NeoFronteras

Ocultación estelar revela datos sobre Caronte

Área: Espacio — Viernes, 6 de Enero de 2006

Foto
Impresión artística de Plutón y Caronte, el mayor de sus satélites naturales (ESO).

Gracias a una ocultación estelar ahora sabemos más de la naturaleza de la mayor luna de Plutón, además otras observaciones nos hablan de su temperatura.
Ninguna sonda espacial ha visitado Plutón y sus lunas. El que hasta ahora es el “planeta” más lejano de nuestro sistema solar es poco más que un misterio, porque desde la Tierra y usando los telescopios más potentes o el telescopio espacial Hubble Plutón y su mayor luna, Caronte, no son más que pequeños puntos. Si la nueva misión diseñada para alcanzar Plutón de aquí en más una década en el futuro tiene éxito sabremos bastante más. De momento nos tenemos que conformar con observaciones desde tierra y con trucos típicos de astrónomo.
Uno de los trucos más rentable es usar una ocultación estelar. De vez en cuando y si uno está en el lugar adecuado y en el momento propicio una estrella “pasa” por detrás de un cuerpo astronómico y nos revela datos muy precisos sobre su tamaño gracias a la gran resolución aportada por el proceso. Otras veces incluso nos encontramos con sorpresas, como cuando una observación de este tipo se hizo con Urano y la estrella parpadeó varias veces antes y después de pasar detrás del planeta, revelando de este modo la presencia de anillos. Además, si el cuerpo tiene atmósfera la ocultación nos permite saber la composición de la misma.
Hace unos meses hubo una de estas ocultaciones por parte de Caronte, la mayor luna de Plutón (descubierta en 1978, pero recientemente se han descubierto otras dos más pequeñas) y ahora publican los resultados.
Estos datos llegan en el momento justo porque dentro de la Unión Astronómica Internacional se está debatiendo la definición de planeta, y la definición que se pretende usar es una relativa al tamaño del cuerpo en cuestión. Algunos quieren eliminar de la lista de planetas a Plutón y otros quieren incluir a Caronte como parte de un planeta doble (uno del otro están a una distancia de sólo 18.000 km). La presencia o no de atmósfera también sería un dato a tener en cuenta para este último caso.
Actualmente hay mucho debate en torno a la definición de planeta porque el descubrimiento de nuevos cuerpos bastante grandes en el cinturón de Kuiper, más allá de la órbita de Plutón, haría aumentar la lista de planetas de nuestro sistema a por lo menos diez.
Los datos de dos equipos de astrónomos uno del Massachusetts Institute of Technology y otro del Observatoire de Paris son ahora publicados en Nature (Nature 439 48 & 52) y revelan que Caronte, en contradicción con pasadas observaciones y a diferencia de Plutón, no tiene atmósfera.
Caronte pasó el pasado 11 de julio por delante de la estrella UCAC2 26257135 y el fenómeno fue observado por estos astrónomos en Chile y Argentina. La última vez que fue posible observar algo así fue en Sudáfrica en1980.
Gracias a esta ocultación ha sido posible estimar que el tamaño de esta luna es de 605 kilómetros. Con este dato junto con observaciones provenientes del Hubble se estima que su densidad es baja, siendo rocas sólo el 63% de la luna y el resto diversos tipos de hielo. De hecho la densidad sería de 1,71 veces la del agua.
Se especula que probablemente esta luna se formó, al igual que nuestra Luna, por un impacto muy fuerte de otro cuerpo sobre Plutón. El impacto desgajó una parte de los materiales más livianos y superficiales de Plutón inyectándolos en órbita y posteriormente estos escombros formaron la luna Caronte por acreción.
Una ocultación futura similar podría darnos los datos suficientes sobre Sedna y 2003 UB313 para decidir si son planetas o no.
Otro equipo diferente del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics ha determinado la temperatura de Plutón y Caronte. Plutón tendría una temperatura de 43 grados por encima del cero absoluto o 43 K (el cero absoluto se sitúa un poco por debajo de los -273 grados centígrados), unos 10 grados menos de lo que se creía, mientras que Caronte tendría una temperatura superficial de 63 K. Caronte sería más “cálido” que el planeta alrededor del cual gira.
Para ello han utilizado la formación submilimétrica de Hawai en el Mauna Kea. Este sistema interferométrico puede estar separado hasta 500 metros de distancia proporcionando la necesaria resolución y así poder estudiar por separado a Plutón y a su luna.
Estos dos cuerpos presentan una separación angular de solo 0.9 segundos de arco, o lo que es lo mismo la separación angular que presentarían los extremos de un lápiz que estuviera a 45 km de distancia del observador.
La superficie de Plutón estaría compuesta principalmente por nitrógeno congelado mientras que la de Caronte sería hielo de agua. La temperatura es tan baja que al agua le constaría muchísimo vaporizarse y la poca que lo hiciese no sería retenida por el bajo campo gravitatorio, de ahí la falta de atmósfera de Caronte.
También se especula con la posible formación de Plutón fuera de esa región del sistema solar y su posible captura posterior que explicaría la presencia de tanto nitrógeno.
Como se puede ver muchas cosas en torno al sistema plutoniano están todavía bajo un duro debate.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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3 Comentarios

  1. ulises:

    Me parece mal que hayan quitado a Plutón como planeta, no se puede estar cambiando por que sí.

  2. Jesús Torres:

    Me parece excelente que se invierta en cuanto a la exploración e investigación del plantea plutón, pero preferiría canalizar todos esos medios a como atacar la destrucción de capa de ozono y el descongelamiento de los polos. Después podríamos investigar e incluso crear lo necesario para llegar lo más cercano a dicho planeta.

  3. NeoFronteras:

    Recuerde que gracias a la investigación espacial se ha podido estudiar el cambio climático, que gracias a esos mismos “cacharritos” se pueden medir los problemas de inundaciones o sequías de esos países del tercer mundo, que gracias a esos mismos cacharritos nos podemos comunicar con esos países y ayudarlos en casos de emergencia.
    Lo discutible no es que se gaste el dinero en investigación espacial, lo discutible es cómo se hace. Conocer el clima de Saturno o de Titán nos puede ayudar a entender el nuestro. Conocer cómo es Plutón nos ayuda a entender el origen de la Tierra y de todos nosotros.
    Es de ignorantes (con perdón) pensar que unas parcelas de la ciencia puedan vivir sin las demás.
    Es de ilusos creer que podemos solucionar los problemas de casa primero. Los problemas de casa nunca se solucionarán porque siempre surgirán otros, porque siempre habrá egoísmos y maldad, entre otras cosas porque forman parte del ser humano. Aunque, naturalmente, siempre podremos intentarlo.
    En todo caso, y puestos a medir prioridades, hay que pensar que un par de días de guerra de Irak dan para mucha investigación espacial. Y unos sueldos de futbolistas famosos dan para mucha ayuda al tercer mundo.
    Si decidiéramos no financiar la investigación espacial aunque sólo fuera por algún tiempo entonces significaría que en el fondo el ser humano no quiere saber de dónde viene o qué es. Si fuera así entonces no merecería la pena salvar a la humanidad, porque se habría convertido en una mera maquinaria de transformar la máxima masa planetaria posible en carne humana. Seres que dormirían, comerían y se reproducirían sin plantearse nada.
    Si de verdad queremos ayudar a la humanidad lo mejor sería eliminar los fundamentalismos, y esto pasa necesariamente por eliminar la religión.

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