NeoFronteras

Experiencias religiosas encogen parte del cerebro

Área: Neurología — jueves, 2 de junio de 2011

Un estudio relaciona las experiencias que cambian la vida, como la sensación de nacer de nuevo, con la atrofia del hipocampo.

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La religión cambia el cerebro. Fuente: Roger Branch.

El artículo “Factores religiosos y atrofia del hipocampo en la madurez” de Amy Owen y sus colaboradores de la Universidad de Duke representa un importante avance en la comprensión de la relación entre cerebro y religión. El estudio, publicado en pasado 30 de marzo en PloS One, muestra una atrofia más grande en el hipocampo en individuos identificados con grupos religiosos específicos que en aquellos que no tienen afiliación religiosa. Es un resultado sorprendente, dados los estudios previos que mostraban que la religión tenía efectos beneficiosos potenciales sobre la función cerebral, sobre la ansiedad y la depresión.
Numerosos estudios han evaluado los efectos de las prácticas religiosas, como la meditación y el rezo, sobre el cerebro humano. Un número pequeño de estudios han analizado los efectos a largo plazo de la religión sobre el cerebro. Esos estudios, como el tratado aquí, se centraron sobre las diferencias entre el volumen cerebral o la función cerebral en aquellas personas fuertemente involucradas en la meditación o en prácticas espirituales comparadas con las que no lo están. En otros pocos estudios incluso se ha explorado los efectos longitudinales de hacer meditación u otras prácticas religiosas mediante la evaluación de sujetos en dos puntos temporales diferentes.
En este estudio Owen y sus colaboradores usaron un sistema de resonancia magnética nuclear para medir el volumen del hipocampo, una estructura fundamental del sistema límbico que está relacionada con las emociones y la formación de recuerdos. Evaluaron a 268 hombres y mujeres con una edad igual o superior a los 58 años que originalmente habían sido reclutados para un estudio sobre depresión en personas mayores, pero además se les preguntó varias cuestiones sobre sus creencias religiosas y afiliación. El estudio es único porque se centra especialmente en individuos religiosos comparados con no religiosos. Este estudio divide además estos individuos en aquellos que “renacen” de nuevo o han tenido una experiencia religiosa que les ha cambiado la vida.
Los resultados muestran una mayor atrofia del hipocampo en individuos que informaron de una experiencia religiosa que les cambió la vida. Además, encontraron una atrofia del hipocampo mayor entre protestantes y católicos que “renacieron” y aquellos sin afiliación religiosa, comparados con protestantes y católicos no identificados como “renacidos”.
Los autores ofrecen una hipótesis según la cual la mayor atrofia del hipocampo en los grupos religiosos seleccionados podría estar relacionada con el estrés. Argumentan que algunos individuos en la minoría religiosa, o aquellos que luchan con sus creencias, experimentan niveles de estrés más altos. Esto produciría una liberación de hormonas de estrés que son conocidas por reducir el volumen del hipocampo con el paso del tiempo. Esto además podría explicar el hecho de que ambos, individuos no religiosos y algunos religiosos tienen volúmenes de hipocampo menores.
Esta es una hipótesis interesante. Muchos estudios han mostrado efectos positivos de la religión y la espiritualidad sobre la salud mental, pero también hay muchos ejemplos de impactos negativos. Hay pruebas de que miembros de grupos religiosos que han sido perseguidos o están en minoría pueden estar marcados por un estrés más grande y ansiedad según tratan de desenvolverse por su propia sociedad. En otros tiempos, una persona podría percibir a Dios como que le está castigando y, por tanto, tener un estrés significativo al afrontar su lucha religiosa.
Otras experiencias religiosas llevan consigo una lucha debido a ideas conflictivas respecto a sus tradiciones religiosas o de su familia. Incluso experiencias muy positivas que cambian la vida pueden ser difíciles de incorporar en el sistema principal de creencias del individuo y esto puede a su vez dar lugar a estrés y ansiedad. La percepción de las trasgresiones religiosas puede producir angustia emocional y psicológica. Este “dolor” religioso y espiritual puede ser difícil de distinguir del puro dolor físico. Y todos estos fenómenos pueden tener un efecto potencialmente negativo en el cerebro.
De este modo, Owen y sus colaboradores ciertamente plantean una hipótesis plausible. Además citan algunas de las limitaciones de sus hallazgos, como el pequeño tamaño de la muestra. Y lo que es más importante, la relación causal entre lo hallado en el cerebro y la religión, que es difícil de establecer claramente. ¿Es posible, por ejemplo, que aquellas personas con volúmenes de hipocampo pequeños sean más propensas a tener atributos religiosos específicos, que dibuje una flecha causal en sentido opuesto? Aún más, pudiera ser que los factores que dan lugar a los eventos que cambian la vida son importantes y no la experiencia en sí misma. Como la atrofia cerebral refleja todo lo que le pasa a la persona hasta ese momento, uno puede definitivamente concluir que la experiencia más intensa puede dar lugar a los resultados sobre los que se ha informado. (Además puede ser de alguna manera problemático que el estrés en sí mismo esté correlacionado con el volumen de hipocampo, ya que esta fue una de la hipótesis propuesta por los autores y por consiguiente parece rebajar las conclusiones)
Uno podría preguntar si es posible que la gente que es más religiosa sufre un estrés inherente mayor, pero que su religión realmente ayuda a protegerlo de alguna manera. Se cita frecuentemente a la religión como un mecanismo para sobrellevar el estrés.
Este nuevo estudio es intrigante e importante. Nos hace pensar más acerca de la complejidad de la relación entre religión y el cerebro. Este campo de conocimiento, que frecuentemente se denomina Neuroteología, puede hacer avanzar profundamente nuestra comprensión de la religión, la espiritualidad y el cerebro. Estudios ininterrumpidos sobre los efectos agudos o crónicos de la religión sobre el cerebro serán altamente valiosos. De momento, podemos estar seguros de que la religión afecta al cerebro, pero no estamos seguros cómo.

