NeoFronteras

Futuro peligro para el 70% de los árboles

Área: Medio ambiente — Martes, 27 de Noviembre de 2012

Independientemente de la región considerada, una vez el clima se haga un poco más seco y cálido, los árboles empezarán a sufrir y morir.

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Ahora que en el hemisferio boreal los árboles están perdiendo las últimas de sus hojas y tiñen de amarillo, marrón y rojo el paisaje y los suelos, no está de más recordar que damos por sentado la existencia de los bosques. Quizás al hombre occidental no le importe el destino de las selvas y de toda la biodiversidad que contienen, pero quizás le importen los bosques que tiene cerca.
Un árbol es un ser increíble. Es capaz de llevar agua desde suelo a altura increíbles que superan los cien metros para realizar allí el milagro de la fotosíntesis. Se necesitaron muchos millones de años tras la incursión en tierra firme por las plantas para que los humildes musgos y hepáticas evolucionaran hasta conseguir la vascularidad y se levantaran del suelo en busca de la luz.
El trasporte del agua en un árbol se realiza a través del xilema, un tejido que contiene un conjunto de canales que se extiende desde la raíces a las hojas. Los poros de las hojas permiten la evaporación del agua y ésta evaporación succiona el agua que hay debajo. Cuanto más seco sea ambiente de la copa del árbol más rápidamente se producirá este proceso.
Si el ambiente es demasiado seco y hay poca agua en el suelo se producen problemas, no sólo porque el árbol trata de conseguir el agua que necesita y que no obtiene, sino porque además cuando trata de extraerlo del suelo puede introducir burbujas de aire en el xilema obstruyendo los canales. Finalmente puede ocurrir que el todo el sistema sufra un fallo hidráulico que desemboque en la muerte del árbol.
Esto es muy similar a lo que les ocurre a las plantas de interior de nuestros hogares (generalmente no “se mueren”, sino que son asesinadas), pasado un umbral sin haberlas regado ya no se pueden recuperar, porque aunque la planta esté todavía viva y la reguemos, el agua ya no sube por el tallo.
Lo malo es que toda especie de árbol está adaptada a una climatología concreta y el ser humano está cambiándola. Los animales pueden intentar emigrar a otro sitio, pero los árboles, como unidades no pueden hacerlo y la velocidad a la que emigra un bosque completo es muy lenta.
Ahora un estudio pone de manifiesto que muchos árboles y bosques morirán por culpa del cambio climático.
Steven Jansen de la Universidad de la Ulm (Alemania) y sus colaboradores han analizado en la literatura científica qué especies pueden ser más susceptibles a este fallo hidráulico. Consiguieron recopilar información al respecto sobre 226 especies de árboles en 81 localizaciones distintas a lo largo del mundo. A partir de ahí calcularon los márgenes de seguridad respecto a la sequía mirando la diferencia entre la presión en el xilema cuando la especie en concreto sufre estrés hídrico y la presión a la que la mitad de xilema queda bloqueado.
Se esperaba que los árboles en ambientes áridos tuvieran márgenes de seguridad mayores porque ya estarían adaptados a periodos de sequía y al clima seco, mientras que los árboles en climas húmedos serían más vulnerables. La realidad es que el 70% de los árboles estudiados tenían márgenes de seguridad muy estrechos independientemente del ambiente en el que vivían. Además, en general, las angiospermas (plantas con flores) tienen más riesgo según este estudio que las coníferas.
Este resultado es especialmente preocupante porque los científicos habían pensado que los árboles en ambientes más húmedos no tendrían demasiados problemas, pero la realidad es que independientemente de la región, una vez el clima se hace un poco más seco, los árboles empiezan a sufrir y morir. Según Jansen todos los bosques son igualmente vulnerables. “Una vez el clima cambie veremos a millones de árboles sufriendo y potencialmente muriendo y no precisamente en áreas en donde el ambiente es muy seco”, añade.
Esta tendencia hacia un margen de seguridad estrecho es un reflejo del equilibrio que la planta tiene que alcanzar. Los árboles necesitan cierta tolerancia a la sequía, pero se apura al límite porque así se crece más y se compite mejor respecto a las otras plantas. Los árboles han evolucionado para sobrellevar el estrés ambiental y por tanto están ajustados a las condiciones ambientales locales.
El cambio climático que estamos provocando creará condiciones más extremas y se predicen cambios en las precipitaciones, aunque no se sabe ubicar con precisión estos cambios. El aumento de temperatura provocará de todos modos un mayor efecto de succión en el xilema que empeorará la situación.
Pero los árboles fijan el dióxido de carbono gracias a la fotosíntesis y si los bosques se reducen aumentará aún más el nivel de este gas de efecto invernadero y con ello se intensificará el cambio climático. .

