NeoFronteras

Explicación evolutiva del efecto placebo

Área: Medicina — lunes, 10 de septiembre de 2012

Proponen una explicación evolutiva para determinados casos de efecto placebo.

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Cuando se hacen investigaciones en Medicina siempre hay un grupo de control al que se le administra un placebo para así saber si el medicamento a probar es efectivo. Normalmente el resultado se analiza con el típico contraste de hipótesis que se ve en cualquier curso básico de Estadística. El efecto placebo suele ser tan importante que la mera sospecha de que se recibe una medicina hace que los pacientes se sientan mejor. Por eso el personal que administra el producto no sabe qué está administrando, si el placebo o el fármaco.
El efecto placebo es el gran aliado de los curanderos y de las medicinas orientales y “alternativas”. Sin embargo, este efecto no te curará un ataque de apendicitis. Obviamente tiene sus límites. Además, una cosa es que uno se sienta mejor y otra que realmente lo esté.
Podríamos concluir que el efecto placebo es meramente psicológico, pero no es así. Alguien que sufra de un infección leve puede curarse de la misma tras administrarle un placebo. Al parecer es plausible que el sistema inmunitario tenga un interruptor que esté controlado por la mente.
No es la primera vez que se sugiere que el sistema nervioso y el sistema inmunitarios están relacionados de alguna manera. Pero algo parecido al efecto placebo se puede dar en animales. Así por ejemplo, se puede observar en condiciones de laboratorio cómo el sistema inmunitario de los hamsters siberianos se comporta cuando se dan infecciones leves. Si las horas de luz con los que se iluminan son pocas su sistema inmunitario casi no hace nada, pero si son muchas entonces combate fuertemente la infección.
Este efecto ha hecho a Peter Trimmer (University of Bristol) retomar una idea propuesta originalmente hace una década por Nicholas Humphrey (London School of Economics). Según esta idea, el efecto placebo tendría un origen evolutivo.
Si volvemos al caso de los hamsters podemos ver que el número de horas de luz simula o bien las condiciones del invierno o las condiciones del verano, algo muy acusado en Siberia. Además, en el invierno es difícil conseguir comida, mientras que en verano es mucho más fácil.
El sistema inmunitario necesita de muchos recursos para funcionar, pero el consumo excesivo de recursos durante el invierno puede ser crítico y, por tanto, en caso de infección leve existe una ventaja adaptativa en no combatir la infección. Sin embargo, en verano, al haber más alimentos, el cuerpo puede permitirse ese gasto extra. Para que este caso se dé la infección no puede poner en grave peligro al animal, porque si la infección es grave la intervención del sistema inmunitario es imprescindible para la supervivencia, sea invierno o verano y es seleccionada desde el punto de vista evolutivo.
Todo esto es para los hamsters siberianos, pues todavía no se ha demostrado este efecto respecto a las horas de luz en humanos. Sin embargo, el efecto placebo de tomar una supuesta pastilla en humanos se parece al caso del hamster: una intervención crea un efecto psicológico que dispara una respuesta del sistema inmunitario.
Según Trimmer el hamster actúa inconscientemente frente al estímulo luminoso que le hace creer que hay suficiente suministro de comida para mantener una respuesta completa del sistema inmunitario. Los humanos responden inconscientemente al recibir un supuesto fármaco de una manera similar, pues creemos que la pastilla viene con la “seguridad” de que debilitará la infección, y entonces permitimos una respuesta plena del sistema inmunitario al creer que no se consumirán muchos recursos gracias a la ayuda del fármaco (aunque realmente no sea así).
Trimmer y sus colaboradores han puesto a prueba esta hipótesis con un modelo computacional llegando a resultados consistentes. El modelo revela que, en ambientes difíciles, los animales viven más y tienen más descendencia si se enfrentan a infecciones débiles sin que el sistema inmunitario use muchos recursos. El resultado muestra, por tanto, un claro beneficio evolutivo de esta capacidad de poder activar o no el sistema inmunitario dependiendo de las circunstancias ambientales.
Pese a que desde hace unos 10.000 años la agricultura y ganadería nos ha hecho más independientes del medio, nuestros cuerpos todavía retienen este tipo de respuesta porque nuestro interruptor subconsciente todavía no se ha adaptado a las nuevas circunstancias. El placebo engaña a la mente haciéndola creer que es el momento ideal para activar la respuesta inmune.
Entre las pegas que han puesto otros investigadores a esta teoría está el hecho de que hay distintas respuestas al efecto placebo dependiendo de la enfermedad. No toda enfermedad depende de una infección, ni su cura de la activación del sistema inmunitario.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3911