Autor: Andrew Newberg es director del Research of the Myrna Brind Center of Integrative Medicine at Thomas Jefferson University (Philadelphia).

Traducido por NeoFronteras.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3510

Fuentes y referencias:
Noticia en Scientific American.
Artículo original.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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31 Comentarios

  1. tomás:

    El artículo es proclive a la ocurrencia fácil para los que, como yo, vemos en la religión más aspectos negativos que positivos, pero no voy a caer en ello porque estas cuestiones son serias para muchas personas entre las que me incluyo.
    La última frase es lo más cierto de la noticia: “… la religión afecta al cerebro, pero no estamos seguros cómo.”
    Lo mismo podemos decir de la ciencia, de la afición al juego, al deporte o al trabajo y de cualquier otra actividad. Cuanto más “llene” la vida del sujeto, más afectará a su cerebro.
    De todas formas, estudios serios y lo más completos posible sobre este tipo de temas, es decir sobre cómo el cerebro resulta influido por tendencias en la personalidad -o cualquier otra forma de llamarlo- deben ser bienvenidos. No sé si este es un intento suficientemente completo para sacar conclusiones.

  2. lluís:

    ¿La ocurrencia fácil, estimado tomás?.Al parecer no hay ocurrencia fácil si decimos que la religión atrofia el hipocampo.Eso está comprobado según el experimento.En cuanto al cómo,supongo que más bien debe referirse al mecanismo bioquímico que desencadena esa atrofia.Y ahora, pasemos a la publicidad: ” No expandas la Palabra, reduce el cerebro”.Voila, la ocurrencia fácil.
    Saludos.

  3. javi:

    ¿que tan relevante resulta el hecho de que el estudio se haya hecho con personas de alguna forma “adoctrinadas” a ese tipo de comportamientos , y no con personas menos adoctrinadas? pues si hablamos de religión tendríamos también que hablar de filosofía política pues tienen muchas cosas en común.

  4. tomás:

    Amigo lluís: No soy sospechoso de afinidad a religión alguna sino precisamente enemigo de todas por considerarlas perniciosas para la humanidad, no sólo porque parecen haber declarado la guerra a la ciencia sino porque mantienen discriminaciones insostenibles, entre otras cosas.
    Pero el título da pie a alguna ocurrencia injusta, a pesar de que concreta muy bien al referirse a “experiencias religiosas” porque no todos los creyentes son iguales y no me gusta ofender a quien no se lo merezca -la tuya puede admitirse-. Además el estudio se ha hecho entre personas que previamente mostraban depresión, que y que se hallaban o hallan en una edad determinada, la muestra se confiesa insuficiente, etc.
    Más me convence el que se derive hacia el estrés que puede ser sufrido por muchas otras “ideologías” o personalidades que menciono en mi anterior comentario, porque eso sí parece causa más concreta. Siendo así creo que debiera dirigirse el estudio en esa dirección y la religiosidad quedaría como un caso particular de todo lo que pueda causar ese tipo de estrés, si es que resulta positiva la sospecha, lo que no me extrañaría.
    Por contraejemplo, he tenido noticia más de una vez de estadísticas que otorgan al pueblo judío un C.I. superior a la media y su justificación. Como no sé si se han realizado con las garantías de fiabilidad requeridas, únicamente puedo darles un valor relativo, a pesar de que, efectivamente tenemos varios ejemplos de genios entre ellos. Pero también proliferaron genios en otros pueblos. Grecia fue un ejemplo. Entonces hay que valorar el ambiente, la historia…
    En resumen que me afirmo en que lo mejor del artículo es su última frase.
    Cordiales saludos.

