NeoFronteras

Tabaco y cáncer

Área: Medicina — viernes, 30 de enero de 2009

Se acumulan las pruebas de lo pernicioso que es el tabaco, tanto para fumadores como para no fumadores.

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Ningún médico o científico duda ya de lo pernicioso que es el hábito de fumar. Continuamente salen resultados que lo demuestran, algunos incluso un tanto paradójico como el que habla de su influencia en el cáncer colon-rectal. Al parecer los fumadores tienen un 25% más de probabilidades de desarrollar este cáncer que los no fumadores.
Algún otro resultado es todavía más preocupante. Se han llegado a encontrar tóxicos procedentes del tabaco en la sangre de bebés y niños pequeños. Al parecer existe lo que se llama el “humo de tercera mano”. Los fumadores, cuando están dentro de cualquier recinto (habitación, automóvil, etc) no solamente contaminan el aire que hay a su alrededor, sino que además ese humo termina por impregnar paredes, alfombras o tapicerías, contaminándolo todo con residuos tóxicos. Los demás, sobre todo los niños, al tocar o arrastrarse en esos entornos se contaminan, aunque el aire ya esté limpio. La huella tóxica del tabaco puede tardar mucho en desaparecer, incluso años.
Recientemente la asociación entre el tabaco y el cáncer se ha reforzado gracias a un estudio más sobre este asunto.
Bruce Leistikow de UC Davis ha realizado un estudio epidemiológico según el cual más del 70% de las muertes por cáncer sufridas por hombres en el estado de Massachusetts en el año 2003 se debieron al tabaco. En estudios previos ese porcentaje era de un 34% para 2001. Según este investigador el impacto del tabaco, incluido el humo de segunda mano, quizás se haya subestimado
Para el estudio este investigador usó datos del National Center for Health Statistics. La evaluación de los mismos reveló una relación muy estrecha entre el cáncer, tanto de pulmón como de otros tipos, y las tasas de fallecimientos prematuros en varones, señalando al tabaco como principal responsable.
Según Leistikow los fumadores y no fumadores deberían de evitar a toda costa el humo del tabaco y sugiere que en las campañas de salud pública se preste más atención a la prevención del tabaquismo.
Ya sólo falta que las autoridades de otros países se den cuenta de este problema e impongan leyes antitabaco absolutamente restrictivas, sobre todo para así devolver sus derechos a aquellos que simplemente no quieren fumar humo de segunda mano.

Fuentes y referencias:
Nota de prensa en UCDavis.
Bruce N Leistikow et al. Male tobacco smoke load and non-lung cancer mortality associations in Massachusetts. BMC Cancer, 2008, 8:341 DOI: 10.1186/1471-2407-8-341
Guía para dejar de fumar (inglés).
Foto cabecera: «Smoking» por Davic, vía Flickr.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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21 Comentarios

  1. AMENITO:

    En eso estoy de acuerdo, el hábito de fumar no solo es malo para el fumador si no también para los que se encuentran a su alrededor.

  2. ___Emilio:

    Si tu hijo es un poco rebelde, diría… mira papá:
    – Qué me dices de vivir en la ciudad, comer aditivos, contaminación por pesticidas…. ah, sí : y el tabaco? ¿Han hecho algún estudio de fumadores que vivan en la selva para distinguir la sinergia de comer basura/respirar basura y fumar o no fumar?
    Yo, a estas alturas estaría pensando… ¿tabaco? ¿Quién fuma tabaco hoy en día? nadie, sólo fuman tabaco comercial, aditivado con sustancias que aumentan la adicción, anestesian la garganta, formaldehído (cancerígeno de por si…), y cientos de compuestos secretos -imagínate que comiendo jamon york te dijesen: este jamonyork tiene cien componentes que no desvelamos porque no nos da la gana, firmado: Campofrío).
    Y encima: fuman, no vaporizan (la patente de las vaporizadoras de bolsillo las compraron las tabaqueras en los 1970´s y jamás las sacaron al mercado).
    El tabaco no existe, existe sólo hierba triturada, tratada, aditivada, rodeada de papel (asociado al cáncer de garganta) y «tuneado» para que te haga un adicto por la vía rápida.
    No digo que fumar sea sano, eh? Pero que hay otras realidades y unos grandes intereses detrás.
    ¿Porqué no dejan que podamos plantar tabaco en macetas y vaporizarlo?
    Alguien se caería de espaldas al ver que quizás, ni te vuelvas un yonki al «fortuna», ni la palmes de cáncer de pulmón… tanto como con el tabaco que se vende para engrosar las arcas del estado.
    Pero está prohibido sembrar tabaco. Prohibido a no ser que seas una empresa a la que el estado le de la potestad de hacerlo.

