Los primeros agricultores europeos
Los primeros agricultores europeos procedían de Oriente Medio y no eran cazadores nómadas autóctonos reconvertidos a una nueva costumbre.
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Si la Historia es imprecisa la Prehistoria lo puede ser aún más. La carencia de documentos escritos o de suficientes restos arqueológicos puede ser una limitación importante. Pero desde hace un tiempo la ciencia puede ayudar en el empeño de conocer nuestro más inmediato pasado. De este modo el análisis de los excrementos humanos hallados en el cañón del Chaco, por ejemplo, nos dijo que los humanos que había allí, una vez colapsaron el sistema ecológico de la región, se dieron al canibalismo.
La genética nos puede ayudar a entender otros eventos como la propagación de las prácticas agrícolas en la Europa de hace 8000 años. Hasta ahora se creía que las primeras poblaciones de agricultores que surgieron en Europa aparecieron a partir la previamente existente población de cazadores y recolectores que llevaban desde hace mucho tiempo allí. O bien aprendieron la técnica de los invasores o simplemente se cruzaron genéticamente con ellos.
Según un estudio genético llevado a cabo por expertos de la Universidad de Adelaida (Australia) y otras instituciones, esto no fue así, resolviendo el asunto de la aparición de la agricultura en Europa hace 8000 años.
Los análisis revelan que los individuos de las primeras comunidades de Europa Central (lo que hoy es Alemania) tenían más similitudes genéticas con poblaciones de Oriente Próximo (Turquía, Irak y otros países) que con otras poblaciones europeas. El ADN antiguo usado en este estudio proviene de los enterramientos de agricultores neolíticos encontrados en Derenburg (Alemania).
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Según Wolfgang Haak se ha resulto la cuestión de quiénes fueron los primeros agricultores europeos: invasores con ideas revolucionarias en lugar de cazadores de la edad de piedra existentes en el área adoptando un nuevo estilo de vida.
Estos investigadores han conseguido aplicar nuevos métodos de análisis de ADN de alta precisión a restos genéticos de la época y han reconstruido un panorama genético detallado de esa población agrícola. Han encontrado diferencias significativas respecto a los pobladores de cazadores nómadas y recolectores existentes en el continente europeo en esa época y similitudes con los pobladores de Oriente Próximo.
Han conseguido además identificar la posible ruta de emigración desde Anatolia y Oriente Próximo, donde hace 11.000 años apareció la agricultura, vía el sureste de Europa y la actual Hungría, hasta la Europa central.
En el proyecto han colaborado investigadores de distintas instituciones y pone de relieve la importancia del trabajo común de arqueólogos y genetistas.
Recordemos que la agricultura cambió a los humanos. Tanto desde el punto cultural como político. Permitió la obtención de excedentes alimenticios y la aparición de estados, ejércitos e imperios. También posibilitó cambios genéticos recientes en los cuales todavía estamos inmersos.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3300
Fuentes y referencias:
Nota de prensa.
Artículo original.
Ilustración: Granjero neolítico, por Karol Schauer, LDA Sachsen-Anhalt.
10 Comentarios
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miércoles 17 noviembre, 2010 @ 11:23 am
Muy estimado Neo:Comprendo que esto es subjetivo, pero es mi opinión que las dos primeras ilustraciones son mucho más importantes que la reproducción artística posterior. Sin embargo, dado su pequeño tamaño, resultan, para mí, difíciles de interpretar. Pasa saber si lo hago correctamente y a lo grueso: Parece ser que la distancia genética entre un islandés y un escocés es pequeña ahora y también en el Neolítico, puesto que dentro de cada ilustración tienen el mismo color, pero diferente entre una y otra. Ahora debe ser 0’28 y antes algo así como 0’5, pero ¿qué significa eso? ¿Cual es la referencia?
Me parece que el mapa es una muy buena idea pero que se ha aprovechado mal su validez informativa y también que sería muy interesante su explicación.
Un afectuoso saludo.
miércoles 17 noviembre, 2010 @ 4:33 pm
Estimado Tomás:
El ancho de cualquier imagen bajo esta maquetación es de 500 píxeles. A veces se quedan cortos. Si hay disponible una imagen de mayor tamaño a veces es enlazada.