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3974

Fuentes y referencias:
Notioica en Science.
Artículo original.
Foto: NeoFronteras.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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17 Comentarios

  1. jesús zamora:

    Normalmente no se trata de asesinato, sino de fitocidio involuntario imprudente.

  2. NeoFronteras:

    Lo de “fitocidio involuntario imprudente” es absolutamente genial.

  3. Juan Manuel:

    Estimado NeoFronteras:

    Ligera falla en su enlace al Artículo original, solo sale la cita bibliográfica.

    A ver este:
    http://www.nature.com/nature/journal/v491/n7426/full/nature11688.html

    O este:
    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23172141

    Saludos.

  4. tomás:

    Si unimos este panorama al de la liberación de metano, todo indica que el cambio climático va a ser más grave y anticipado de lo inicialmente previsto.

  5. Juan Manuel:

    Amigos:
    Pues esto será grave y dependerá de los márgenes de tolerancia natural de las plantas a estos cambios el que logren subsistir, pero tales márgenes por desgracia en general no son tan amplios; en este escenario y sin afirmarlo totalmente, diría que tal vez las cactáceas serían las menos afectadas.

    Tal vez modificando plantas para implementar una especie de “árboles pequeños” que no demanden tanto transporte de agua. Nada de esto será tan fácil, tal vez sea insalvable, ya que las grandes plantas que conocemos aparecen en el tiempo pasado cuando el clima hubo de llegar a un estado de relativa estabilidad sin cambios demasiado extremos.
    Lo más grave es que la mayoría vivimos para resolver nuestros asuntos diarios y logros personales, y es que vivimos de la naturaleza pero estamos divorciados de ella, pensamos que es nuestra y es exactanmente al contrario, pero al parecer ya perdimos esa sensibilidad, o aún no?
    Aquí unos antecedentes de hace algunos años sobre el particular, para la península Ibérica.

    http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/8952/1/ECO_12(1)_02.pdf

    Estoy con que el fitocidio es imprudente e involuntario siempre y cuando sea provocado por hombres sin el menor conocimiento de causa, como aquellos que nunca tuvieron acceso a información alguna o los que han sido sistemáticmante marginados del conocimiento, cosa para la cual el capitalismo es un docto que justifica casi toda desigualdad. Pero de ninguna manera para aquellos informados que tienen al mundo; o más bien dicho, al resto de la gente “a sus pies”

    Saludos oxigenantes !

  6. tomás:

    Deberíamos pensar si es posible algún remedio porque, a mi entender, el cambio climático es ya un hecho que ha comenzado; lo que no conocemos es su alcance.
    Recuerdo que en un artículo se hablaba de barcos que sin otra necesidad de moverse que la de mantenerse al sol, aprovechando éste y el viento, serían capaces de evaporar agua de los mares. Realmente cada barco evaporaría más agua que una gran extensión de agua. Además la mayor nubosidad minoraría la temperatura de la superficie terrestre.
    Toda idea será bienvenida y debería ser evaluada o buscar bibliografía para intentar cuantificarla.

