende a las aplicaciones subsecuentes de esta tecnología a otras plantas de cultivo. En 2001 se firmaron los acuerdos de transferencia de tecnología necesarios.
Actualmente en las instituciones públicas de los países en vías de desarrollo se tiene vía libre para introducir el arroz dorado y transformar de nuevo con las variedades locales mejor adaptadas.

Se debe mencionar que gracias a la publicidad, la empresa biotecnológica Monsanto empezó a ofrecer licencias gratuitas para sus propios derechos intelectuales. Este es un ejemplo como el buen uso de las patentes puede ayudar a los más necesitados.

Para saber realmente a lo que se estaban enfrentando, la Fundación Rockefeller hizo una auditoría al proyecto del arroz dorado inicial que estableció que había 70 derechos de las propiedades intelectual y técnica que pertenecían a 32 instituciones privadas y universidades. El Profesor Potrykus estaba indignado porque un proyecto desarrollado con fondos públicos y para un uso humanitario estaba ligado a instituciones privadas que habían patentado tecnologías previas. Hasta llegó a pensar en unirse a movimientos anti-patentes pero se hizo atrás tras reflexionar y llegar a la conclusión que el arroz dorado se desarrolló usando técnicas patentadas y de no ser así nunca se habría llegado a lograr.

El uso humanitario

El siguiente reto era lograr que la nueva tecnología fuera transferida a los países en vías de desarrollo y éstos empezaran a establecerla. El rasgo genético del arroz dorado se debería introducir lo antes posible en las variedades locales de arroz respetando las regulaciones nacionales e internacionales sobre el manejo de plantas transgénicas.

Con este fin, el Profesor Potrykus y sus colegas crearon el “Golden Rice Humanitarian Board” para asesorar y apoyar donde se requiera. La colaboración entre el proyecto público, algunas empresas y organismos oficiales de países ricos como Suiza y países receptores interesados debería permitir que este fin se logre pronto. Se pretende que se evalúen cuidadosamente las necesidades y peculiaridades del sistema del país receptor, se examinen todos los detalles sobre seguridad alimentaria, valor nutricional, seguridad ecológica, etc. Actualmente existen colaboraciones con Filipinas, Vietnam, Indonesia, China, India y Bangladesh.

En todo este proceso se empleará la genética clásica, ya que una vez que se dispone de arroz modificado, el rasgo se puede transferir a las variedades locales mediante hibridaciones de tipo mendeliano, en institutos de investigación de los países interesados y todo ello con ayuda financiera internacional.

Más información: Goldenrice

La lucha contra los opositores y la mala publicidad

Greenpeace es el mayor opositor al proyecto del arroz dorado y su distribución a países en vías de desarrollo donde existe un déficit de vitamina A. Sus miembros opinan que después de 5 años todavía se desconoce la cantidad de provitamina A que queda en el arroz una vez está cocinado además que no se han llevado a cabo estudios de riesgo para el medioambiente y salud pública.

El arroz dorado tiene el potencial de salvar miles de vidas y la mala propaganda que se le ha dado por parte de estos opositores es muy difícil de contrarrestar. Anuncios sobre el arroz dorado inicial mostrando fotos de niños con 9 Kg de arroz delante emulando lo que ellos decían necesario para suplir la cantidad diaria recomendada de vitamina A, algo contraargumentado previamente.

Greenpeace aduce que puede ser el principio del fin, empezar aceptando un transgénico para que después aparezcan más. Un argumento bastante pobre frente a las ventajas respaldadas por el arroz dorado 2 y con las que no pueden batallar. Mediante su acción, impiden el avance hacia la resolución de un problema que afecta a millones de personas sin aparentemente importarles las vidas que están en juego.

Los requisitos que cumple el arroz dorado son:

– El arroz dorado no ha sido desarrollado por ni para la industria privada.
– Se ha desarrollado para resolver o paliar una necesidad urgente mediante la complementación con métodos tradicionales.
– Presenta una solución sostenible y gratuita, sin necesidad de recurrir a otros recursos.
– Evita los efectos negativos asociados a la Revolución Verde.
– La industria no se beneficia de ello.
– Los que se benefician son los pobres y desaventajados.
– Se suministra gratuitamente y sin restricciones a los agricultores pobres.
– No crea nuevas dependencias.
– Se va a cultivar sin aportaciones adicionales.
– No crea ventajas para los terratenientes.
– Se puede resembrar cada año de una cosecha anterior.
– No reduce la biodiversidad agrícola.
– Hasta ahora no se ha detectado efecto negativo sobre el medio ambiente.
– No se ha detectado ningún riesgo para la salud de los consumidores.
– No era posible lograr este avance mediante métodos tradicionales.

Ante todo esto, cabe concluir que los que estén en contra de que el arroz dorado llegue al agricultor para que sea cultivado, sin dar razones claras o alternativas viables, esconden una agenda política oculta, que en este caso bajo el pretexto de oponerse a una tecnología, condenan a millones de personas.

