NeoFronteras

Vinagre y pérdida de peso

Área: Medicina — lunes, 22 de junio de 2009

Según un estudio realizado en ratones el vinagre evitaría, en cierta medida, la acumulación de grasa corporal.

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En verano comemos más ensaladas, y esto ayuda un poco a perder peso, sobre todo ahora que en el hemisferio Boreal tenemos que enseñar el cuerpo si queremos ir a la playa a bañarnos. Creemos que la lechuga, el tomate y otras verduras que queramos añadir, tienen menos calorías que otro tipo de alimentos, y estamos en lo cierto, pero hay un factor que hasta ahora desconocíamos.
Las ensaladas las aliñamos de muchas maneras, pero la más sencilla y tradicional es usar un poco de aceite, vinagre y sal. Las proporciones de aceite y vinagre o su cantidad van al gusto del consumidor. Pero no todo es el sabor. El vinagre, debido a su bajo pH, contribuye a eliminar microorganismos potencialmente perjudiciales que puedan estar presentes en unos alimentos, alimentos que por otra parte no están cocinados.
Pero no son sólo estás las ventajas del vinagre. Ahora investigadores japoneses informan de nuevas pruebas a favor de que el vinagre ordinario puede prevenir la acumulación de grasa y evitar que se gane peso. El estudio se publicará el 8 de julio próximo en Journal of Agricultural and Food Chemistry.
Tomoo Kondo y sus colaboradores hacen notar en su estudio que el vinagre ha sido usado como medicina tradicional en algunas culturas desde tiempos remotos. Las investigaciones científicas modernas sugieren que el ácido acético, el componente principal del vinagre además del agua y el que le da su característica acidez, podría ayudar a controlar de la presión arterial, los niveles de glucosa en sangre y la acumulación de grasa corporal.
En este nuevo estudio se muestra un trabajo de laboratorio realizado en ratones a los que se sometió a una dieta rica en grasa. Aquellos a los que se les administró ácido acético acumularon un 10% menos de grasa que los demás. Lo que es más importante es que esta investigación añade pruebas a la creencia de que el ácido acético combate la acumulación de grasa mediante la activación de genes de enzimas que producen la oxidación de las grasas. Como estos genes producen en masa estas proteínas relacionadas con la degradación de grasas, impedirían, por tanto, su acumulación en el organismo.
Lo tradicional es obtener el vinagre a partir del vino. Unas levaduras transforman al azúcar del mosto en alcohol y otros microorganismos (bacterias) se encargan de transformar este alcohol en ácido acético, y como resultado obtenemos vinagre. También hay vinagre de manzana o de arroz que se obtienen de manera similar, o incluso de malta, miel, coco, palma… Lo normal es que el ácido acético esté presente en un 4% a un 8% en volumen, siendo agua casi todo el resto. También suele haber pequeñas cantidades de ácido acético y tartárico.
El vinagre se emplea desde tiempo inmemorial. Se han encontrado recipientes del antiguo Egipto de 5000 años de antigüedad que en su día contuvieron vinagre y hay referencias sobre su invención en China hace unos 4000 años.
En una época en la que no había refrigeradores se usó la acidez del vinagre para conservar los alimentos. De ahí nos vienen los escurtidos. Gracias a este método podemos conservar hortalizas o podemos cocinar escabeches que se conserven largo tiempo. Los pepinillos en vinagre y el escabeche de atún todavía tienen éxito en la actualidad. Ahora tenemos una razón más para consumirlos.
Así que no tenga miedo a aliñar fuertemente su ensalada, su paladar y su salud se lo agradecerán.
Naturalmente no es aconsejable beber cantidades masivas de vinagre para adelgazar y desde aquí lo desaconsejamos.

Fuentes y referencias:
Nota de prensa.
Artículo original.
Foto de cabecera: Wikipedia Commons.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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3 Comentarios

  1. Jaime Escobedo:

    Vinagre a palo seco… sería curioso.

  2. lluís:

    Pues podría ser que aquellos de los que se dice que tienen un carácter “avinagrado”, tengan una salud de hierro. Al menos no deberían tener ni la tensión arterial elevada, ni demasiado azúcar (glucosa) en sangre, ni colesterol según este estudio, que por otra parte, mira por dónde, confirma una creencia popular.

  3. tomás:

    Si, la verdad es que recuerdo, de crío, haber escuchado alguna vez que el vinagre adelgaza.
    Me pregunto si tiene la mismas virtudes el ácido cítrico -se me está haciendo la boca agua al escribirlo; cosas de la mente- y si el acético destruye la vitamina C presente en el limón. Es que me hago las ensaladas con zumo de limón -manías-.
    Un saludo sin pizca de vinagre.

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