  7. Pocosé:

    Ya no me queda ninguna duda de que:
    -El cambio climático está en marcha.
    -Es básicamente antropogénico.
    -Subirá el nivel del mar y variara significativamente la
    meteorología.
    -Afectará drasticamente a la biodiversidad ya bastante
    antropomermada
    -Tendrá enormes efectos para gran parte de la humanidad.
    -Ya no podemos parar esto, solo cabe la posibilidad de
    aminorarlo.
    -Puede que todo llegue mas rápido (Science Friday min.3)

    Una mayor superficie marina a mayor temperatura, provocara también una mayor evaporación con un aumento de la humedad en la atmósfera, lo cual, esta es mi duda, pudiera no ser compatible con un aumento de la desertización e incluso favorecer algún tipo de proliferación fitológica, al haber también una mayor disponibilidad de CO2.
    Saludos a todos.

  8. tomás:

    Estimado Pocosé:
    No sé cuan significativo será el incremento de la superficie marina, pero, de todas formas, con el aumento de la temperatura, seguro que habrá de elevar el % del vapor de agua presente en la atmósfera. Y resulta que, con mucho, el vapor de agua es el mayor gas de efecto invernadero; muy superior al del CO2. Creo que alcanza los 2/3. Eso es un problema importante para la solución que yo proponía de los barcos, a no ser que se encuentre una forma de que la evaporación acabe en nubes en su mayor parte. En fin, que la cosa tiene muchas variables y retroalimentaciones que evaluar. Entre ellas, desde luego lo que tú apuntas.
    Un cordial saludo.

  9. lluís:

    sí, eso de “fitocidio involuntario imprudente” es una curiosa construcción que quizás habría que tipificar en el Código Penal, remedando el tipo penal del ” homicidio involuntario imprudente”.En cuanto a esa poética(y real) figura del “árbol como ser increible”, me ha hecho recordar lo que dijo el genial y sordo músico clásico Beethoven: ” Me quedo mucho más extasiado contemplando un árbol que contemplando un ser humano”.No sé en que contexto lo dijo, pero desde luego si Beethoven hubiera leído este artículo, a buen seguro que hubiera emprendido una campaña para salvar a los árboles….y a nosotros, de paso.

  10. tomás:

    Queridos amigos:
    Nos gastamos una barbaridad en estas fiestas. Algún experto en publicidad ¿no podría idear algún lema dirigido a convertir en activa festividad el plantar un árbol? Por ejemplo, aprovechando eso de que para verse realizado creo que es preciso tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol, cambiar la “y” por una “o” y de ahí, lo más fácil es plantar un hijo o tener un árbol -es broma, no error-. Algunos agrónomos debieran aconsejar qué especie es la idónea para que, plantándose ahora resista el aumento de temperatura de, por ejemplo hasta dos o tres grados y también los lugares según las zonas, teniendo en cuenta el gradiente de temperatura con la mayor altitud.
    Se me ocurren más ideas, pero prefiero que no me toméis por chiflado. Bueno, me arriesgaré con una. También se ha puesto de moda la incineración y cuando no es así, se entierra poniendo una lápida o metiendo en ese pequeño apartamento al muerto. ¿Por qué no ahorrarnos la caja envolviendo el cadáver con una sábana degradable y plantándole encima un árbol que estaría bien alimentado? Habría lugares con yerba y árboles con su plaquita de bronce, por ejemplo, para pasear, como esos campos en USA. Bastaría una infraestructura que impidiera estropear los acuíferos y acondicionar la cosa para que los diferentes ritos tuviesen acomodo. En el caso ideal, cada generación aportaría varios miles de millones de árboles.
    Os dejo, pero se permiten insultos como tétrico, aguafiestas y cosas así. No os paséis porque está dicho con la mejor intención.
    Y a pensar, que son dos días. En términos geológicos mucho menos para lo que se nos viene encima. ¡Y os juro que no tengo nada de pesimista!
    Un fuerte abrazo.

  11. Miguel Ángel:

    Amigo lluís:

    Tenemos la pésima costumbre de explotar los recursos y destruir la naturaleza en el proceso. Nos olvidamos de que la naturaleza también es un recurso y que la forma de explotar dicho recurso puede ser cuidarla y promocionar el turismo ecológico.