Fuentes y referencias:
New Scientist.
Artículo I.
Artículo II.
Foto: NeoFronteras.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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25 Comentarios

  1. Miguel Angel:

    La inmensa mayoría de los tratamientos (sean sustancias o procedimientos) que se han empleado hasta la llegada de la Medicina moderna eran placebos. En realidad, eran placebos en el mejor de los casos,ya que en muchas ocasiones el tratamiento aplicado era simplemente contraproducente o tóxico, un par de ejemplos: la antigua costumbre de echar aceite hirviendo en las heridas (que provocaba importantes quemaduras que acababan infectándose) o el uso generoso que se hizo durante la Edad Media de los metales nobles (muy tóxicos para el organismo) y que se extendió a épocas posteriores.

    La posible relación con la activación del sistema inmune parece que toma cuerpo y no sólo en relación con infecciones: la respuesta inmune frente a los cánceres también puede mejorar con el efecto placebo.
    Recientemente se han hecho varios estudios que relacionan supuestas “curaciones milagrosas” de enfermos con neoplasias con un mayor nivel de oxitocina y vasopresina, que son sustancias que produce el cuerpo de modo antural y que activan la inmunidad. Al parecer el hecho de que el enfermo crea que se va a curar aumenta las concentraciones de estas dos sustancias y sería la explicación de algunos casos sorpredentes de curaciones “por fe”.

  2. tomás:

    A ver si les vas a placear -en el significado de desvelar- el negocio a los lurditanos.

  3. Pocosé:

    Tener confianza en que se va a conseguir algo aumenta las posibilidades de que así sea, pero es imprescindible: que realmente sea posible, se pongan todos los medios necesarios y apropiados, que ninguna eventualidad inevitable de al traste con todo, y que el o los involucrados, pongan todo el empeño en conseguirlo.
    Placebos, amuleto, sortilegios y rezos, sin duda ayudan en el tema del empeño, mejorando los medios psicofísicos del o de los involucrados.De lo cual vienen viviendo muchos desde la noche de los tiempos.
    Pero estoy tan convencido de que la mera fe no mueve montaña, como de la imposibilidad de convencer al creyente de que se movió por estar sobre una falla.
    Saludos a todos.

  4. skan:

    Hombre, pero decir que las medicinas orientales son efecto placebo es mucho decir.

  5. Miguel Angel:

    Estimado scan:

    Lo cierto es que las medicinas orientales han aportado muy poco. La mayoría son placebos, por ejemplo: hueso de tigre molido para combatir la impotencia o dar vigor al paciente (esta creencia infundada ha motivado la extinción de varias especies de tigre y supone una tremenda amenaza para los pocos que quedan).
    Una excepción podría ser la acupuntura, que está reconozida por la OMS para el tratamiento de 49 enfermedades (sobretodo para el tratamiento de dolores crónicos), pero sigue siendo objeto de debate: muchos investigadores consideran que el hipotético beneficio se debe también al efecto placebo.

    Lo que si que parece funcionar de un modo aceptable son las terapias de la “Psicología positiva” basadas en técnicas similares a las que usan los budistas. Martin Seligman y Francisco Varela han fomentado el uso de este tipo de terapias con buenos resultados. En las cárceles estadounidenses se ha implementado desde hace años el uso de una técnica budista de meditación (Vipassana) con el fin de disminuir la ansiedad y la depresión que sufren los convictos, también con buenos resultados.

  6. Pocosé:

    Que en las medicinas orientales se usan principios activos eficaces me consta, que el efecto placebo abunda en ellas también.
    ¿Recomendarías polvo de cuerno de rinoceronte para combatir la impotencia? Por poner un ejemplo.
    También mi abuela tenía entre sus remedios alguno eficaz mas allá del efecto placebo sin ser medica, ni farmacéutica, ni curandera, ni bruja. Claro que también tenía otros que con mencionar la posibilidad de aplicarlos ya curaban, especialmente en casos de cuentitis aguda.
    Saludos

  7. Miguel Angel:

    En esta noticia no entran los mensajes: veamos si entra este, porque tengo la mala costumbre de escribirlos directamente sin guardar copias…

  8. Miguel Angel:

    Parece que ya entran…

    Las medicinas orientales han aportado muy poco a la occidental. Al ejemplo de Pocosé podríamos añadir el consumo de huesos de tigre para tratar también la impotencia y la falta de vigor del paciente: esta creencia infundada ha contribuído decisivamente a la extinción de varias especies de tigres.

