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Los macacos tienen la anatomía para el habla

Área: Antropología,Biología — Domingo, 11 de diciembre de 2016

Si los macacos tuvieran el cerebro lo suficientemente avanzado como para controlar el lenguaje, no tendrían impedimentos fisiológicos para hablar.

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Es un viejo asunto en la Antropología evolutiva el saber si primero se dieron las condiciones cerebrales para que se diera la capacidad del habla en humanos y después la anatomía vocal o si fue al revés. Quizás un nuevo estudio ayude a entender mejor este enigma.

Según este nuevo estudio, los macacos poseen el aparato fonador necesario para emitir palabras inteligibles y claras, pero no lo hacen porque carecen de la circuitería cerebral necesaria para ello.

El hallazgo posiblemente sea aplicable a otros primates africanos o asiáticos y sugiere que el habla humana apareció evolutivamente a partir de la forma en la que se construyen nuestros cerebros y que esta no está ligada a las diferencias anatómicas de nuestro sistema vocalizador respecto al de los primates. El habla humana tendría entonces un origen meramente neuro-cognitivo y no anatómico.

Se había llegado a mantener que las diferencias anatómicas permitían a los humanos hablar, pero no a los demás primates. “Ahora nadie puede decir que es algo acerca de la anatomía vocal lo que mantiene a los monos incapaces de hablar, tiene que ver con el cerebro. Aunque este hallazgo sólo se aplicara a macacos, aun así derribaría la idea de que es la anatomía la que limita el habla en no humanos”, dice Asif Ghazanfar (Princeton University). “Ahora la pregunta interesante es qué es lo que hace al cerebro humano tan especial”, añade.

El resultado podría ayudar a desentrañar el origen del habla humana, pues apunta a que la capacidad anatómica del aparato fonador capaz de generar una rica variedad de sonidos estaba ya presente hace mucho tiempo, posiblemente mucho antes de que pudiéramos hablar. Más tarde la evolución realizó cambios en nuestro cerebro que permitió que pudiéramos hablar. Eso no quita para que, una vez que ya podíamos hablar, nuestro aparato fonador pudiera evolucionar para mejorar nuestra habla.

En estudios previos realizados sobre cadáveres se concluyó que los monos y simios tenían una limitada capacidad anatómica de producir sonidos comparados con los humanos.

Ghazanfar y sus colaboradores se pusieron a investigar la gama de movimientos que la anatomía de los macacos podía producir. Así que usaron vídeos en rayos-X y un contraste basado en bario para capturar los movimientos de las diferentes partes de la anatomía vocal (como la laringe, los labios y la lengua) de uno de estos animales llamado Emiliano. Así, por ejemplo, descubrieron que Emiliano posee, al menos, la capacidad anatómica de pronunciar las 5 vocales básicas presentes en casi todos los idiomas humanos.

Estos datos fueron usados para crear un modelo computacional que simulaba o predecía la gama fonadora de estos animales. Los resultados obtenidos fueron dados a unos voluntarios humanos para que los escucharan. Estos pudieron reconocer del 90 al 98% de las secuencias de sonidos generadas por esta simulación.

Así, por ejemplo, los investigadores hicieron una simulación de cómo pronunciaría uno de estos macanos una frase en inglés: Will you marry me? , que se puede comparer con una simulación del habla humana hecha con el mismo software.

El sonido del habla humana parte de la laringe y este es alterado por la posición de la lengua y los labios. Lo mismo se podría dar en macacos. Así que usaron la misma lógica para simular lo que el macaco podría decir. Sin embargo, a raíz de los resultados obtenidos por esta simulación, se puede afirmar que, aunque una frase pronunciada por un macaco sería entendible por nosotros, su voz no sonaría del todo humana.

La existencia de un tracto vocal capaz de generar habla en macacos sugiere que otras especies como los chimpancés, que están más emparentados a los humanos, posiblemente tengan la misma capacidad anatómica. Si resultara ser verdad, esto significaría que el estudio del cerebro de los chimpancés nos podría dar pistas sobre los circuitos neuronales que permiten a los humanos hablar, pero no a los chimpancés. Si no es así, se necesitaría encontrar una razón evolutiva por la que esta capacidad de elaborar sonidos complejos se perdió más tarde en primates que descendieron de aquellos que sí la poseían. Es de esperar que esta incógnita se resuelva pronto cuando se aplique el mismo tipo de análisis a los chimpancés.

