NeoFronteras

Memoria para el fin de los tiempos

Área: Tecnología — lunes, 15 de julio de 2013

Desarrollan una memoria de muy larga duración capaz de soportar altas temperaturas.

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¿Tenía sus series y películas favoritas en un disco duro y ha perdido todo súbitamente al romperse el disco? Pues debería de haber usado unas tablillas de barro para almacenar sus datos si quería más fiabilidad, como los antiguos sumerios. Después de muchos siglos todavía se pudo leer la historia épica de Gilgamesh en las tablillas de barro encontradas en la biblioteca de Nínive. No hemos igualado tanta durabilidad desde entonces. Parece incluso que hemos ido a peor en ese aspecto, pues el papiro se conserva mejor que el papel (el gobierno egipcio moderno almacena sus documentos oficiales en papiro debido a su estabilidad) y este conserva los datos mejor que un disco duro.
Hasta el momento las compañías tienen que rearchivar su información digital cada 5 o 10 años porque los discos duros tienen una vida relativamente corta. Vivimos tiempos de gran volatilidad en la información y un apagón puede convertir este sitio web, por ejemplo, en una nube ilegible de electrones de golpe.
Ya hemos cubierto en NeoFronteras otros intentos en el pasado de conseguir una conservación de la información digital más fiable en el tiempo, ahora se presenta la última propuesta, que, por cierto, se parece a los cristales que usaba Superman en sus películas.
Unos científicos de la Universidad de Southampton han usado vidrio nanoestructurado para grabar, almacenar y leer información digital que permite una capacidad de 360 TB por disco, que aguanta temperaturas de hasta 1000 grados y cuya duración es prácticamente ilimitada.
Se utiliza vidrio de cuarzo como soporte de la información y un láser de femtosegundo para grabarla. La grabación se hace en un sistema 5D, pues, además de las tres dimensiones habituales del espacio, se usa la dirección y el tamaño de las unidades de datos. La información es escrita en tres capas de puntos nanoestructurados separados por 5 micras.
Estas nanoestructuras cambian el modo en el que la luz tiene que pasar a través del vidrio, modificando la polarización de la luz.
Jingyu Zhang afirma que han desarrollado un sistema muy estable y seguro de portar información a partir de este sistema. Según él puede ser muy útil para archivos de distintas organizaciones como museos, empresas, archivos nacionales, etc.
El grupo de investigadores está buscando ahora empresas que colaboren en su comercialización.
Según Peter Kazansky, es excitante pensar que han conseguido crear el primer documento capaz de sobrevivir a la raza humana. Según él este sistema podría asegurar las últimas pruebas de la existencia de la civilización. “Todo lo que hemos aprendido no será olvidado”, añade. Lo que no dice es quién se encontrará en el futuro con esas prueba de las existencia de nuestra civilización y si lo podrá leer. No dejaría de ser irónico que nuestros descendientes, rebajados a la barbarie y el primitivismo por algún desastre medioambiental inducido por el ser humano, decidan que la mejor utilidad que pueden dar esos objetos es tallarlos para puntas de flecha.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=4158

Fuentes y referencias:
Nota de prensa.
Artículo original en pdf.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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7 Comentarios

  1. Nemo:

    Debe entenderse que los soportes digitales actuales no tienen que ser perdurables materialmente (hardware) sino como sistema, mediante la renovación sistemática, incluyendo la replicación múltiple de la información existente a medida que se genera la nueva. Es también necesario que la información sea inmediatamente accesible, no sólo que no se pierda. Por eso son inútiles sistemas singulares sofisticadísimos de cámara acorazada que acabarán muriendo algún día, frente a miles o millones de copias circulando en todo tipo de dispositivos de consumo.

  2. NeoFronteras:

    Ya puestos, la epopeya de Gilgamesh empieza así:

    “Voy a presentar al mundo
    a aquel que todo lo ha visto,
    ha conocido la tierra entera,
    penetrado todas las cosas
    y en redor explorado
    todo lo que está oculto.
    Excelente en sabiduría,
    todo lo abarcó con la mirada:
    contempló los secretos,
    descubrió los misterios,
    nos ha incluso contado
    sobre antes del diluvio.”

    La obra consta de 3000 versos y constituye la primera muestra de literatura, de hace nada menos que 3500 años. Representa el primer intento conocido de contar una historia y dejarla por escrito para la posteridad. Trata sobre la vida, más legendaria que real, del rey Gilgamesh de Uruk y sus aventuras en busca de la inmortalidad.
    Da la casualidad de que hoy sale algo sobre el asunto en el diario “El País”.

  3. Dr. Thriller:

    Bueno, creo que necesitamos sistemas que se puedan leer por sí mismos, como el papel. No podemos depender de infraestructuras, no es una opción. En caso de problemas, sería un problema añadido. A mí muchas veces la eliminación de tecnología obsoleta me parece suicida, los seres vivos, que aplican las reglas de la economía de forma despiadada, mantienen sistemas redundados y tridundados donde incluso unos son perfectamente obsoletos frente a otros (otra historia es que a veces el mecanismo obsoleto hasta se recicla en otra cosa, pero estaba hablando a nivel metabólico y no anatómico).

    Un sistema con bajo consumo de energía, para entendernos, que se pueda alimentar con una manivela o eventualmente con el mero calor irradiado por la palma de la mano, sí es una opción. Sobre todo si no usamos tecnología con obsolescencia programada. Me niego a creer que la complejidad no pueda producir objetos tan acabados y duraderos como un hacha de sílex.

  4. Nemo:

    Totalmente de acuerdo con la manivela.

    Siempre que sea factible deben mantenerse sistemas autónomos, pero además se necesitan los digitales. Sobre todo porque, aunque pudiera trasladarse al papel, mucha información no sería útil sin el acceso y tratamiento por un procesador.

  5. tomás:

    Mi experiencia personal: Tengo entre cuatrocientas y quinientas casetes inútiles o casi, tanto de audio como de vídeo. Ahí están: música, películas. Me dolerá tirarlas, pero me han dicho que me resultará mejor comprar otras en discos; si los encuentro, claro. ¿Cuanto durarán estos? Sólo mis libros permanecen y me dan felicidad al tocar su papel o si los huelo cuando, añorante, los leo.
    Nada permanece. La realidad se escapa y nos deja perplejos.

  6. Alejandro Sánchez:

    Hay mucho en el Poema de Gilgamesh, la leyenda del jardín del edén de la Torah, así como el tema del árbol sagrado, sale de este poema, así como la historia del diluvio y la de Noé. Realmente los cristales de cuarzo son la mejor forma de guardar información. Otra manera podría ser el introducir alelos codificados en el ADN de bacterias y virus, sobre todo virus, los datos se replicarían y así no se podrían destruir fácilmente. En el mundo de la mitología moderna no falta quien diga que nuestro ADN tiene mucho de códigos ocultos y que eso serían todos los códigos genéticos inactivos en nosotros, bueno, mitología.

  7. Txema M.:

    Pues quizá convendría que los discos contuviesen mucha menos información y que ésta estuviese repetida cientos de veces en cada uno de ellos. Así, aunque los troceasen para hacer puntas de flecha o cuentas de collar, en cada fragmento se conservaría la información completa.

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