    La OMS acepta la acupuntura, pero es un tema controvertido ya que para muchos investigadores el hipotético beneficio se debería también al efecto placebo.

    En la Psicología positiva y en la psicoterapia cognitiva se recomiendan técnicas y ejercicios muy parecidos a las técnicas budistas de meditación, con buenos resultados: así lo avalan psicólogos de la talla de Francisco Varela o Martin Seligman (principal exponente mundial de la Psicología positiva).

  9. Juan Manuel:

    Las atribuciones benéficas para “curar” o paliar males humanos que supuestamente poseen animales y plantas e incluso rocas o los ritos del curandero, como dice pocosé son antiquísimos, por lo que sugiere que ya formarían parte de la psicología social de los primeros grupos humanos, cuando la capacidad de autosugestión ya estaría conformándose a la par del gradual desarrollo cerebral y concretamente el núcleo accumbens también, pues se le ha probado la liberación de dopamina al menos en un estudio del efecto placebo; en otro estudio de efecto placebo orientado a controlar dolor se ha visto la acción de un sistema de opioides endógenos, estos sistemas muy posiblemente ya se habían establecido en el remoto pasado. Lo que vemos son investigaciones aisladas que un día habrán de unificarse también con su relación al sistema inmune para formar un concepto integrador, tal vez entonces se pueda entender esa “caja de conmutadores” moleculares que estan por ahí en las intimidades del entramado neuronal. Por último dado que el efecto placebo prácticamente es un engaño puede también actuar negativamente si se orienta en ese sentido

    Aquí el artículo de opioides y placebos

    http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0896627309005431

  10. tomás:

    Estimado Miguel Angel: Como he experimentado en mi los efectos de la acupuntura puedo hablar con conocimiento de causa. Como es natural, ha de servir para unas enfermedades y para otras no, así como la aspirina quita el dolor de cabeza pero no reduce una fractura. Concretamente hace muchos años, cuando aún no se dominaban las estatinas, en un análisis me detectó un amigo médico -con el que tuve la fortuna de comer y al ver mis tendencias me dijo sin más que me pasase por su consulta- algo así como 380 mg/l de colesterol. Me recetó una dieta muy baja en calorías -sólo pescado blanco, etc.- y como soy obediente comencé a bajar de peso, tanto que me moría de frío. Simultaneamente me recetó creo que un medicamento llamado Davistar, pero no estoy seguro porque hace lo menos 35 años. El caso es que nos encontramos un día por la calle y al verme tan delgado -había perdido más de 15 quilos- me dijo que abandonase todo el tratamiento, porque, además, el colesterol no bajaba. Y me recomendó a un traumatólogo que se había especializado en acupuntura con métodos que diferían algo de los tradicionales chinos. Congeniamos y me explicó algunas de sus razones para obrar así. Por ejemplo, pinchaba las agujas sólo muy superficialmente. El caso es que me trató una vez por semana y me recomendó un análisis al cabo de un mes: había bajado espectacularmente. Así que continué haciendo cada seis meses un tratamiento y comiendo lo que quisiera, al como me indicó. Con ello me mantenía siempre en menos de 200. Guardo la amistad con su familia y tiene mucha documentación producto de investigación propia, pero ya murió.
    Cierta vez que me encontraba muy deprimido y angustiado por cosas del trabajo, me metió en su despacho, me “pinchó” y allí me dejó durante cosa de media hora. Al poco me acudió al pensamiento lo ridículo de mis preocupaciones y comencé a reírme a mandíbula batiente, tanto que temía me oyesen desde fuera, pero no por ello me podía contener. El resultado fue que pasé muchas semanas no dando importancia a mis problemas.
    También he de decir que fracasó en lo que era su especialidad, el tratamiento de mi rodilla izquierda que me fue operada por otro debido a rotura de ligamentos cruzados, meniscos ligamento rotuliano y lateral interno; una verdadera catástrofe. Tuve dos accidentes durante la recuperación y la cosa quedó con una especie de debilidad, de desconfianza y alguna menor fuerza en ella. Pero nunca pudo ayudarme con su acupuntura ni con un aparato láser que tenía.
    En resumen, que creo que funciona, como todo, en ciertos casos y en otros menos o nada.
    Un abrazo.

