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Éxito de vacuna contra malaria

Área: Medicina — Domingo, 19 de Febrero de 2017

Según los primeros ensayos clínicos, una vacuna de microrganismos vivos no atenuados parece tener una efectividad del 100% frente a la malaria.

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La malaria es una enfermedad infecciosa que tarda en desaparecer. Eliminada de las zonas templadas gracias a la erradicación de mosquitos portadores, persiste y mucho en las zonas tropicales.

Cada año se infectan de malaria unos 200 millones de personas en el mundo. Sólo en 2015 murieron 438.000 personas por culpa de la malaria. El 90% de los casos de muerte por malaria se dan en África, tres cuartos de los cuales son niños por debajo de los cinco años.

Si se visitan regiones tropicales temporalmente hay varias profilaxis que se pueden tomar por vía oral. Pero si se vive permanentemente en uno de esos países esta opción no es la solución debido a los efectos secundarios de una administración permanente de este tipo de fármacos.

Por estas razones, y desde las últimas décadas, se han redoblado los esfuerzos para desarrollar una vacuna que evite el contagio de esta enfermedad. Incluso la fundación de Bill Gates financia uno de esos estudios. Lo malo es que ninguna de esas vacunas ha funcionado hasta ahora.

Hace unos días se anunció que una nueva vacuna experimental ha proporcionado un 100% de protección en ensayos clínicos.

La malaria está causada por el Plasmodium falciparum, que no es ni un virus ni una bacteria, sino un eucariota. Por esta razón a veces se le llama parásito. Es transmitido a través de la picadura del mosquito hembra Anopheles.

Una vez la persona se infecta, el plasmodium emigra al hígado para reproducirse. En ese periodo de incubación el sistema inmunológico humano no responde y la persona no tiene síntomas de enfermedad. Lo malo es que la cloroquina y otros fármacos (básicamente, sustancias tóxicas para el parásito) tampoco son funcionales en ese estadio, por lo que tampoco impide que el parásito se reproduzca.

Posteriormente, los plasmodios entran en el torrente sanguíneo en donde se sigue reproduciéndose y extendiéndose. Es entonces cuando el plasmodio ataca los glóbulos rojos y se tienen los síntomas de la enfermedad. Ahí es cuando la cloroquina y similares funcionan y cuando el sistema inmunitario puede operar.

Si la persona no está muy debilitada, su sistema inmunitario puede llegar a sintetizar anticuerpos contra ciertas proteínas de la membrana celular del plasmodio y la persona pasa la crisis. Lo malo es que la reserva de plasmodios del hígado va lanzando oleadas periódicas de plasmodios mutados con distintas proteínas de membrana, por lo que la enfermedad se hace crónica con episodios de crisis periódicos.

La mayoría de los proyectos de vacunas que se han intentado hacer hasta ahora emplean moléculas individuales de la membrana de este microorganismo para así enseñar al sistema inmunitario a defenderse frente a futuras infecciones. Lo malo es que este tipo de vacunas sólo proporcionan un porcentaje de inmunidad muy por debajo del 100%.

Ahora, investigadores de la Universidad de Tübingen y de la compañía Sanaria Inc han conseguido una vacuna denominada Sanaria PfSPZ-CVac capaz de conferir, según el ensayo clínico realizado, un 100% de inmunidad hasta al cabo de 10 semanas de ser administrada.

En lugar de usar ciertas proteínas, esta vacuna usa plasmodios vivos no atenuados junto a un antipalúdico.

En el ensayo clínico participaron 67 adultos sanos, ninguno de los cuales había padecido malaria. La mejor respuesta inmunitaria se dio en los 9 que recibieron las dosis más altas de la vacuna, administrada en tres veces a intervalos de 4 semanas. Estos individuos obtuvieron al final una inmunidad del 100%.

Según Peter Kremsner, la protección está posiblemente causada por los linfocitos T y la respuesta de anticuerpos en el propio hígado.

La vacuna está confeccionada por el mismo parásito no atenuado, pero, a la vez, se administra un fármaco antipalúdico (cloroquina) para que así no se desarrolle la enfermedad. Los investigadores no observaron efectos secundarios provocados por esta vacuna entre los voluntarios.

Al vacunar con un patógeno completo y vivo, la respuesta inmunitaria es muy fuerte. Además, los datos indican que esta es prolongada y estable en el tiempo. En el caso de los 9 casos antes mencionados, la protección se mantuvo al menos hasta 10 semanas de terminar la vacunación.

Quizás, esta vacuna podría dar una protección permanente. Aunque los investigadores reconocen que este aspecto es susceptible de ser estudiado a largo plazo. El próximo paso es ver cómo evoluciona la efectividad de la vacunación a largo plazo en un estudio a varios años vista que se realizará en Gabón.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=5343

Fuentes y referencias:
Artículo original.
Foto de Anopheles Gambiae: James D. Gathany, The Public Health Image Library.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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7 Comentarios

  1. Miguel Ángel:

    Muy buena noticia si se confirman los resultados. Por lo que explican, el “modus operandi” de la vacuna es poco menos que incularle directamente la enfermedad al sujeto, porque comentan que las dosis de vacuna más efectivas han sido las más altas y que los vacunados necesitan ser tratados después.
    Creo que sí, que meter el plasmodium entero generará esa respuesta inmunitaria intensa que comentan los investigadores generando una protección más eficiente.