En este caso se ha cambiado el pie de foto y añadido un enlace de ese tipo, que en este caso existía por estar el artículo abierto al público.
Espero que sea suficiente.
miércoles 17 noviembre, 2010 @ 7:14 pm
Es evidente que los análisis de ADN son fundamentales para reconstruir nuestro pasado. Hoy venía en la prensa que el primer cruce genético entre europeos y americanos se produjo hace 1000 años (500 antes de Colón) debido a una mujer que los vikingos llevaron a Islandia (esperemos que voluntariamente) desde América en aquellos tiempos. Su ADN mitocondrial todavia existe en varias familias islandesas.
Saludos
miércoles 17 noviembre, 2010 @ 7:19 pm
Hola,
En cuanto a la ilustración, según el artículo, son las distancias de las 55 poblaciones actuales (puntos negros) con respecto a dos muestras del neolítico. El primer mapa (A) muestra la separación con respecto a 42 muestras LBK del neolítico y el segundo (B) con respecto a un solo enterramiento en Derenburg. Supongo que para saber las diferencias exactas habría que leerse el artículo entero. Creo haber entendido que los dos mapas son de diferencias de ahora con respecto al neolítico pero con muestras de referencia distintas.
Un saludo.
miércoles 17 noviembre, 2010 @ 8:30 pm
Gracias por la aclaración. Efectivamente es así y los puntos corresponden en los dos casos a poblaciones modernas.
miércoles 17 noviembre, 2010 @ 8:34 pm
Estimado Tomás.
Quisiera aclarar por qué se ha incluido la segunda ilustración. Muchas veces las notas de prensa son pobres en material gráfico. Hay que recurrir en esos casos a fotos de Flickr, de Wikimedia, a material propio o a material de otras instituciones que no impongan copyright.
Si una institución se molesta en contratar a un dibujante para ilustrar una de esas notas hay que apoyar esa acción, aunque desde el punto de vista científico no tenga ningún valor.
jueves 18 noviembre, 2010 @ 7:45 am
Muy agradecido, estimado Neo. Me reprocho no haber caído en leerme las Fuentes y referencias.
Un cordial saludo.
jueves 18 noviembre, 2010 @ 7:44 pm
Está visto que la excavación en arqueología es lo que un acelerador a la física de partículas.Menudo «pastiche» estamos hechos.
Saludos.
martes 30 noviembre, 2010 @ 12:07 pm
joabbl:
Es interesante el descubrimiento que mencionas, pero me pregunto si no habrá habido algún cruce anterior, dado que los vikingos fundaron en Grohenlandia asentamientos, aunque en zonas no habitadas que creo lo estaban, escasamente, al NO, es decir, en el extremo diametralmente opuesto de la gran isla. Por otra parte supongo también que no sería fácil, si es que hubo contacto con los nativos que los vikingos les permitieran acceso alguno a sus mujeres, que debieron ser más escasas que los hombres y aunque parece que fueron de «armas tomar» no creo que estuvieran interesadas en relacionarse con hombres tan físicamente distintos de los suyos.
En fin pura especulación mental, la mía, escrita.
Un saludo.
martes 30 noviembre, 2010 @ 8:35 pm
Los vikingos pudieron colonizar pequeñas regiones de Groenlandia en un momento en el que el clima no era tan frío. Por la zona había inuits que vivían de la caza. Al cambiar el clima los vikingos no pudieron sobrevivir a diferencia de los inuits.
De todos modos no emigraron de vuelta a Europa, sino que probablemente perecieron allí.
Es posible, de todos modos, que alguna vez pudieran haber llevado a alguna mujer inuit a Islandia, desconozco el estudio ese.
Lo que es un poco absurdo es debatir quién descubrió primero América (¿vikingos, chinos, europeos?). Algo extrapolable a Australia, Nueva Zelanda y las islas del Pacífico.
Salvo en las Azores y muy escasos sitios más, que estaban deshabitadas, normalmente ya había gente allí viviendo cuando llegaron europeos y similares.
Por otra parte «descubrir» implica que se es consciente del hecho. Si simplemente aterrizas en un sitio y nada más no estás descubriendo nada.