    Recuerdo un reportaje sobre unos ecologistas que estaban intentando gravar las barbaridades que se estaban haciendo con la tala de árboles en Brasil. Uno de los leñadores se enfrentaba a uno de los cámaras diciendo que sólo estaban tratando de ganarse su sustento…enseguida me vino a la cabeza la siguiente idea: si alguna vez me decido a viajar a la selva amazónica de Brasil lo haré con la idea de ver la naturaleza, te aseguro que no voy a hacer el viaje para ver fábricas o un grupo de leñadores que ya no tienen nada que talar. Como ves, va al hilo con lo que decía Beethoven, tampoco visitaré Japón para ir a ver a los pescadores de ballenas (en cambio, es posible que vaya para ver a las ballenas).

    Abrazos

  12. lluís:

    Tomas, ni tétrico ni agua fiestas, ni nada de todo eso.Hace unos años vi un reportaje en una televisión inglesa en el que se aconsejaba enterrar los cádaveres desnudos en un zona con plantas y árboles, puesto que así se fomentaba la vida en general, la riqueza de los suelos y los consecuentes nutrientes para plantas, árboles y otros animalitos.Un impulso a la cadena trófica, vaya.Por cierto los ingleses que no le hacen ascos a lo “espectacular” en este tipo de reportajes ofrecian en el mismo, imáganes de cuerpos desnudos siendo depositados en los hoyos que se abrieron previamente en zonas boscosas.La verdad sea dicha, impresionaba un tanto.Pero bueno, lo cierto es que es bonito pensar que encima tuyo y gracias a tus despojos van a crecer ahi, unas hermosas rosas rojas, por ejemplo.

    Miguel Angel, no lo dudes y en cuanto que puedas haz esos viajes a los que te refieres en tu comentario.Y de paso, en caso de que visites Japón, recomiéndales a los “japos” que se acostumbren al aceite de oliva (o a otras carnes y grasas),y que dejen a las monumentales ballenas (mamíferos como nosotros) en paz.

    Un cordial saludo, amigos.

  13. Miguel Ángel:

    Amigo tomás:

    Me ha hecho gracia cuando has expresado tu temor a que te tomen por chiflado. Cuando me traen a la consulta a un enfermo y el acompañante me advierte “es que está mal de la cabeza” suelo responder “bueno, ¿y quién está bien de la cabeza del todo?”, y lo digo totalmente convencido porque, aunque sea lógico poner algún límite, se trata de un límite muy borroso: prácticamente todos tenemos alguna fobia, algún comportamiento irracional del que somos (o no) conscientes o añgún aspecto de nuestra personalidad del que no nos sentimos orgullosos o que no podemos controlar.
    ¡Qué se le va a hacer!, el cerebro no es racional, sino intuitivo. También tenemos una gran predisposición a neurotizar nuestros problemas, es decir, a hacerlos mucho más grandes hasta el punto de que acaban inundándolo todo.

    Tus dos ideas me parecen muy buenas, la incineración me parece muy recomendable: es más barata, más ecológica por lo que comentas de la madera y porque no se ocupa espacio…en definitiva, al cabo de unos años los restos se tiran en una fosa común ¿para qué alargar el proceso? Hasta me parece más poético que nuestro polvo vuelva a pasar enseguida al aire, al agua, al árbol y a la flor.

    Un tétrico abrazo.

  14. tomás:

    Pero, querido Miguel Ángel, has leído mal o quizá yo no me he expresado correctamente. Yo no soy partidario de la incineración. En el mundo mueren cada año unos 370. 10^6 personas, por 40 kg de media son unos 15.10^9 kg. De esto, aproximadamente el 20% es carbono, por lo que nos salen 3.10^9 kg de carbono. Como su masa atómica es 12 y la del CO2 44, resulta que ese carbono se convertirá al quemarlo en 3×10^9 x 44/12 = unos 11.10^9 kg de CO2. Esto cada año. O sea once millones de toneladas anuales, que no me parece una cifra despreciable si a todos se nos incinerase al morir. Creo que eso no alcanza el 0’5% del total de las emisiones, pero no es una cifra tan pequeña, pues supera el 3% del total de lo que España emite y deja muy atrás a muchísimos pequeños y medianos países.
    Con esta arittétrica te evalúo mi disconformidad con la cremación.
    Un abrazo.