    Saludos.

  3. lluís:

    ¿Está prohibido plantar «tabaco»? Pues no lo sabía. Creí que pagando el canon que corresponda y siguiendo la legislación específica podías plantarlo. De todos modos me parece que no está prohibido tener tres o cuatro plantitas en un huertecillo. Al menos yo las he visto en un pequeño huerto familiar, concretamente cuatro o cinco plantas, y me refiero a plantas de tabaco, porque de las «otras plantitas» están las terrazas de las ciudades llenas. Por lo demás el comentario de Emílio esta cargado de razón.

  4. RicardM:

    Apreciado Emilio, no hablo de lo que no conozco y, por tanto, no me pronunció sobre la cantidad de cosas raras que dices que tiene el tabaco comercial. Lo que sí puedo decir, cosa facilmente comprobable por Internet, es que en la actualidad los estudios sobre la toxicidad del tabaco se realizan sobre «cigarrillos estandar» como los descritos en
    http://www.2r4f.com/, utilizando máquinas «fumadoras».
    Todo ello para garantizar la reproducibilidad de los resultados y el conocimiento exacto del material de estudio. De todos los estudios realizados hasta el momento se deduce sin ningún género de dudas que el tabaco fumado de forma activa o pasiva es altamente pernicioso para la salud (para no entrar en mayores detalles).

    Saludos.

  5. NeoFronteras:

    Estimado Emilio:
    Los aditivos del tabaco sólo empeoran una situación mala de partida. Ninguna forma animal superior ha evolucionado para sobrevivir al humo de cualquier tipo.
    El tabaco natural tampoco tiene que ser necesariamente bueno. Los virus, las setas venenosas, las serpientes de cascabel, las medusas y otros animales son naturales y no son necesariamente buenos. Y una multitud inmensa de plantas son tóxicas incluso sin ser quemadas. Pretender vender las bondades del tabaco natural es confundir los deseos con la realidad.

