NeoFronteras

Sobre el origen de nuestro esqueleto

Área: Paleontología — domingo, 20 de octubre de 2013

Nuestro esqueleto no procedería en última instancia de la evolución de los conodontos.

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Le historia de los conodontos en Paleontología es de las más curiosas y nos enseña que el registro fósil no siempre es un fiel reproductor del pasado. Durante muchos años se encontraban fósiles de conodontos por todas partes. Esos fósiles se correspondían solamente con las partes duras del animal y desconocía el resto. A partir de esas piezas los paleontólogos imaginaron todo tipo de formas para los animales que las produjeron. Todas estaban equivocadas.
Se supo la verdad cuando por fin se encontraron fósiles con las partes blandas del animal bien consrvadas.
Resulto que Los conodontos eran vertebrados, de hecho uno de los primeros. Eran similares a una pequeña anguila, pero sin mandíbulas, al modo a como son las actuales lampreas pero en pequeño. Estas criaturas carecían de un esqueleto interno o externo, pero sus bocas tenían estructuras de fosfato cálcico a las que podemos denominar dientes. Las partes duras que fosilizaban mejor eran precisamente esos dientes del animal, que era un depredador. Los ejemplares fósiles más antiguos de conodonto tienen más de 500 millones de años.
Cualquier cosa que se descubra sobre los conodontos siempre es interesante, sobre todo porque se creía que algunos de ellos son nuestros antepasados vertebrados más antiguos. Se suponía que de ellos evolucionaron los peces y de algunos de esos peces evolucionaron los vertebrados terrestres que finalmente dieron lugar a los humanos. No somos más que un pez modificado.
Parecía que los vertebrados de hace 500 millones de años entraban dentro de dos categorías: depredadores con dientes y sin protecciones que eran ágiles y filtradores protegidos por algún tipo de coraza o piel endurecida. Uno de los misterios por saber en los vertebrados es si el esqueleto evolucionó a partir de las protecciones óseas o si lo hizo a partir de un arma de ataque como los dientes.
Se había asumido que los dientes de los vertebrados se habían originado en los conodontos, al ser su estructura y composición la misma, pues tenían lo que podemos llamar dentina y esmalte. Se creía que además nuestro esqueleto y nuestros tejidos óseos se habían originado en los conodontos. Los paleontólogos habían especulado con que esas estructuras habrían evolucionado hacia las armaduras óseas que recubrieron los peces más tarde.
Por tanto, los primeros huesos habrían evolucionado a partir de los dientes y luego aparecieron las armaduras óseas para proteger a los peces.
Una nueva investigación realizada por científicos de las universidades de Bristol y Pekín y del US Geological Survey muestra que las características óseas y los dientes de los conodontos evolucionaron de manera independiente del resto de los vertebrados. Por tanto el origen de nuestro esqueleto estaría en la “armadura” de un antepasado que vivió en el limo, un pez que desarrollo una armadura ósea para protegerse de depredadores como los conodontos.
Este grupo de investigadores ha analizado estructuras óseas de conodontos con tomografía de rayos X de tal modo que han podido averiguar tanto la estructura de esos “dientes” como su composición. Han podido visualizar cada tejido e incluso células en la línea de crecimiento en esos dientes en muestras muy antiguas de conodontos y paraconodontos, en concreto de hace 200 millones, en el Triásico. Además han comparado lo hallado con las estructuras de los dientes de vertebrados modernos. Gracia a esto han averiguado que estas estructuras de conodontos evolucionaron dentro de un linaje propio en lugar de ser el antepasado del resto de los vertebrados.

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Comparación entre el crecimiento de un diente de paraconodonto Furnishina (izquierda) y de eucondonto Proconodontus (derecha). Están subdivididos en un número discreto de estadios de crecimiento, revelando un modo común de crecimiento entre grupos distintos. El crecimiento del esmalte (rojo) revela que los Euconodontos evolucionaron de los paraconodontos. Fuente: DJE Murdock.