  11. NeoFronteras:

    Alguna hierba o alguna cosa puede funcionar para alguna pequeña dolencia. El resto es efecto placebo. Si se tiene impotencia se puede consumir cuerno de rinoceronte y que se siga con el problema (a no ser que sea sólo psicológico), o bien se puede consumir la pildorita esa azul (mejor no mencionar el nombre). Siglos de medicina tradicional china no hicieron nada por la población hasta que la esperanza de vida de los chinos se disparó gracia al uso de la Medicina occidental.

    Ningún estudio científico sobre la acupuntura ha encontrado pruebas de que cure enfermedades. Además, los “meridianos de energía” esos no existen. Existe la piel, los músculos y todo lo que una autopsia revela. En las autopsias no se ven esos meridianos. Una terapia basada en hipótesis falsas difícilmente puede ser efectiva. Puede que si se pincha en un nervio quizás calme algún dolor, pero la realidad es que, de nuevo, es el efecto placebo.
    Un estudio reciente dice incluso que la acupuntura no es inocua. Incluso se dan casos de muerte al recibir acupuntura:

    http://www.newscientist.com/article/dn22247-acupuncture-treatment-is-not-as-safe-as-advertised.html

    No obstante, eso de que a uno le dediquen tiempo y atención siempre es positivo. Así que lo ideal sería sustituir la acupuntura por masajes terapéuticos. Se conseguiría satisfacción y no habría problemas, aunque no te quite el ataque de apendicitis.

    De todos modos, y volviendo al hilo, no estaría mal que se diera con el truco para activar el sistema inmunitario a voluntad. Ayudaría incluso en casos de cáncer. Siempre que no se corra el riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune, claro.

  12. Juan Manuel:

    Corrección:
    En mi 9 la siguiente frase no es parte de lo que se argumenta en el enlace que anoté:

    “estos sistemas muy posiblemente ya se habían establecido en el remoto pasado”

  13. Miguel Angel:

    Pues muy interesantes los enlaces de Juan Manuel y Neo.

    El de Juan Manuel y los opiodes endógenos me han llevado a preguntarme si también los opiáceos exógenos (morfina, heroína, opio) podrían tener también un papel beneficioso en lo que a inmunidad se refiere: el caso es que hay poca información para responder a cuestiones como esta, la mayoría de estudios se centran en la dependencia y los efectos adversos. Sin embargo, me vienen a la memoria unas palabras de Antonio Escohotado en su libro “Aprendiendo de las drogas” en las que menciona que los chinos que consumen opio en cantidades pequeñas o medias de modo crónico rara vez se ven afectados por catarros o gripes…pero hay que tener en cuenta que Escohotado no es ningún científico experto en el tema, sino un “aficionado” que reporta sus conocimientos y experiencia.

    El de Neo me ha dejado de piedra cuando dicen que de 325 casos reportados de efectos indeseables a 100 de ellos les habían dejado clavadas agujas!!!

    Mi experiencia personal difiere de la del amigo tomás: en mis tiempos de estudiante me ví aquejado por una fuerte contratura cervical que me provocaba sensación de mareo y no veía mejoría tomando antiinflamatorios. Se lo comenté a un compañero de clase que había estudiado medicina tradicional china y después había pasado a estudiar la variante occidental en la universidad. Dicho compañero trabajaba en un centro de terapias alternativas y me ofreció su ayuda sin coste alguno: me aplicó acupuntura e infrarrojos, así como un leve masaje, pero sólo tuve una ligera mejoría durante unas horas (probablemente debida a la lámpara de infrarrojos), al día siguiente estaba aún peor.

    Os deseo felicidad a todos

  14. tomás:

    Comprendo la desconfianza de Neo y la mala experiencia de Miguel Angel, pero me afirmo en mi opinión por las siguientes razones: Primera que soy difícil de convencer, por lo que el efecto placebo, puedo sufrirlo, como cualquiera, pero mi forma de ser me inmuniza bastante. Segunda porque estaba mucho mejor dispuesto con el cardiólogo que no pudo arreglarme. Tercero porque antes y después de cada tratamiento de acupuntura me hacía análisis precisamente por desconfianza, como sigo haciéndolo ahora anualmente aunque me arregle estupendamente con las estatinas. Cuarto porque no es lo mismo la sensación de sentirse mejor o peor una vez que el resultado objetivo de numerosos análisis. Ya sé que el placebo puede influir incluso en un análisis, pero resulta más difícil. Creo que una inflamación es más propicia a ser engañada que un hígado por ejemplo. Quinto porque esa “disposición a ser mejorado” no funcionó con la rodilla. Una vez le pregunté si podía ayudarme a dejar de fumar y me dijo claramente que podía ayudarme a que el tabaco me supiera muy mal. Lo probé y, en efecto era un sabor que me recordó a lo que se suele llamar “cuerno quemado” elevado a la quinta potencia. Pero lo superé a fuerza de voluntad y pude seguir fumando, hasta que, muchos años más tarde y con otras ayudas, lo dejé para siempre.
    Nunca creí en las explicaciones que me daba sobre la teoría de su método y, como éramos de la misma tierra, me permitía el lujo de hacer bromas incrédulas sobre eso de los meridianos, para mi, absurdos. Como teníamos conversaciones sobre el tema llegó a admitirme que funcionaba en algunos casos y en otros no, que dependía de la enfermedad y de los enfermos; pero eso pasa también en la medicina occidental. Hay medicamentos que, mucho después de su acierto por serindipia -palabra que debe tener la misma raíz que “chiripa”- se descubre sobre qué parte del organismo actúan y por qué, o sigue sin haberse descubierto, pero sus buenos resultados ancestrales hacen que se sigan utilizando con eficacia.
    Yo no defiendo la acupuntura ni la ¿herboterapia? como ciencias, pero es cierto que algunas hierbas curan determinados desarreglos. En psiquiatría existen numerosos ejemplos que deberían llevar a una investigación de sus métodos y conveniencia de sus fármacos y, sin embargo, queda incluida en la medicina occidental. ¿Qué decir del Nobel Egas Moniz?
    Es la relatividad de las experiencias.

  15. Juan Manuel:

    Un carísimo placebo

    Quien no recuerda la desventurada suerte a la que han conducido los humanos al tiburón a causa de un rumor que atribuye a su cartílago la cura contra el cáncer, lo que ha llevado a negocios billonarios, y a la peligrosa merma de las poblaciones de tiburón, que irónicamente resulta que si se enferman precisamente de cáncer de cartílago. Pero en tierra el aparato publicitario y de mercadotecnia ha convertido al cartílago en un verdadero placebo, en el mejor de los casos.

    Pero más cierto que todo lo anterior y más contundente que el cáncer de cartílago o la contaminación océanica, el tiburón si está padeciendo una gravísima enfermedad que podría acabar con él en los próximos años como una peste negra.

    Su nombre: Homosapiensitis terminal.

    http://www.shark.ch/Preservation/Facts/cartilage.html

    Todo sobre tiburones:
    http://www.tiburonpedia.com/los-3-mayores-mitos-de-la-aleta-de-tiburon/

  16. Juan Manuel:

    Habrá algún placebo para esta enfermedad de los tiburones?

  17. NeoFronteras:

    Cuando la ignorancia se junta con el dinero suelen ocurrir muchas maldades. Un nuevo rico ignorante con mal gusto tiene más peligro que un pirómano con un barril de gasolina.
    Unos cuantos ejemplos de creencia en la magia y el exterminio de especies como consecuencia lo tenemos aquí:

    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/09/09/vidayartes/1347210236_249683.html

    Lo del gusano tibetano infectado por hongos es ya el colmo.

  18. Miguel Angel:

    Estas especies con “propiedades mágicas” acabarán extinguiéndose…y no será precisamente por arte de magia sino por las males artes de la caza furtiva.

    Al final del enlace que nos brinda Neo, Compton manifiesta su deseo de que no se ponga de moda el tigre. Supongo que se referirá a que no se ponga de moda entre los ricos “snob”, porque el tigre está en las recetas de la medicina tradicional china desde tiempos inmemoriales. Aquí os facilito un enlace donde se habla sobre el empleo de huesos de tigre molidos (hugu):

    http://saludbio.com/medicina-china/huesos-de tigre-propiedades

    De este enlace, pone los pelos de punta la discusión que mantiene el “terapeuta” con un lector que cuestiona el uso de los huesos de un animal que está en grave peligro de extinción. Pero sólo recomiendo su lectura a los amigos que no tengan dolencias gástricas: yo no he tenido coraje científico suficiente para acabar de leer dicha discusión.

    Abrazos para que siga habiendo voces y voluntades en pos de la conservación.