  6. Armando Hernández:

    Pedos de España

    Érase una vez un país multicolor, famoso por su paella, la tortura de toros bravos, por su picaresca, por su manía de incumplir las leyes y su carencia de buena educación y civismo. Hace muchos años la sociedad de ese país empezó a llenarse de pedorros. Al principio eran pocos y se les podía tolerar pero luego su número aumentó.
    Para los pertenecientes a este grupo de personas era todo un ritual atracarse de alubias, legumbres y toda clase de vegetales. Luego cuando tenían ocasión se tiraban pedos en público: en el trabajo, en el centro de enseñanza, en el restaurante, en el bar, en la disco… La gente nerviosa y con estrés eran más propensos a adquirir esta costumbre, ya que una vez expulsaban sus ventosidades se quedaban relajados y tranquilos.
    Además la industria de las alubias presionaba con toda clase de medidas e incluso adulteraba las latas de fabada asturiana para que provocarán más ventosidades. Pese a los impuestos extras añadidos estos productos se vendían como rosquillas, sobre todo entre la juventud. Había incluso máquinas expendedoras de latas de fabada y unas tiendas especiales llamadas estancos donde las vendían.
    Los jóvenes iban a la disco y utilizaban los pedos para romper el hielo. Se acercaban a la chica y bbrrrr, entonces rompían a reír. Una cosa llevaba a la otra y quizás una oportunidad. Si al final había sexo lo mejor era el pedo de después del polvo.
    Ellas, antes remisas, también terminaron adquiriendo esta costumbre y entre las jóvenes había más pedorras que pedorros hombres.
    La gente no pedorra volvía a casa con su ropa y pelo oliendo a pedos y se tenían que duchar y meter la ropa en la lavadora inmediatamente, porque de otro modo apestaría la casa. A los pedorros les daba igual porque sus casas ya olían a pedo permanentemente. Cuando ibas de visita lo podías oler en el ambiente.
    También sabías si algún pedorro había estado en tu casa cuando al entrar notabas que olía a pedo. Era también bastante desagradable ir a cenar y que el comensal de al lado se tirara unos pedos mientras tú degustabas un flan. El país fue llenándose de pedorros que apestaban todo espacio público: los trenes, andenes de metro, universidades… Los pedorros además iban soltando latas de fabada por todas partes. Había algunos que creían en las propiedades mágicas de la arena de playa para destruir latas de fabada. Se zampaban una lata y luego hacían un hoyo y la metían ahí. Al poco empezaban a tirarse pedos mientras contemplaban el mar. En las cumbres de las montañas y los lugares más remotos del mundo aparecían latas de fabada vacías por doquier. Era un asco. Pero todos los pedorros decían que ellos no las tiraban, que eran los demás.
    El gobierno quiso restringir un poco esta mala costumbre pese a que no provocaba cáncer ni ninguna enfermedad en los demás. Bueno, quizás un pequeño incremente del efecto invernadero. Gente famosa como Moncho Alpunto salió en TV para quejarse de la poca tolerancia de los no fumadores mientras se tiraba un par de cuescos. Su argumento era que a él también le molestaba el perfume de una señora que fuera a su lado en el metro, así que los intolerantes de los no pedorros se tendrían que aguantar. Otros pedorros decían que los pedos eran naturales, así como las alubias y que por tanto no podían ser malos.
    Al final un gobierno ridículo a mandos de un pusilánime descerebrado sacó una ley sobre los pedos muy mala, pero en un país de pedorros maleducados ni siquiera esos mínimos se cumplieron.
    Todavía hay pedorros que niegan que los pedos huelan mal pese a todos los informes científicos al respecto.
    En otros países del primer mundo está terminantemente prohibido tirarse pedos en público. Lo consideran una falta de educación y está penado.

    En ese cuento cámbiese pedos por tabaco y así sabrán los fumadores cómo nos sentimos los que tenemos que aguantar su humo.

  7. JOrge:

    Los seres humanos parecemos ser los únicos animales que consumimos en forma consistente sustancias que son dañinas para nosotros. La nicotina es tan adictiva como la heroína, solo que el uso del tabaco ya estaba firmemente enraizada en las sociedades occidentales cuando surgió el concepto de adicción. Desde luego que el adicto a la nicotina sigue trabajando y no parece tener mayores problemas de interacción social a diferencia de los heroinómanos pero el debate está abierto. ¿Que tanto debe una sociedad permitir el acceso a sus miembros a substancias adictivas dejando esto como algo estrictamente personal? No tengo ni idea aunque no veo por que algunas drogas adictivas deben seguir prohibidas en tanto otras no…

  8. tomás:

    Pues tiene razón JOrge. Lo mismo sucede con el alcohol. Este de aceptación en el viejo mundo mucho más antigua que el tabaco. Pero debe ser asunto muy dificil de tratar dados los resultados de la «ley seca» en EE.UU. Yo, desde luego, no tengo un criterio claro al respecto, como no sea la distinción entre drogas duras y blandas y el conocimiento de que hay muchos intereses criminales en el caso de las primeras, hipócritas como mínimo en el de las segundas.
    Un saludo