Como este estudio demuestra que los macacos pueden expresar casi la misma gama de movimientos en su aparato fonador que los humanos durante la vocalización, los primates podrían usarse como modelos para comprender mejor la evolución inicial del habla en humanos.

Según Philip Lieberman (de Brown University y no implicado en el estudio) los monos podrían hablar si sus cerebros pudieran aprender a ejecutar las acciones motoras necesarias para el habla. Pero, esto es cuestionado por otros expertos que sostienen el cerebro de los monos sí tiene la capacidad de producir mecánicamente los sonidos necesarios como los nuestros, aunque sea de manera limitada, pues hay pruebas de que algunos primates en cautividad pueden emitir sonidos vocálicos y consonánticos. No hay muchas limitaciones neurológicas en ese sentido.

Por consiguiente, las limitaciones neurológicas al habla no estarían tanto en el control de las capacidades motoras de las partes anatómicas implicadas en el habla, sino en otras más cercanas al pensamiento.

Si algún día modificamos un chimpancé con el gen FOXP2 y con otros genes que controlen el habla y resulta que estos pueden hablar y transmitir lo que piensan, aunque sea a nivel de alguien con retraso mental, ¿los podríamos considerar entonces humanos?

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Fuentes y referencias:
Artículo original
Foto: Asif Ghazanfar / Princeton Neuroscience Institute.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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9 Comentarios

  1. lluís:

    Si como aseguran algunos expertos en biología evolutiva, la evolución no se ha detenido y prosigue su lenta marcha, de durar esa especie de macacos, o bien otros, es posble, al menos,imaginar que sus cerebros evolucionaran lo suficiente como para poder expresarse como los humanos lo hacen. Un poco el “planeta de los simios”.

    En cuanto a la última pregunta, relacionada con el asunto del gen FOXP2, si a los humanos retardados nadie les considera “no humanos” ¿Por qué no se habrían de considerar humanos a esos macacos modificados?. Desde luego no sería por aquello del “alma”…Supongo.

  2. lluís:

    De durar lo suficiente, quise decir en mi comentario, puesto que al paso que vamos aquí no van a quedar ni las “colipoterras”.

  3. Dr. Thriller:

    La evolución no se detiene nunca, pero es que no tiene ningún propósito definido más allá de *intentar* garantizar la supervivencia, *de una especie* (más que esto lo dejamos para otra ocasión).

    En realidad esta noticia es otro prejuicio menos. Para la ciencia es mucho más fácil (y de fácil no tiene nada) demoler prejuicios que realmente abrirnos la mente a perspectivas nuevas. Es un problema de costes económicos, es decir, estructural. Con otras palabras, tenemos la cabeza llena de basura.

    Obviamente la idea de que somos “reyes de la creación” sigue atornillada y con excelente salud. No somos reyes de nada. Nunca tuvo sentido decir que una esponja es “mejor” (o “peor”) que una ameba, un artrópodo, una medusa un virus. Es una solemne chorrada. No está probado en ninguna parte que hablar o tener inteligencia dé más ventajas de forma universal para la supervivencia, como todo dependerá de las circunstancias externas (el medio ambiente) e internas (la constitucionalidad de la especie involucrada). No es mejor un helicóptero por ponerle WiFi ni es peor un submarino por carecer de retrete. Si todo esto ya lo dijo Darwin, palabras textuales: “la lucha por la supervivencia no es la victoria del más fuerte -nunca-, ni siquiera del más inteligente, sino del más **apto**”-

    Está por ver que nuestra inteligencia y nuestra habla nos hagan más aptos. De momento es una pregunta abierta.

    Queda claro que para los macacos les ha sido totalmente innecesario.

    P.S. Tenemos un egocentrismo tan… cósmico, que evidentemente, otra especie inteligente tiene que hablar o algo parecido. Pues dicho sea de paso, las diferencias entre el habla humana y eso que hasta hace poco llamábamos ruídos (cada especie tenía su palabra propia), la ciencia también se dedica a demoler esas distancias de forma inmisericorde. Y dicho sea también de paso, los animales que no tienen un lenguaje como el nuestro, se comunican mejor que nosotros. Como todo el mundo que tiene mascotas puede confirmar por propia experiencia, nos entienden mejor ellas a nosotros que nosotros mismos a nosotros mismamente (egomet memet, que dirían esos cafres llamados romanos).

    La parte chachi es que la industria del destrozo genético nos va a colocar implantes de cuerdas vocales en menos que canta un gallo (no OGM).

  4. JavierL:

    Referente al gen FOXP2 pues como dice el refrán “aunque se vista de seda, mono se queda” y es que no es humano en la misma medida que seguiría siendo otra especie.

