NeoFronteras

La rápida extinción de los grandes mamíferos

Área: Paleontología — lunes, 30 de noviembre de 2009

Un estudio dice que los grandes mamíferos de Norteamérica desaparecieron entre hace 13800 y 11400 años.

Foto

Hubo un tiempo en el que el hombre conoció a los mamíferos gigantes de Norteamérica. En aquel momento primigenio, primordial, la Naturaleza de ese continente estaba sin alterar, totalmente virginal. Un mundo nuevo, maravilloso, se abría delante de los ojos de aquellos humanos que ponían pie en el nuevo continente por primera vez en la prehistoria. Delante de sus rostros probablemente pasmados de fascinación, corrían los mamuts o los mastodontes, y trataban de pasar desapercibidos los perezosos gigantes.
Pero no todo era perfecto, y el continente pronto conocería la pérdida de la inocencia. Durante el Pleistoceno entre hace 40.000 y 10.000 años Norteamérica perdió el 50% de todas sus especies de grandes mamíferos. En total desaparecieron 35 géneros distintos.
J. Tyler Faith y Todd Surovell de University of Wyoming revelan ahora que esta extinción masiva se dio en un instante desde el punto de vista geológico.
Desde hace tiempo se viene debatiendo en los círculos académicos sobre qué causó esta extinción. Se han elaborado distintas teorías que tratan de explicarlo: un cambio climático abrupto, un impacto cometario, una epidemia, una explosión supernova cercana, la aparición del ser humano y sus hábitos de caza. Algunos creen que incluso se pudieron varios de esos factores a la vez o incluso ninguno de ellos.
La posibilidad de que los humanos contribuyeran a la extinción de estos animales no es tan descabellada como parece. De todos es sabida la ley de optimización del forrajeo, que aplicada al ser humano viene a decir que primero se da caza a los grandes animales, pues una vez cobras una pieza se tiene comida para mucho tiempo, compensando holgadamente a la energía gastada en su caza. Una vez se dado cuenta de los animales más grandes de la región se pasa a cazar los animales más grandes que quedan, pues ya es rentable cazarlos al no quedar otros. Y así sucesivamente. Con el tiempo se van eliminando especies hasta que el ecosistema es tan pobre que los habitantes de la región consumen insectos de manera habitual.
Las distintas causas pueden además estar relacionadas. De este modo un impacto cometario puede que esté relacionada con el cambio climático, pues un impacto levantaría polvo y ceniza a la atmósfera cambiando la irradiación solar y los ciclos meteorológicos.
Un dato importante que puede ayudar a aclarar este misterio es la cronología de las extinciones, pues no es lo mismo que las especies vayan desapareciendo durante millones de años que lo hagan de la noche a la mañana. Es decir, podría ser un proceso gradual o súbito, dependiendo de si es uno u otro las causas que lo provocaron serían distintas.
Pero el registro fósil siempre está incompleto y no es fácil establecer esta cronología. En este caso en particular no se sabe si las especies ya habían desaparecido al final del Pleistoceno o simplemente todavía no se han descubierto fósiles de esa época o posteriores que demuestren lo contrario.
Según las investigaciones realizadas por Faith y Surovell todo apunta a que los datos encajan mejor con una súbita desaparición de estas especies entre hace 13800 y 11400 años. Esto apoyaría las teorías que afirman que esta extinción se debió al impacto de un cometa o a la actividad de caza de los humanos, que llegaron al continente por esas fechas. También se podría deber a un cambio climático abrupto. Según Faith es posible que incluso se dieran todos estos factores a la vez.
El caso es que ya no podemos ver más mamuts, mastodontes o perezosos gigantes. Todos ellos desaparecieron para siempre de la faz de la Tierra. Pero sobrevivieron los bisontes, los mismos que nuestros antepasados pintaban en las paredes de las cuevas, animales que llegaron a formar manadas gigantes, ahora absolutamente diezmadas.
En nuestras manos está evitar más extinciones. Trabajar por ese objetivo es mucho más productivo que lamentarse por las especies que ya nunca volverán. Aunque siempre sea interesante estudiar las extinciones del pasado.

Fuentes y referencias:
Nota de prensa.
Artículo original.
Más pruebas de impacto cometario que eliminó a los mamuts.
El ser humano no extinguió los mamuts de Alaska.
El cometa que acabó con los mamuts.
Una supernova podría haber causado la extinción de los grandes mamíferos.
Ilustración por Mauricio Anton.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
Compartir »

5 Comentarios

  1. Petrus:

    Quedan bisontes, en efecto, pero cuatro y en crianza protegida. Me temo que el ser humano se bastó y sobró para hacer desaparecer a los mamíferos hervíboros cuya velocidad media pudieron controlar con la suya o con trampas y acecho.
    No me extrañaría que los humanos cruzaran el estrecho de Bering o lo que hubiera entonces allí precisamente en busca y captura de algunas de estas fáciles presas…
    No creo que haga falta ni meteorito gigante ni terremotos ni plagas. En realidad la plaga somos nosotros. Sin ánimo de ofender.

  2. lluís:

    Estoy de acuerdo en que se podrían haber dado todas las circunstancias citadas en este estudio para producir esa extinción de mamíferos gigantes. ¿Por qué habría de suprimirse una o dos de esas circunstancias? Más evidencias a favor de una contra otras tampoco las hay.
    En cuanto a lo de considerarnos una plaga pues según como lo mires lo puedes ver así. Pero, ¿hay alguien más que nosotros intentando entender las maravillas del Universo? La respuesta es claramente no. Al menos por ahora.Y aunque los hubiera, lo más probable es que no pudieramos recibir su información, acaso superior a la nuestra

  3. Jose_2:

    Segun tengo entendido, “los clanes de humanos”, solian atacar a los mamuts de mayor embergadura. Es decir, aquellos que conocian las rutas migratorias de alimentos. Sin intencion de exterminarlos, estos antepasados nuestros, lo que hacian era matar al guia del grupo, quedando este grupo aislado y sin cabeza de manada que los guiara. Esto es lo que yo tenia entendio como motivo de la extincion de los mamuts en el continente americano. Ni meteoritos ni cambios climaticos…

    Un saludo.

  4. tomás:

    Sin embargo ¿qué teoría puede explicar la proliferación de los bisontes hasta el siglo XIX? Por que también son presas de envergadura. Si achacamos al hombre la responsabilidad, la cosa no cuadra, pero tampoco con cataclismos generales que afecten a los grandes animales.
    Un saludo.

  5. NeoFronteras:

    El sistema suele ser piramidal. Hay menos animales de un cierto tamaño que animales un poco más pequeños y así sucesivamente.
    En Norteamérica había grandes extensiones de praderas que podían alimentar a gigantescas manadas de bisontes. Una vez desaparecidos los animales más grandes sólo quedaron ellos. Es de imaginar que a los humanos no les dio tiempo cazarlos a todos y además aprendieron a vivir más en armonía con la Naturaleza una vez cometidos los errores, de ahí toda la religión “ecológica” que tenían sobre el espíritu de las praderas. Los antropólogos culturales suelen explicar ciertas características religiosas como las más racionales para la supervivencia del grupo (el ejemplo típico son las vacas sagradas de la India). Si no se hubieran adaptado tarde o temprano habrían desaparecido, primero los bisontes y después ellos.

RSS feed for comments on this post.

Lo sentimos, esta noticia está ya cerrada a comentarios.