  9. NeoFronteras:

    Las drogas se pueden estudiar bajo distintos puntos de vista. La distinción entre drogas blandas y duras es una clasificación más y su nivel de adicción no está relacionado. La nicotina, por ejemplo, es terriblemente adictiva.
    Todo humano debería de tener derecho a hacer con su cuerpo lo que le plazca. Sin embargo, y desde el punto de vista ético abstracto, cualquier droga fumada es mucho más inmoral que otras debido a que se invade el espacio personal de los demás; y por otro lado las drogas más duras tienen consecuencias sociales como la delincuencia, la creación de mafias y la generación de gastos médicos en un sistema de salud público que pagamos todos.
    Debería de ser posible experimentar con drogas seguras libremente y comprobar lo estúpidas que son o escuchar el mensaje que te puedan dar (incluso positivo) y ya está. Esto no puede ser debido a que nuestra sociedad es fundamentalmente una sociedad enferma que utiliza las drogas como vías de escape, como sistemas de interacción social, rituales de apareamiento o ritos de paso de personas infelices, débiles mentales e inadaptados sociales.
    Pero sigue siendo muy triste ver todavía a embarazadas fumando o a padres fumando en casa. Si no respetan a su descendencia difícilmente van a respetar a otros en la esfera pública.
    Tampoco es posible llamarse a uno mismo ecologista, verde, religioso, educado, tolerante o humanista y fumar en público. Quizás Armando, con su metáfora, no ande muy desencaminado.

  10. JOrge:

    Supongo que sería posible crear «espacios francos» donde el consumo de cualquier droga estuviese permitido para adultos, a precios razonables en tanto se prohíbe firmemente en el resto de los ambientes.
    La criminalidad y las mafias parecen ser consecuencias de la prohibición. Esto sube el precio de las drogas hasta convertirlas en negocios irresistibles. Mientras exista demanda de drogas psicoactivas habrá alguien que las proporcione; así de simple.
    Es interesante como las sociedades integran en si el uso de las drogas, limitándolo o estableciendo controles informales sobre su uso hasta restringir el daño que producen al mínimo. Esto es muy evidente con el alcohol en Europa o con algunas tribus de indo china que han cultivado el opio por siglos. El contraste con la introducción del alcohol en las sociedades aborígenes del nuevo mundo no puede ser mayor.

  11. lluís:

    Me apunto al argumento de Neo, simpatizo especialmente con dos de sus afirmaciones. «Todo humano debería tener el derecho a hacer con su cuerpo lo que le plazca» (la pregunta inmediata es, ¿Por qué no lo tiene?) y con la que hace referencia a la cantidad de mujeres embarazadas que fuman (he visto hacerlo a bastantes) o a padres que fuman en casa. Personas con estos hábitos y en esas situaciones, desde luego hay que descartar que respeten a los demás en la cotidianidad ciudadana.

  12. tomás:

    «Todo humano tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que le plazca.» Bien, pero yo no tengo la obligación de cargar con los resultados de su adición y pagar su sufrimiento con mis impuesos, mas ¿cómo abandonarlos? Sería en extremo cruel. Veo aquí un callejón sin salida. No es justo que se obligue a contribuir y no es ético dejar de hacerlo.
    ¿Cual es la solución al dilema?

  13. ___Emilio:

    Hola,
    Sí, plantar tabaco es ilegal. Cosas del negocio :)
    De hecho, si vas a Extremadura (comarca de la vera, tan nicotínica ella) y pides que te vendan una planta… no, no, eso no podemos venderlo).

    El debate del tabaco ha pasado al de las drogas en general, y de ahí al todos-contra-todos, hay una fina frontera… apelo a todos/as para que nos quedemos en el debate y no en el cainismo tan español, ok?

    Como mi posición sobre las drogas me enfrenta a mucha gente, intentaré condensarla y pedir clemencia de juicio, porque al final veréis que no difiere mucho de la realidad y de lo que piensan muchos del foro:

    1- Droga = sustancia que cree adicción (incluso actividad que la cree: televisión, juego, onanismo, :) etc.) Alcohol y tabaco son drogas.