En los países en vías de desarrollo, la tecnología puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. No es tolerable que el logro de haber desarrollado el arroz dorado, el cual tiene el potencial de salvar miles de vidas, se vea bloqueado por falsos argumentos de una asociación tan poderosa como Greenpeace. Las consecuencias serán que seguirán habiendo millones de niños que enfermarán de una ceguera evitable o incluso morirán. El caso del arroz dorado puede ayudar a desenmascarar la naturaleza verdadera de Greenpeace en todo este debate sobre la biotecnología.

Su opinión

Quiero dejar este apartado abierto, para que escriban su opinión.

Agradecería que pensaran en este caso aquí presentado y meditaran sobre su idea y/o conocimiento de los organismos modificados genéticamente, su posible uso, distribución y consumo, así como las ventajas y desventajas.

A lo largo de los siglos el arroz ancestral ha sufrido muchas mutaciones al azar en su genoma sin que éstas afectaran en manera alguna (o al menos conocida) la salud humana. El arroz dorado es un arroz ‘hecho a la carta’, se han tomado todas las medidas de seguridad necesarias, es un arroz controlado genéticamente y no producido al azar.

Y quisiera plantear esta pregunta… ¿Usted le tendría más temor a consumir un alimento que ha sido modificado al azar o que esa mutación ha sido introducida de forma controlada?

Goretti Virgili López es licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona. Después de su graduación realizó investigación científica en virología en la Universidad de California en Davis (EEUU), obtuvo un máster en biomedicina en el Hospital Clínic-Universidad de Barcelona y en la actualidad realiza su doctorado sobre agricultura molecular aplicada a medicina en la Universidad de Heidelberg (Alemania).

9 Comentarios

  1. EDELMIRA:

    Yo creo que cada uno de nosotros debería ser conciente de no dañar con la naturaleza, porque como seres humanos estamos destinados a vivir aqui en la Tierra. No tenemos a donde ir . Señores la naturaleza es sabia y debemos cuidarla.

  2. MacCano:

    Comentarios como el anterior me espantan, la realidad es que soy de los que no ve con malos ojos a los alimentos transgénicos, creo que si tenemos la capacidad de utilizar nuestra ciencia para mejorar la vida de millones de personas debemos hacerlo, claro esta, con un cierto control.
    Leed sobre la cantidad de tramites burocráticos ante los que se enfrenta una idea tan buena solo me da tristeza, es el miedo por el miedo, y los de Greenpeace me dejan cada día mas claro que no tienen muy claro donde esta el norte…

    Muy buen artículo, por cierto…

  3. Jose Piñeiro:

    Imaginemos que la gente se pone a cultivar el arroz dorado, dada su clara superioridad sobre las variedades clásica.
    Eso haría abandonar el cultivo de las variedades clásicas, reduciendo la biodiversidad del principal alimento mundial.
    Ahora solo nos queda imaginar una plaga que afecte a esta variedad. Tendremos como resultado la mayor hambruna de la historia.
    Por otro lado no me queda nada claro la inocuidad del arroz, aunque para quien se muere de hambre seguramente esto no importe. En mi caso no lo comería.
    Me parecen muy útiles los organismos modificados genéticamente, pero la precaución nos debe impedir usarlos como alimentos. Debemos actuar con la mayor precaución. Manipular bacterias para obtener energía, degradar desechos o concentrar metales me parece la única aplicación razonable.
    Siento mucho el problema del hambre en el mundo, pero este arroz no es más que un parche temporal. La única solución valida es el control de la natalidad. Les recomiendo un interesante libro de ficción “Los viajes de TUF” que ilustra esta idea. Se resume en : “o controlas la natalidad de tus gatos o te acabaran echando de casa”

  4. Bernabe Soberon:

    He leido con alegría, pero también con espanto, la forma cruda como se trata a la ciencia. ¿Acaso no mueren millones de seres humanos de hambre? De hambre, señores, de hambre.
    Celebro que la ciencia esté logrando resultados optimos en el mejoramiento del arroz genético; lo cual repercutirá indudablemente para beneficio de los consumidores, pero más de aquellos que no tienen que comer y mueren por ello.
    Seguro que los de Greenpeace tienen siempre sus mesas llenas de los mejores alimentos. Mejor que mueran de hambre a que los mate un transgénico, dicen ellos. Estupido raciocinio. Sigan adelante cientificos del mundo, porque hasta que llegue la justa distribución de la riqueza pasará mucho tiempo.