  15. Pocosé:

    Estimado Tomás
    Ese carbono que portamos, forma parte del ciclo de la biosfera y no afectaría al total de CO2 circulante, el problema es que la energía necesaria para la incineración proviene básicamente de combustibles fósiles, al menos en el mundo occidentalizado,y muy probablemente la emisión de dicha energía sea mayor a la de nuestro escaso 20%
    Un tétrico abrazo.

  16. Miguel Ángel:

    Pues es verdad, debería haber considerado el gasto y la contaminación que supone la quema. Es correcto lo que dice Pocosé: si enterramos el cuerpo directamente en tierra la práctica totalidad de la materia va a pasar a microorganismos y larvas, al procesar esa materia todo acabará en CO2 y agua (principalmente), metano, etc.

    Me puedo adherir sin problemas al enterramiento natural que proponen tomás y lluís, pero creo que esta opción no es posible en España actualmente.

    Lo que ignoro es cual es el destino final de los huesos después de pasar a la fosa común. Tampoco tengo claro si se gastan más materias primas y se contamina menos usando los tradicionalers féretros, en este caso el gasto comienza ya al cortar el árbol, después hay que transportar la madera, procesarla, construir el féretro, volver a trasnportarlo…

  17. tomás:

    Amigo Pocosé:
    También los incendios forestales forman parte del ciclo, pero no son deseables. Bueno, bueno, ya sé que no es lo mismo, pero una cosa es el ciclo del carbono y otra la formación de CO2. Ésta forma una parte del ciclo; sólo una parte. Veamos: voy a ponerme como ejemplo. No, no, nada de eso. Voy a poner que se muere un tal Fulano. Se lo comen los gusanitos, bacterias, etc.: sigue el estado de carbono. A su vez estos de una u otra forma pasan al vegetal, sea un árbol: continúa el estado de carbono. De todas formas el árbol, además de hacer fotosínteis, también respira y emite CO2; los herbívoros al respirar también emiten el C que había en la planta en forma de CO2. El mismo árbol cuando muera, su parte no comida por bichejos se oxidará y volará en forma de CO2. Pero considera que este ciclo que te he descrito es muchísimo más largo, creo que se evalúa en unas decenas de años, mientras quemar el cadáver, es cuestión de unos minutos. Y resulta que precisamente si nos conviene tener muchísimos árboles en los bosques es precisamente porque de esa forma almacenamos el carbono impidiendo su transformación en CO2 de la forma más útil. Es el mejor de los sumideros -junto con los mares, pero estos ya están llenos-.
    Pero tienes toda la razón en lo del combustible gastado en quemar a nuestro sacrificado Fulano. No tengo ni idea de cuanto se emplea, pero no me extrañaría que fuese más y aún bastante más que el del cadáver. Y ya que nos ponemos, al ser como un 60% agua pues también ésta es enviada directamente a la atmósfera en forma de vapor; lo que no sé si eso es positivo o negativo. Pero creo que mejor estaría formando parte de un árbol.
    En cuanto a la cuestión de los huesos que plantea Miguel Ángel, están formados en su mayor parte por fosfato cálcico Ca3(PO4)2 y carbonato cálcico CaCO3 -puro marmol y debe ser, con el fosfato y algún otro el que forma parte principal de la frase “… y en polvo te convertirás”-. Me refiero sólo al hueso puro y duro, no a médula, a los vasos sanguíneos, colágeno y todos esos acompañamientos. Creo que tardan unas cuantas decenas de años en descomponerse por vía natural y, claro, el único que puede aportar carbono es el carbonato que precisará de algún ácido para descomponerse. La parte orgánica, supongo seguirá distintos caminos en su descomposición como lo siguen las diferentes partes del organismo: no pueden seguir el mismo ritmo el cerebro, las diferentes vísceras o un tendón, por ejemplo.
    Respecto a lo que indica también Miguel Ángel sobre la madera del ataúd, pues eso, es otro sumando más que yo no había tenido en cuenta.
    Abrazos forenses.

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