    2- Tomar drogas no es propio exclusivamente de débiles mentales. Mucha gente es débil (o peor) y, estadísticamente, mucha gente toma drogas, ergo = mucha gente débil (o peor) consume drogas.

    3- Todo aquel que haya leído «las puertas de las percepción» de Huxley sobre sus experiencias con la maravillosa mescalina pura (desaparecida del mercado desde hace décadas), puede entender que mucha gente inteligente y válida puede usar drogas para transcender y/o lúdicamente.

    4- Si la nicotina/tabaco comercial fuese tan adictiva como la heroína, los que dejan de fumar podrían atacar a sus hijos por un cigarro… y no lo hacen. Luego es el falso mito de la adictividad de la nicotina.

    5- Si alguno de vosotros tiene la «suerte» de tomar un concentrado de nicotina… verá que es difícil engancharse a la sensación tan fuerte que produce (incluso displacentera), los chamanes la utilizan también para perder la conciencia… especialmente esnifada. No os lo recomiendo, pero creedme que no hay dios que se enganche a eso.

    6- La heroína se vendía libremente en las farmacias en el siglo xix, había «yonkis» totalmente normales socialmente y sin problemas (la heroína no es como las drogas que atacan a las neuronas rápidamente: cocaína, anfetaminas…). ¿Qué hace al yonki? Pues esto:

    -toma heroína
    -mézclala con : polvo de tiza, codeina, estricnina, cal
    -dilúyela con agua de charco
    -inyéctala a un tipo qeu va a perder su trabajo porque no tiene dinero, perder su familia porque pierde su trabajo…

    resultado: la «heroína» es mala, muy mala. No señor: de hecho está demostrado (en Andalucía sabemos algo de esto) que dar heroína CONTROLADA a drogadictos que ni siquiera responden a la meta dona… mejora su vida infinitamente (en primer lugar, aumentan sus condiciones higiénicas y sociales: ya no tienen que robar)… vamos, que el problema es la adulteración y el círculo en que te metes para conseguir drogas, no esta droga en sí. El opio en china puede ser un buen ejemplo: uso milenario sin problemas graves y luego…prohibición y mal rollo.

    Si alguien quiere encontrar paralelismos entre heroína y prohibición… ley seca americana = alcohol y prohibición = mafia, asesinatos, adulteración, corrupción política y policial, etc… y hablamos de la droga más «segura»: el alcohol, la que toman nuestros niños a la tierna edad de 13 años.

    Mi postura (por ir cerrando) es la siguiente:

    -las drogas existen desde que el hombre es hombre, existirán y se usarán por diversos motivos, especialmente lúdicos y místicos.

    -las drogas son menos problemáticas cuando más legales son (en Turquía mataban a la gente que tomaba café… sí: café). En último caso, es mejor tener un problema exclusivamente de salud (gente que vea dragones rojos) que un problema de salud, social y policial.

    -la legalización e información son más efectivas que la prohibición y desinformación (el peor caso es el de la mal dita frase de «la droga mata»… la gente dice: «ostras! me he tomado un porrillo y no me ha matado!! ¿no decían que mataba?»… y a partir de ahí dejan de creer en lo que le han dicho).

    -El alcohol es la droga que más daño ha hecho en la historia reciente en España. Tanto social como de salubridad. Gana por goleada a todas las demás drogas juntas, es el numero uno, el rey de la destrucción.

    -Yo tomo vino de vez en cuando ¿voy a morir? no. Dosis e información (amén de información) harán que sea difícil que me vuelva alcohólico. ¿Entonces, porqué hay tantas muertes de alcohólicos y la gente tiene tantos problemas con el alcohol? Dejo el debate abierto.

    Estoy de acuerdo con que fumar en un lugar público es un acto incívico y ojalá viviera en un país que la gente no lo hiciese…

    Las embarazadas beben cerveza (entre otras cosas porque los curiosos informes de algunos medios dicen que… «una cerveza baja la leche» y las muy malas pé co ras van y se fríen a cubatas).

