NeoFronteras

Moderación

Política de moderación de comentarios

En NeoFronteras siempre se pueden hacer comentarios o aclaraciones de contenido científico sobre las noticias o artículos publicados. Ésta es una de las ventajas de este tipo de medios. Naturalmente su publicación no será ni automática ni instantánea ni obligatoria. La moderación de los mismos exige de un tiempo precioso que se puede dedicar a la redacción de nuevas noticias y artículos, por ello pedimos a los lectores que se ajusten lo máximo que puedan a la política establecida en este sentido, y que a continuación exponemos.

NeoFronteras no es un weblog, aunque utilice alguna de sus herramientas, teniendo por tanto una filosofía distinta. Quizás la sección de opinión se asemeje más a este tipo contenido (animamos a los lectores a participar activamente en esa sección). Luego algunas costumbres toleradas en las bitácoras o blogs al uso no serán admitidas en esta web. No se pretende ser elitista, sino mantener unos niveles mínimos de calidad. Por tanto, los comentarios podrán ser eliminados o editados para mantener dicha calidad. Si esto supone tener menos comentarios, no importa. No pretendemos “coleccionar” el mayor número de comentarios para luego exponer el “éxito” de esta web, pues no es nuestro objetivo.

Esta web tampoco es ni pretende ser un consultorio médico. NeoFronteras tampoco se siente en la obligación de responder a las preguntas aquí formuladas, sobre todo de índole médica (ver la nota médica).

Se ruega a los lectores que su participación sea cortés y educada. El sistema de comentarios incorpora un filtro que elimina automáticamente cualquier comentario que contenga palabras malsonantes (incluidas sus variantes ortográficas). Intentar dar más énfasis a un argumento utilizando ese tipo de palabras no es útil porque el moderador ni siquiera llegará a leerlo. Y escribir comentarios con insultos sería totalmente fútil porque nadie los leerá, ni siquiera el administrador del sistema. Obviamente los comentarios que escapen al filtro, e incumplan esta norma, serán eliminados manualmente antes de que salgan publicados y el participante puede ser vetado permanentemente.

Se solicita a los lectores que su contribución sea de calidad y constructiva. Por favor, cuiden la aportación realizada.

Tampoco queremos ser soporte para la difusión de teorías conspirativas. En el mundo ya hay demasiada paranoia como para contribuir a más. Y sí, el hombre llegó a la Luna y no hay ninguna prueba que lo niegue.
Aquellos que hayan conseguido inventar máquinas que generan energía a partir de la nada pueden ir a la oficina de patentes porque lo que es aquí no van a conseguir publicidad para su “invento”. Esta regla la impone la termodinámica, no nosotros. Tampoco la conseguirán aquellos que tengan una rocambolesca teoría propia que vaya en contra de la ciencia bien establecida o del sentido común.
Por consiguiente, se eliminarán los comentarios que la dirección de esta web considere poco relevantes, gratuitos o que no vayan en consonancia con el artículo en cuestión o que describan directa o indirectamente móviles perpetuos de primera especie y teorías personales.
La misma suerte correrán los comentarios que sean apología del creacionismo, de las pseudociencias, del negacionismo climático, del geocentrismo, de la homeopatía, de la planitud de la Tierra o de las religiones. Estos entes ya tienen poder suficiente en el mundo como para propagar la ignorancia sin necesidad de la ayuda que esta modesta web les pueda brindar. Un debate en estos temas es absurdo por estéril, ya que el razonamiento no se da en asuntos de fe. Los acólitos de este tipo de paraciencias parecen disponer de un tiempo y paciencia infinitas para recorrer Internet en busca de víctimas a las que boicotear con comentarios inútiles, aunque los artículos que comentan no se encuentren en páginas webs dedicadas a sus temáticas. Estas intromisiones distorsionan claramente el objetivo para el cual esta web fue creada.