    El mayor dilema seria si tiene alma, lo cual seria un tema filosófico-espiritual, pero usando la lógica, al solo cambiar su capacidad de expresarse quien diga que tiene alma, tendría que aceptar que los macacos actuales también tienen alma.

    en otro orden de ideas, es un poco difícil no recordar el planeta de los simios, a mi no preocupa porque cuando podamos hacer mas inteligentes y fuertes a los simios, también podremos hacer mas inteligentes y fuertes a los humanos (no podemos quedarnos atrás).

  5. Dr. Thriller:

    ¿Y las personas con afasia? ¿Y los niños salvajes?

    Las lenguas tienen vida propia. Las lenguas, como todos los sistemas complejos, son multifuncionales, como digo arriba, pienso que las lenguas entorpecen la comunicación (por supuesto dentro de los hablantes de la misma lengua, es curioso que haya tan pocos estudios de comunicación entre hablantes **de lenguas diferentes y totalmente ininteligibles**). Es decir, la(s) ventaja(s) evolutivas que aportan es/son a pesar de entorpecer nuestra comunicación. Siempre se pierde de vista que durante la mayor parte de la historia humana continuamente se producen contactos entre grupos humanos que no hablan la misma lengua y que, al menos inicialmente, no les es posible comunicarse con la misma libertad (¿comodidad, mejor?) que intragrupo.

    Queda diáfanamente claro que esto no ha supuesto jamás ningún problema, desde luego no reseñable. Y por descontado, rápidamente se aprende la lengua mutua, o la del grupo dominante.

    Sigo pensando -lo hago por pruebas empíricas, no por prejuicios conscientes- de que una de las funcionalidades de las lenguas humanas es la identitaria, como parece apuntalarlo el hecho de que los animales que hacen comunicación acústica también tienen diferencias fónicas entre grupos. Sin duda, esas diferencias son máximas en lenguas complejas como las nuestras. Como todas las propiedades emergentes, provienen de varios fenómenos que convergen simultáneamente y crean un escenario completamente nnuevo. Es interesante resaltar que incluso dentro de un grupo humano homolingüístico, sus grupos internos procuran diferenciarse entre otras cosas, en su forma de hablar.

    Es decir, hablamos de lo que serían tendencias estructurales innatas de nosotros mismos. Lo que para mi me redunda en la inconveniencia de un idioma universal (debería haber al menos varios) y me induce a reflexionar sobre una tendencia también desagradablemente universal que es la glotofagia, relacionada con la asimilación de grupos humanos. Es otra forma de disminuir la diversidad y creo que con consecuencias catastróficas (podríamos usarlo, efectivamente, como indicador). Casi todo lo que llamamos “imperios” (macroestructuras sociales humanas de enorme amplitud y que tienden a una homogeneización sociopolítica) colapsan en medio de un mínimo de diversidad, o cuando la tendencia a esta es claramente firme.

  6. Tomás:

    Querido Lluís, por tu 1: No existe ninguna razón para que, pese a tener semejanzas con los humanos, esos macacos evolucionen en el sentido de lograr un lenguaje. Podrían, perfectamente, evolucionar en el sentido de perder esas semejanzas, es decir, perder, por ejemplo, el parecido a la disposición anatómica del aparato fonador humano.
    En relación con tu segundo párrafo, porque la especie humana es una y la de los macacos otra, no podremos considerarlos humanos por mucho que aprendieran y por muy inteligentes que fuesen y aunque en todo ello nos superasen con creces. Seguirían siendo otra especie. Y, en cuanto a lo del alma…, pues eso, ya ves que, al menos JavierL, no está de acuerdo. Y yo, de forma más general, puedo pensar que el alma es la mente, mortal, por supuesto, como lo es su soporte, pero dudo de que a eso pueda aplicársele el concepto clásico de alma.
    Un abrazo.

  7. Tomás:

    Dr. Thriller: Aunque esté muy de acuerdo con los primero párrafos, cuando llegas al submarino sin retrete…, la cosa empieza a olerme mal.
    Hasta el momento desde que apareció el sapiens, hemos ocupado todos los ambientes, o sea que la adaptación ha sido un éxito; y de paso nos hemos cargado a buena parte de “todos los demás”. Claro que eso es un suspiro en la historia de la vida. Como bien dices: “es una pregunta abierta”; supongo que la del futuro, naturalmente

    En cuanto a lo del idioma universal, si fueran varios, dejaría de ser un; es de cajón. Yo me decidiría por el esperanto sin abandonar cada uno su idioma materno. Parece ser que es muy sencillo, pero lo emplean muy pocos. Una pena.