    En un reciente estudio en Cataluña se vio que como el 10% de las embarazadas tomaban alguna de estas drogas: cocaína, heroína, alcohol y tabaco. ¿Qué hacemos con esta gente?

    Pues información desde la infancia, dejar de poner series absurdas en la tele y poner algo que aumente el nivel intelectual de esta masa de simios llamado España, y poner más en grande en las botella «si bebe usted y está embarazada es usted una hija de lo que dijimos…» no ese dibujito que parece una mujer hinchada y nada más…

    Negocio, señores, negocio: estamos hablando del segundo negocio del mundo. El narcotráfico (que se liga al tercero: la prostitución) y al cuarto (la extorsión)y al quinto: corrupción política.

    Negocio, siempre negocio

  14. Jose Piñeiro:

    No se si el tabaco es adictivo, pero estoy seguro de que los cigarrillos son muy adictivos. Los que empiezan a fumar suelen conservar esta costumbre durante mas de 40 años. Para disminuir el consumo de tabaco la solución es evitar nuevos fumadores, no dar la lata a los antiguos.
    Creo la prohibición de fumar el locales públicos o la elevación del precio son medidas hipócritas. Se recauda más y se esconde el problema, pero no se arregla.

    Las medidas que propondría son:
    -Apoyo psicológico y farmacéutico gratuitos a quien decida dejar de fumar. Actualmente estos tratamientos no tienen subvención alguna y son sumamente onerosos.
    – Prohibición de anuncios del tabaco, de marcas de tabaco o patrocinios en todos los medios. Los fumadores no cambian de marca, por lo tanto los anuncios son para reclutar nuevos fumadores.
    – Prohibición de la reventa del tabaco. Solo se ha de vender en establecimientos exclusivos de venta de tabaco. Esto no es impedimento para el fumador habitual pero si para el ocasional.
    – Prohibición de venta fraccionada. La unidad mínima ha de ser un cartón (200 cigarrillos). Esta es la unidad de compra habitual de un fumador, pero una verdadera burrada para un adolescente que empieza a fumar.
    – Campañas de concienciación sobre lo dañino de ofrecer tabaco, dar cigarros a menores que piden, etc… Los padres han de guardar el tabaco como guardarían un arma de caza.

    Con estos sistemas probablemente no deje de fumar mucha gente, pero al menos no empezaran a fumar los jóvenes.
    No soy amigo de las teorías conspiratorias, pero me da la impresión de que no hay voluntad política para reducir el consumo de tabaco. No hay voluntad social ni empresarial para implementar ninguna medida eficaz.

  15. tomás:

    Totalmente de acuerdo: Hipócrita interés político y las tabaqueras al negocio.
    Medidas del tipo que enuncias son muy interesantes.
    Saludos, Piñeiro, por dar en el clavo.

  16. RicardM:

    Totalmente de acuerdo con las medidas propuestas por Jose Piñeiro, aunque no tanto con su análisis, porque parece ignorar la cuestión del fumador pasivo y sus derechos. No tengo porque «fumar» el humo exhalado por otro, de la misma manera que no tengo porque beber obligatoriamente el 10% del coñac que se tome la persona de al lado. Las restricciones a los fumadores deben orientarse a la protección de los derechos de los no fumadores. A partir de ahí, cada cual es libre de escoger su propia manera de vivir y de morir.
    Yo fumaba una cajetilla de cigarrillos al día, durante unos 20 años, hasta el 1 de octubre de 1994, en que dejé de fumar por completo cuando le diagnosticaron a mi padre una neo de pulmón. Pero mientras fumé siempre respeté el derecho de los demás a no absorber mis malos humos.

    Saludos.

  17. ___Emilio:

    Qué teoría conspiranoica ni ocho cuartos? No interesa y punto! :) ¿No ves que el estado saca miles de millones que son SEGUROS porque están enganchados?
    Dile tú al gobierno que va a dejar de ganar ese dinero pero que los ciudadanos van a estar más sanitos y tendrán más dinero a fin de mes para comprar productos chinos… te deportan a marruecos!
    Los cigarrillos comerciales son adictivos porque tiene aditivos adictivantes (me encanta esta frase :) ). Así lo han reconocido y así han sido juzgados.
    ¿La prohibición es la solución? Si aún no hemos definido el problema, no? ¿cual es?