Es triste la gran proliferación de blogs o bitácoras en los que no se tiene nada que decir, no se argumenta y no se razona. Encontrar entre tanto ruido algo que merezca la pena es difícil. Ahora todos podemos publicar, y es un privilegio que las generaciones pasadas no tuvieron. Usemos este privilegio de manera adecuada y responsable. Si publicamos cualquier cosa entonces nuestro poder se desvanecerá en un océano de información sin importancia. Desde aquí hacemos un llamamiento para mejorar este aspecto de la ahora llamada “red social”.

Por último se exige a los comentaristas que, por favor, escriban correctamente. La degeneración ortográfica que podemos apreciar es de tal magnitud que seguro nunca nadie llego a imaginar que así fuera ni en sus peores pesadillas. La lengua española, tanto en sus variantes peninsulares como americanas, posee una de las ortografías más sencillas del mundo. No se pide mucho cuando se solicita escribir con corrección, y más cuando existen correctores ortográficos en todos los PC. La exhibición de graves problemas ortográficos o gramaticales no sólo pone de manifiesto una incultura rayana en el analfabetismo, sino sobre todo mucha desidia. ¿Es planteable que alguien con tanta desidia sea capaz de decir algo interesante? Desde aquí lo ponemos en duda.
También se ha podido apreciar una pereza inmensa que permite el uso del lenguaje (sumamente abreviado) usado en telefonía móvil y que convierte los comentarios en textos de muy difícil lectura o prácticamente ininteligibles, además de destrozar la lengua en la que supuestamente están basados sin ninguna justificación. Así, y contrariamente a lo que creen algunos posmodernos, no se crea lenguaje, se crea incomunicación.
Una supuesta ideología subversiva, contestaria y pseudoprogresista que promueve el uso de la “k” en lugar de la q o de @ en lugar de algunas vocales demuestra sin género de dudas que la supuesta alternativa promueve la ignorancia, la pereza y la incultura. Cuestiones éstas que difícilmente pueden sostener una sociedad de hombres y mujeres libres.
Una tolerancia ortográfica excesiva tiene dos inconvenientes más. Primero envía el mensaje equivocado de “todo vale”, y segundo erosiona los conocimientos ortográficos de aquellos lectores con buena voluntad, que queriendo saber escribir bien, reciben mala información al respecto constantemente.
Hace tiempo, cuando todo texto publicado estaba sujeto a un control ortográfico, el lector tenía la garantía de que siempre podía aprender ortografía y gramática de la simple lectura. Si permitimos este tipo de abusos esto último ya nunca más será posible, y caeremos en un círculo vicioso en el que adquiriremos cada vez más y más ignorancia.
Por favor, si no sabe escribir correctamente no envíe comentarios.
Como nadie está libre de pecado (pedimos humildemente perdón de antemano por nuestros propios errores, que sabemos que tenemos y que agradecemos cuando nos los hacen saber) se tendrá cierta tolerancia frente a problemas tipográficos u ortográficos menores aparecidos en los comentarios, y que intentaremos corregir si tenemos el tiempo suficiente para ello.
Si algún lector encuentra errores en nuestros textos y nos lo hace saber le estaremos sinceramente agradecidos.
Para aquellos que necesiten una ayuda, navegadores como el Firefox disponen ya de una sistema de corrección ortográfico. Si lo cree necesario pruebe a descargar el diccionario de español del corrector para este navegador (versión 2 ó superior). También hay soluciones para aquellos que utilicen los productos de Microsoft. Así por ejemplo, si usa Internet Explorer active la barra Google y elija el diccionario de español.
Pertenecemos a la comunidad de hablantes de una de las lenguas más bellas del mundo, con una producción literaria sin igual. Además es la tercera lengua más hablada del planeta. No ser conscientes de este fantástico tesoro es triste y no cuidar los bienes que poseemos es de tontos.
Recuerden que nada en este mundo se consigue sin esfuerzo, y eso incluye la cultura, incluso la cultura científica que algunos se permiten el lujo de ignorar en ciertos círculos intelectuales. Los científicos no podemos, no debemos, copiar esa mala actitud en sentido contrario.

Gracias por su atención.