  19. Miguel Angel:

    He escrito mal la dirección, la correcta es esta:

    http://saludbio.com/medicina-china/hueso-de-tigre-propiedades

  20. Juan Manuel:

    Estimado Miguel Angel:

    Es cierto que la caza y pesca furtivas es enorme problema, pero que tal si no existiera la demanda? Desgraciadamente el segmento de gente que solicita estos remedios o cualquier otro, en general, no tiene la menor idea de lo que está causando, así como no tiene información de lo que está comprando (y el colmo; les podrias vender sulfato de calcio o magnesio con hueso de pollo y un excipiente encapsulados, en lugar del original). Por otro lado, me atrevo a decir que no pocos universitarios quedan incluídos como clientes (a estos últimos si les venderías el original, por obligación).

    A propósito tu enlace no funciona desde aquí, aún si quieres entrar a la pura página principal desde el navegador, algo la bloquea y bota el navegador y se carga a todas las páginas abiertas, pero pensandolo bien, está mejor no?

    Saludos y más saludos

  21. Miguel Angel:

    Estimado Juan Manuel:

    Pues aquí parece que funciona bien el enlace, pero no te pierdes nada: tal vez haya algún filtro que rechaza la página y por eso no puedes abrirla…y no me extrañaría. Para colmo, la página apareció como primera opción de una búsqueda que hice en Google.

    Con gusto, te reenvío tus cálidos saludos.

  22. tomás:

    Anoche estuve viendo un programa en TV2 sobre el cerebro. En él se decía que hay esperanzas que deberían ser investigadas sobre que el Alzheimer sea una enfermedad en la que intervenga de forma importante la inflamación del cerebro. Decían que la posibilidad de tratamiento con el simple Ibuprofeno era algo que no quieren investigar los laboratorios farmacéuticos porque al ser un medicamento barato y común, su beneficio para ellos es nulo y que les interesa más la patente de un medicamento más caro.
    Eso, junto con mi conocimiento de las prácticas en algunas fundaciones psiquiátricas -quiero creer que no en todas-, donde se cuida el sillón por encima de todo mientras el enfermo es prácticamente ignorado y donde sus condiciones de vida son incomparablemente peores que las de una cárcel, donde todo se resuelve con el actuar según el protocolo -cosa que me indigna en grado sumo, pues convierte a médicos, enfermeros y dirección del centro en autómatas arresponsables- tal estado de cosas, digo, me lleva a pensar que el sistema capitalista-corruptible no se puede sostener por más tiempo.
    Cuando la ciencia depende de ello, ¿como puede subsistir si no es casi en la privacidad?
    Saludos.

  23. NeoFronteras:

    Es que no necesariamente tienen que ser las farmacéuticas las que financien ese tipo de investigaciones. Tenemos que saber muy bien lo que queremos y exigirlo. Cierto tipo de investigación debe de ser pública y financiada con los impuestos. No se puede delegar en el capitalismo para todo, ni esperar inversiones no productoras de beneficio económico a las empresas privadas. Pero hay que exigir impuestos a esas empresas.
    Lo malo es que la población prefiere ver retornos más inmediatos y directos a sus impuestos.

  24. tomás:

    Sí, estimado Neo. Como dices “Lo malo es que la población prefiere ver retornos más inmediatos y directos a sus impuestos”. Pero no es sino una parte de lo malo; somos culpables todos en mayor o menor medida. Pero vuelvo a -quizá- mi manía para la que ya no sé si hay tiempo: hay que educar. Sólo una población educada elegirá lo mejor. Si ha sido aleccionada en el egoísmo cortoplacista, tendremos pan para hoy y hambre para mañana. La televisión es un medio poderosísimo. Lo demostró Felipe González con su OTAN no, OTAN sí de hoy para mañana. Sin embargo ahí tenemos al politiquerío enfrascado en sus ambiciones a la vista de un mes como máximo. Es desesperante.

  25. NeoFronteras:

    Estimado Tomás:
    Estoy totalmente de acuerdo con eso de la educación y formación, lamentablemente parece que somos pocos los que verdaderamente lo apoyamos. La gente quiere entretenerse no formarse. Incluso el sistema educativo es cada vez más lúdico (no es malo per se) en detrimento de la formación.
    En cuanto a los niños… Bueno hay una dimensión biológica en el ser humano que tiene un gran peso, aunque queramos creer que estamos hechos de ectoplasma.
    La descendencia y las relaciones de pareja están contaminados y mucho por factores biológico. Esto que es absolutamente obvio es ignorando continuamente.

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