  5. Juan Esteban Bosco:

    Mi respuesta es que no creo en el azar puro. Creo en que todo, incluso los alimentos fueron creados con la capacidad de de adaptarse a ciertas condiciones, que las modificaciones que introduce el ser humano en muchos casos son buenas (particularmente en este caso creo que también es muy necesaria), pero no dejan de ser necesarias por la mala utilización que hace el hombre de los recursos que tiene, la avaricia, el manejo del poder, nos ha llevado a tener que producir “casi” alimentos balanceados para hombre, solamente para que no se mueran esa gran parte de la humanidad que vive sumida en la pobreza y que no puede disfrutar de la variedad de alimentos con la que estamos, por decirlo así, PROGRAMADOS, para que nuestro cuerpo funcione correctamente.
    No quiero que media humanidad muera de hambre, tampoco alimentarlos como animales (domésticos, ya que ni siquiera los salvajes comen tan mal), sino que puedan disfrutar del placer de alimentarse con toda la variedad de alimentos a la que hoy en día acceden solamente unos pocos afortunados “con fortunas”.

  6. valledesiertoblog:

    Muy interesante el tema, es por ello que si alguien de buena voluntad tiene links donde aparezca más información sobre transgénicos, os ruego enviar.

    Muchas gracias.

  7. Marok:

    El Arroz Dorado y el cuento del mundo feliz. ¿Podrían preguntarse quienes financiaron al “filantrópico” científico en sus ideas?. ¿Hasta cuando vamos a caer en el juego de estos pulpos que lo único que quieren es riquezas y control sobre todo lo que respira y tiene vida en este planeta? Es triste ver este tipo de reportajes con sus contundentes discursos teóricos y pobres resultados. Lo único claro que muestra es la codicia que mueve a las industrias biotecnológicas por apropiarse de las patentes sobre los genes (todo un nuevo marco legal fraudulento) porque saben que pueden apropiarse de la planta completa. De ahí el bullado interés en promover su distribución gratuita a muchos países pobres. Así contaminar ojala a toda la especie. Esto no es nuevo y se ha dado con el maíz, la colza, el algodón y la soja. Donde los mismos fabricantes han promovido la contaminación mediante supuestos pirateos de semillas. Y del prometedor grano amarillo se puede decir que ningún agregado nutricional aislado, llámese vitamina a,b,c,…z, podrá superar una alimentación equilibrada derivada de productos naturales. Pues para metabolizar una vitamina se necesitan una infinidad de otros nutrientes en formas y cantidades adecuadas que sólo vienen en su envase natural ya sea de variedades seleccionadas o silvestres. Es inútil, fraudulento y peligroso pretender que la ciencia concentre un nutriente mediante la ingeniería genética y presentarlo como una gran solución a la desnutrición, por lo anteriormente expuesto y por el hecho de que esta técnica presenta serios problemas de seguridad, por ejemplo en la expresión de los genes en el huésped, lo cual reconocen sus científicos más honestos. Espero que este comentario no sea censurado. Gracias.

  8. Marok:

    Ah, es irónico, en el último parrafo el autor o posteador da énfasis al supuesto “control” de la manipulación genética y descalifica a la naturaleza porque el azar sería menos controlable. Perdón pero esta idea no es muy sensata. No existe control absoluto, ni al 50%, acerca del lugar, el tiempo ni la forma en que un gen insertado artificialmente se expresará en el huésped, revisen el experimento de los guisantes australianos, el maravilloso starlink, las papas, etc. La selección natural no altera la estabilidad de ningún gen porque nunca ha sacado uno de una especie para insertarlo en otra. Los lanzamientos supuestamente “exitosos” son debido a que no observan problemas directos y en el corto plazo, después de un largo tiempo de obtener resultados directamente negativos. Existe un pobre y limitado marco regulatorio sanitario que permite las liberaciones de estas “maravillas”. Lo que se podría esperar, por un lado, son proteínas similares en apariencia “sustancialmente equivalentes”, pero potencialmente extrañas para el sistema inmune, con una amplia y desconocida trayectoria, difícil de seguir, que podría ya estar afectando la salud de millones de personas. La ganancia para la humanidad puede pasar de cero a negativa.

  9. guillermo:

    Es cuando menos curioso, que la primera información que llega de un alimento transgénico, gratis y capaz de ser resembrado sin necesidad de pagar peaje a la multinacional de turno, tenga tan mala prensa. Sin ser experto en el tema, como creo que tampoco son la mayoría de las opiniones vertidas, creo que valdría la pena recordar que la mayoría de los alimentos vegetales y animales, de que disponemos han sido manipulados y modificados por el hombre casi desde que se utilizó la agricultura intensiva en tiempos de los antiguos egipcios. Resulta sospechosa la reacción de sociedades como Green Peace con ataques furibundos a ciertas tecnologías y casi ninguna recriminación hacia otras tan o mas contaminantes. Mas parecen, pensando benévolamente, los tontos útiles de ciertos grupos o lobys de presión. Por otra parte, si que es verdad que la mejor receta es el control de natalidad y la reducción del crecimiento desmesurado de la población humana, pero quizá pasa que ya se están aplicando las recetas de ficción indicadas en el “Informe Lugano” y no las mucho más útiles, sensatas y difíciles pero posibles, propugnadas por su escritora.

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