Aunque los vertebrados modernos hacen crecer sus dientes recubriendo con esmalte la dentina y los conodontos también en general, no es el caso de los conodontos más antiguos, pues en ese caso carecen de capa de esmalte. La misma manera de hacer crecer dientes habría aparecido dos veces en la historia evolutiva, una en los conocodontos y otra en el resto de los vertebrados.
Para algunos paleontólogos el hallazgo supone un alivio, pues siempre habían visto estructuras similares a los dientes de los conodontos en la piel protectora de los primeros peces, peces que además parecían evolucionar fácilmente hacia formación de los huesos. Pero, por otro lado, los conodontos tenían estas estructuras en sus bocas.
Todo esto encaja con otros aspectos. Las escamas que recubren los peces y reptiles modernos contienen pequeñas estructuras. Se creía que esas estructuras se habrían derivado a partir de los dientes de los conodontos, pero descubrimientos recientes sostienen que unos y otros derivan de distintos tejidos y, por tanto, no están conectados evolutivamente entre sí.
Según todos estos resultados la evolución del esqueleto tiene más sentido sin los conodontos en las historia.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=4235

Fuentes y referencias:
Nota de prensa.
Artículo original.
Foto cabecera: conodontos, vía University of Leicester.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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5 Comentarios

  1. Miguel Angel:

    Una noticia de lo más interesante.

    Cuando se hace referencia a que somos peces me viene invariablemente a la memoria una canción de un cantante con poquita voz pero con una pluma que considero está a la altura de los mejores poetas de la lengua castellana. Me estoy refiriendo a Joaquín Sabina. Seguramente conocida por todos, voy a poner la versión de Ana Belén que canta bastante mejor:
    http://www.youtube.com/watch?v=Imh0vEnOMXU

    Y ya sin venir a cuento, quiero dedicarle una a mi querido Neo a modo de pequeño tributo por esta página que tanto me gusta y por un comentario reciente que me ha llegado muy adentro:
    http://www.youtube.com/watch?v=sgn7VfXH2GY

    Abrazos.

  2. NeoFronteras:

    Estimado Miguel Ángel:
    Gracias por el regalo de ese clásico del jazz en este tiempo en el que el aire trae por la mañana un vapor de planeta y desde otra estrella caen gotas de plata.

  3. r:

    Según la wikipedia con sus 525 millones de años Yunnanozoon lividum es el cordado fósil más antiguo, se parecía mucho a otro animal extinto conocido como Pikaia el cual “nadaba sobre el fondo marino usando su cuerpo y una prolongación de su cola como timón, mediante movimientos ondulatorios”. Tal vez Yunnanozoon lividum es el nombre del pez que de acuerdo con la noticia fue el que realmente dio origen a todos los vertebrados.

  4. RicardM:

    La lectura de este artículo me inducido a refrescar la memoria sobre la taxonomía de los cordata (es lo que tiene leer NeoFronteras). Por ello creo que no es exacto incluir a los conodontos en el subfilo de los vertebrata (aún cuando así se indica en el artículo original). Recientemente se ha propuesto el subfilo de los craniata, que incluiría a los myxini y a los verdaderos vertebrata (esto es, animales con vértebras). En cualquier caso parece claro que los conodontos no tienen vértebras y no se relacionan con los myxini, así que quizá haya que establecer un subfilo para ellos solos dentro de los cordata (animales con notocorda). No se si esto se ha hecho. En cualquier caso, coincido en que es un alivio “desvincular” a tan enigmáticos animales de la línea de los auténticos verbrados.

    Saludos.

  5. Miguel Angel:

    Queridos “r” y RicardM:

    Hay debate para rato. Pensemos en lo que pasó con las clasificaciones que estaban vigentes hace sólo unos años: al llegar los estudios genéticos sólo tuvimos que hacer pequeños ajustes en la clasificación de los animales, pero hubo que reestructurar de forma importante la de las plantas ya que los análisis genéticos demostraron que muchas de las que considerábamos emparentadas no lo están en realidad, y viceversa.
    El asunto empeora si hablamos de fósiles muy antiguos, muchas veces incompletos, de seres vivos que no podemos observar “in vivo” y de cuyo material genético no disponemos…lo dicho: tenemos debate para rato.

    Abrazos.

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