    – que la gente fuma o que muere antes de tiempo?
    – que hay fumadores pasivos o activos?
    – que fuman los niños, mayores o viejos?
    – qué problema hay de que alguien se automutile?
    – si no fumasen… tomarían otras drogas?
    – le importa a la gente mutilarse si a cambio tienen placer?

    La prohibición es «buena» pero aumentaría el narcotráfico (recordad los años 90 cuando había winston americano en cada semáforo… para luego ser fácilmente erradicado cuando protestaron los estanqueros, qué curioso, no??)

    Saludos!

  18. tomás:

    Muy estimado, furibundo y sonriente Emilio: También estoy de acuerdo contigo y me encanta el que llames a las cosas por su nombre. Lo de conspiranoia es muy bueno. Llamemos «poderosos intereses cruzados convenienes para unos pocos a todos esos acuerdos no escritos o ni siquiera hablados, pero que fácilmente se adivinan y concilian. Ello no es teoría de conspiración: es sentido común. Si algo me beneficia, lo promuevo y me aprovecho de ello.

  19. ___Emilio:

    Pues Tomás, se agradece, hombre, se agradece el cumplido… ser como yo soy por internet me causa varios problemas.
    En la vida real me hace millonario y me consigue veinteañeras ligeras de cascos :)
    Lo digo porque, leído a cierta velocidad… muchas veces se me encorseta en «conspiranoico» y acto seguido empezamos un bucle infinito de «y tú más»

    Así que gracias y seguiremos en la batalla y la furia.

  20. Alacaida:

    Me inclino por el pensamiento de ___Emilio, pero en vez de asegurar machaconamente «lo que te dicen», investigo por mi mismo. Si desde 1942 se fuma (y más que ahora) ¿por qué ahora se dice que mata? ¿Qué ha cambiado en el Siglo XX? Los estudios RIGUROSAMENTE científicos se hacen sobre las labores de tabaco actuales (con sus aditivos) ¡Todavía no se ha demostrado UNA sola muerte producida directamente por el tabaco! ¿Queréis saber más? http://alacaida.wordpress.com
    Nos están engañando y, encima, ganan más dinero!!!

  21. RicardM:

    Alacaida, hace ya bastantes años que se sabe que el tabaco mata porque existen datos epiemiológicos y de laboratorio, publicados en revistas de prestigio, que así lo demuestran. Antes estos datos, de existir, eran silenciados (me imagino que en vez de 1942, querías decir 1492). El tabaco no es un tóxico directo como el cianuro potásico (con una relación causa-efecto concreta y muy conocida) sino una mezcla de sustancias tóxicas con efectos combinados que se manifiestan a largo plazo. Por esta razón es técnicamente imposible atribuir un determinada muerte al hábito tabáquico. De la misma manera que es técnicamente imposible atribuir una determinada cirrosis hepática al alcoholismo. En ambos casos, la cronicidad de la exposición y los efectos a largo plazo obligan a realizar estudios epidemiológicos que atribuyen riesgo a ambas toxicomanías. Por otro lados, la misma cronicidad de las lesiones hace que el incremento de la esperanza de vida ponga de manifiesto enfermedades cardiovasculares o tumorales que antes no se manifestaban porque la gente se moría previamente de otras cosas (procesos infecciosos, principalmente). Desde el punto de vista epidemiológico (entre otros) es absolutamente cierto que el tabaquismo produce alteraciones que eventualmente desembocan en muerte. Negar esto es como negar el cambio climático. Que haya octogenarios sanos grandes fumadores sólo demuestra que existen personas particularmente resistentes, por suerte para ellas.
    Otra cosa es que busquemos excusas para seguir fumando.
    Saludos cordiales.

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