NeoFronteras

Posibilidades de civilizaciones en cúmulos

Área: Espacio — domingo, 10 de enero de 2016

Proponen que sería posible la existencia de civilizaciones tecnológicas avanzadas en los cúmulos globulares.

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Hay novelas de ciencia ficción que siempre serán ficción científica y otras veces tienen visos de verosimilitud, sobre todo las distópicas. Isaac Asimov en su cuento corto ‘Nightfall’ ya mostró la posibilidad de existencia de una civilización que vivía en un cúmulo globular.

Los cúmulos globulares son gigantescos racimos esféricos de estrellas viejas de hasta 100 años luz de anchura, pero tan densos que pueden llegar a contener un millón de estrellas. En nuestra galaxia hay catalogados unos 150 de estos cúmulos, que además contienen estrellas muy viejas, de hasta 10.000 millones de años de edad.

Por un tiempo se pensó que era posible la vida en los cúmulos globulares. De hecho, el único mensaje que, a propósito, hemos enviado a una supuesta civilización extraterrestre lo mandamos en 1974 hacia el cúmulo globular M13 con el radiotelescopios de Arecibo. Se pensó que al haber allí muchas estrellas y ser muy viejas había mayores posibilidades de que alguien lo recibiera. Tardaremos sólo unos 51000 años en tener una respuestas, si es que finalmente la tenemos o sobrevivimos hasta entonces, cosa más que dudosa a este paso.

Más tarde se llegó a la conclusión de que precisamente las posibilidades de supervivencia de esas hipotéticas civilizaciones son pequeñas debido a que las estrellas están tan cerca entre sí en un cúmulo que la influencia gravitatoria de las estrellas cercanas desestabilizaría las órbitas de los planetas en donde pudieran vivir esos supuestos alienígenas.

La escasez de planetas en los cúmulos globulares es algo que parecen confirmar las observaciones, pues sólo se ha encontrado un caso de planeta en un cúmulo y encima orbita una estrella de neutrones, un lugar poco favorable para la vida. Sin embargo, que no se hayan detectado no significa que no existan.

Otro caso es el de los cúmulos abiertos. En ellos sí se han encontrado planetas, como los descubiertos por Luca Pasquini (ESO) y sus colaboradores. En estos cúmulos la densidad estelar es menor, pero las estrellas son más jóvenes, incluso pueden llegar a ser tan masivas que exploten como supernovas. Este tipo de explosiones en la puerta trasera de casa tampoco parece que favorezca la vida ni la longevidad de las civilizaciones.

Rosanne Di Stefano (Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics) ha expuesto en un congreso celebrado recientemente que, por el contrario, es precisamente en los cúmulos en donde es posible encontrar civilizaciones avanzadas longevas, por lo que quizás debamos de realizar la búsqueda SETI más frecuentemente en estos cúmulos.

La ventaja de vivir en un cúmulo es la de poder viajar de una estrella a otra con gran facilidad. Nosotros estamos muy aislados. Incluso a un 10% de la velocidad de la luz tardaríamos más de 40 años en llegar a la estrella más cercana, eso sin tener en cuenta la etapa de aceleración y desaceleración. Pero en un cúmulo las distancias entre estrellas son mucho más cortas y una de estas civilizaciones podría saltar de un sistema planetario a otro con relativa facilidad.

Di Stefano ha calculado que, al igual hay una zona de habitabilidad alrededor de las estrellas, también hay una región en los cúmulos en la que hay estabilidad orbital planetaria durante miles de millones de años. Esta región varía de un cúmulo a otro y se corresponde con distancias estelares medias entre 100 y 1000 unidades astronómicas. En este caso, a una velocidad de sólo un 1% la de la luz, se podría llegar a la estrella vecina en sólo 4 años y el correo electrónico demoraría sólo unos días. Parece una nueva versión del dicho ese de que la hierba parece más verde al otro lado.

A esas distancias a una civilización avanzadas le sería más fácil establecer colonias en planetas de otras estrellas trasfiriendo miembros de su comunidad, los concomimientos y su cultura. Podrían comunicarse entre sí y sobrevivir en caso de cataclismo en alguno de los planetas. Bajo estas condiciones, una civilización avanzada podría pervivir durante miles de millones de años.

Así que siuna de estas civilizaciones ha surgido en un cúmulo, será longeva en el tiempo. De este modo, si se elige a estos cúmulos como blancos para SETI es posible que recibamos algún mensaje de estas hipotéticas civilizaciones.

Di Stefano cree que los cúmulos representan una buena oportunidad para SETI y ya ha elaborado una lista de posibles cúmulos a observar para tratar de recibir mensajes. El primero de la lista es Terzan 5 (foto de cabecera), que está cerca del centro de la Vía Láctea.

Según Jill Tarter, antigua directora del proyecto SETI en Mountain View, tenemos que considerar la posibilidad, pues hay pocos cúmulos, encajan en el campo de visión de la formación de telescopios Allen y no sería un proyecto excesivo ni caro.

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Fuentes y referencias:
Noticia en Nature.
Foto: ESO/F. Ferraro.

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1 Comentario

  1. tomás:

    No me parece una posibilidad bien fundamentada. Es como decir -y que se me excuse la comparativa que a muchos parecerá inapropiada- que puede haber tribus que vivan en las copas de árboles altísimos para evitar a los predadores y a los mosquitos, pero que no se ha encontrado ninguna. En resumen, que no, que puede que el depender de estrellas longevas tenga alguna ventaja, pero algún inconveniente tendrá. Pero no se me ocurre cual. O sea que podría iniciar un artículo diciendo “proponen que sería posible la existencia de tribus primitivas en las copas de árboles altísimos”. Habría que probarlo encontrando alguna.

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