    Por cierto, no he podido ver la tele estos días: ¿esta noticia ha salido en los telediarios?

  2. Tomás:

    Imagino que la vacuna se inyectará directamente en la sangre de modo que irá el plasmodium ya unido a la cloroquina, y supongo que el quid está en que no será capaz de alcanzar el hígado gracias al sistema inmunitario más la ayuda de la cloroquina. ¿Es así?

  3. Dr. Thriller:

    La malaria era endémica en amplias regiones de Europa hasta hace nada, es decir, nada, 1980 más o menos. No sé exactamente qué políticas se siguieron más allá de acabar con numerosos humedales (p.ej. en el mezzogiorno italiano era endémica y no hay mucho humedal que yo sepa), aunque imagino que insecticida a saco. Muchos personajes históricos murieron de malaria en este continente, y la esclavitud de africanos vino en (gran) parte causada por cierta resistencia natural de las poblaciones de África Occidental subsahariana, mucho mayores que las de los europeos en régimen de idéntica esclavitud o casi (presidiarios, condenados, exiliados) y las nativas americanas.

    No está nada mal para un bichito tan pequeño. Igual me columpio, pero de haber habido un remedio contra la malaria, quizá no hubiera existido el tráfico de esclavos. De africanos al menos.

  4. Tomás:

    Precisamente los más pequeños nos causan los mayores problemas. Considera los virus, sean seres vivos o no.

  5. Dr. Thriller:

    Claro, pero yo trataba de referirme como siempre a la exagerada autoimportancia que nos tenemos, como decía Sagan. Aunque la historia ya desde hace bastante tiempo ha adoptado definitivamente un sistema científico (dentro de lo posible), todavía sigue siendo la disciplina del conocimiento más útil para la manipulación social (o automanipulación), de muchas formas y maneras. Es cierto que el tráfico de esclavos ayudó a cerrar el ciclo de acumulación de capital, como en Hispanistán está todo por hacer, como en la tierra de la Bella Durmiente, nadie ha propuesto todavía algo que para mí ya va tomando cariz de Aurora Boreal: el imperio Hispánico fue el último “imperio clásico”, y fracasó precisamente al colisionar con los incipientes estados capitalistas, no se debe pasar por alto que todos los recursos de un hemisferio planetario no pudieron con un Vietnam pequeñito en el megadelta del Rin (y no, las ayudas de otros estados no modificaron mucho la balanza, como lo prueba las soberanas tundas que la flota neerlandesa propinó a la inglesa tan pronto las tropas españolas fueron definitivamente desalojadas, situación que no cambió hasta que Inglaterra/RU se encumbró a núcleo). Pues bien, en este “imperio clásico”, que fue resbalando paulatinamente a una teocracia enfermiza (limpieza de sangre y eso, estos fenómenos recurrentes en la historia es de enorme importancia empezar a ocuparse de ellos), tuvo su máximo esplendor con el enloquecido Felipe 2. Un tipo, que tal como cuentas las crónicas, era una camándula maula nuclear, un virrey de Nápoles, no recuerdo ahora el nombre, dijo “si la muerte viniera de la Corte, viviríamos eternamente”, dado que la “prudencia” del susodicho era una pura desidia rayana en la negligencia criminal. Acusar recibo de memoriales con años de retraso era la norma. Sorprende sobremanera la agilidad brutal que tuvieron, única, desconocida en todo el reinado, en anexionarse Portugal con nutrida ayuda interna. En mi opinión, es porque Portugal también estaba cerrando el ciclo de acumulación de capital, precisamente gracias a la trata de esclavos, no sé hasta qué punto fueron conscientes de esto o simplemente barruntaron que algo pasaba con el Poderoso Caballero, el caso es que la Corona que ya había quebrado cuatro veces se anexionó y después desgobernó con más negligencia criminal un estado, digamos como si quisieran cargase una especie de peligro mal identificado y peor comprendido.

    Pues bien, en todo esto, tuvo un papel mucho más importante un bichito que las más sesudas cabezas pensantes y los más arrojados luchadores sociales. Si los esclavos europeos hubieran servido para la tarea, no se habrían usado los africanos y el cierre de ciclo tendría que haber venido por otro lado.

  6. NeoFronteras:

    Es curioso pensar que, pese a los avances médicos, las enfermedades infecciosas, sobre todo tropicales, no hacen más que avanzar. El zika es el último caso y ha habido suerte. Al cambio climático se le une que somos ya tantos, tan repartidos, invadimos tantos ecosistema, usamos tanto ganado y animales y nos movemos tanto que una pandemia es inevitable. Sólo hay que esperar para verlo.

    Pese a todo seguimos reproduciéndonos más que los conejos.

  7. Tomás:

    Respecto a la última frase de Neo, la última cifra que encuentro, referida a 2015 es del 1,18 %, que parece poco, pero que aplicando la fórmula de la duplicación de la población, si ese % se mantuviese, seríamos unos 15.000 millones hacia el 2075; bueno, serían, porque creo que pocos de los que aquí escribimos estemos vivos; solo los más jóvenes.

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