  8. Dr. Thriller:

    Sí, pero esa adaptación era de humanos “no civilizados”. De hecho los humanos que creamos problemas somos los “civilizados”, no los “salvajes”, y es otro punto donde también es muy difícil aprehender las diferencias. Todo lo que tienen los humanos fase-1 está presente en los humanos fase-2, sin embargo las diferencias son obvias. Los primeros siguen jugando las reglas normales de supervivencia, las mismas que cualquier otra especie, nosotros estamos en un muy otro escenario. No sabemos por tanto si el lenguaje fue determinante para el éxito evolutivo inicial, o si simplemente era un factor de estabilización de la especie (o algo similar), pero parece claro que para nosotros, los “civilizados”, el lenguaje ya está desempeñando un papel mucho más importante. Como era de esperar, difefencias en los lenguajes de 1 y 2 se limitan a la complejidad cultural, las diferencias de morfología o semántica son nulas, en el sentido de que son lenguas con la misma potencialidad cada una de ellas.

    Con una analogía poco afortunada, puede ser o puede que no, que nuestra anatomía digital (de dedos y manos) determine de alguna forma nuestra tecnología, al igual que parece claro que hay diferencias cualitativas entre el neolítico y nosotros. Expresadas a través de la tecnología, claro, que es algo que “fosiliza” (de muchas maneras).

    Las propiedades emergentes es lo que tienen, que se desmadran. Por si no queda claro, me estoy refiriendo en todo momento al papel de nuestro lenguaje, que no dudo ha sido estructuralmente idéntico desde que existimos.

    Otra más de díptero escrotal: hay una tendencia preocupante, entre nosotros los “civilizados”, a la uniformidad cultural. Incluso algo como el Sistema Intetnacional se lo supone objetivo (en la medida de lo posible) y ajeno a todo ramalazo cultural. Ja. Y al menos, objetivamente útil en la medida que facilita la actividad científica. Ja-ja-ja. Los avances más espectaculares de la ciencia en el XIX y el XX tuvieron lugar entre TRES sistemas de unidades (por no decir cuatro) dominantes, y reto a cualquiera a probar que esto tuvo alguna influencia más allá de ruido de fondo. En realidad sí son importantes, pero para la actividad económica (de esta cultura), no científica. Como clavo final, es que el propio SI está infestiado de unidades no estándar por todos los lados, siendo así una aurora boreal palpable de la cuestionabilidad de la idea de las estandarizaciones. No niego que estandarizar la guitarra española haya tenido un fuerte impacto económico y por ende cultural, pero al precio de robar a nuestros oídos el laūd, la vihuela, la pléyade de guitarras que había (y aún hay) en cada lugar, no.

    Por eso digo que está por ver. Los salvajes se adaptan al entorno, nosotros mangoneamos el entorno. Es una diferencia fundamental.

  9. Tomás:

    Yo daría por seguro que el lenguaje fue determinante para la adaptación a cualquier medio, pero eso del “éxito evolutivo -y además- final” me rechina. Estos a los -entiendo- que denominas lenguajes 2 tienen su enorme potencia en su extensión y/o número de hablantes. Destacan el Inglés como más potente por su importancia político-militar durante los últimos siglos, que se ha extendido a la economía, ciencia, deportes, etc. Luego el chino mandarín, el español y el francés. Los 1, podemos darlos por finiquitados pues sus restos parlantes, o se adaptan o nos los cargamos como si fuesen esas especies en extinción.
    No. No creo que la analogía sea poco afortunada; es que no es analogía. Es la otra faceta del ser humano que complementa el uso del cerebro. Nuestras manos son el instrumento primero, la máquina de hacer máquinas. Si unimos un cerebro potente, con un idioma, unas manos hábiles y el instinto gregario, pienso que abarcamos la mayor parte de las causas de nuestra tremendo éxito adaptativo. Y creo que eso es el motor de esa uniformidad.
    Sobre la guitarra no me pronuncio, pero el que se haya extendido, dadas sus cualidades musicales, parece deseable. Aunque sea bueno que se mantengan los demás instrumentos parecidos; entre ellos, la bandurria, tan utilizada en mi tierra.
    Y tienes razón: los salvajes se adaptan al entorno; nosotros adaptamos el entorno a nosotros. Quizá ese sea el motivo de nuestro fin. Muy importante tu último párrafo.

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