  5. NeoFronteras:

    Posiblemente las cosas no sean ni blanco ni negro. La religión puede probablemente provocar estos problemas y otros más graves, pero también producirá sosiego a algunos. Pero el fanatismo seguro que también produce problemas en la política, en el fútbol y en otros campos.
    Puede que sean incluso necesario tener algún problema cerebral para estar “iluminado” en sus múltiples variantes.
    Y puestos a ver causas de estrés que reduzcan el hipocampo se me ocurren unas cuantas: la vida moderna, el trabajo, los jefes incompetentes, los problemas familiares…

  6. lluís:

    No deja de ser curioso que la palabra “ofensa” se aparece como por arte de magia siempre que hablamos de religión o “experiencias religiosas”,(no veo muy claro cual es la diferencia).Las personas tienen diferentes gustos; a unas les gusta la montaña, a otras la playa; a unas les gusta la paella, a otras la “fideuá”, a unas les gustan los coches de colores claros y a otras les gustan los coches de colores oscuros..y así “ad infinitum”, y nadie que esté en sus cabales se siente ofendido por los gustos y opìniones contrarios y sin embargo, cuidadito que abordemos el tema “religión”, rápidamente habrá personas que se sentiran incómodas o incluso “ofendidas”, si uno contradice sus creencias,o incluso se atreve a cuestionarlas diciendo que tales creencias le parecen absurdas.
    Uno se pregunta el porqué del sentirse ofendido cuando se pone en solfa el pensamiento religioso.Si cada vez que se han manifestado ideas contrarias a las religiones, se hubiera hecho caso de aquellos que dicen sentirse ofendidos, la libertad de expresión (ya suficientemente cuestionada actualmente)no existiría.
    No dudo que haya personas respetables que sean religiosas, pero cuidado no profundices demasiado en la cuestión de sus creencias porque pronto se incomodan.Es más en la vida social es fácil observar que en las reuniones de personas de distintas ideologias y maneras de ver el mundo, la cuestión religiosa queda descartada de inmediato de las charlas que allí se desarrollan entre unos y otros.
    Y también nos podemos dar cuenta fácilmente con leer la prensa de que parece que se ha puesto de moda entre los creyentes más vehementes pedir “respeto” para sus creencias.Pues no.Pedir respeto para las creencias no es otra cosa que intentar acallar las críticas hacia ideologías que uno tiene todo el derecho del mundo a considerar perniciosas e incluso a combatirlas desde el discurso racional y crítico.
    Las que merecen respeto son las personas y nunca las ideas o las ideologias.Yo al menos así lo veo, tomás.
    Los judios son un caso aparte, en primer lugar su religión nunca se opuso al avance científico(170 premios Nobel para un pueblo tan pequeño es sorprendente),que yo sepa, y ni fueron tan rigoristas(como otras religiones) con sus creencias-quizás algunos se ha fundamentalizado más en los últimos tiempos-y por si fuera poco casi que se puede decir que los judios inventaron el mundo (capitalismo y socialismo,son inventos judios y Dios es otro invento judio).Y En cuanto a los griegos, sólo recordar que en la Grecia clásica nacieron dos tendencias, una materialista y la otra espiritualista.La que lleva la delantera en en el mundo de la ciencia, es precisamente la materialista.El esencialismom Platónico fue vencido por el nominalismo de Ockham, que es el que abrió las puertas a la teoría evolucionista.
    saludos,amigo tomás.

  7. NeoFronteras:

    Estimado LLuís:
    Eso de la ofensa se puede explicar con una sola palabra: fanatismo. Basta recordar lo que pasó con la famosa novela o con las viñetas de Mahoma. Por no hablar de los atentados terroristas de diversa índole. El fanatismo tiene una componente de odio muy importante y peligrosa.
    Pero ese mismo fanatismo es el que hizo a la URSS y otros regímenes ateos perseguir a las personas y sus ideas, incluyendo la evolución.
    Este fanatismo es más fuerte en países y sociedades poco avanzadas en las que no se admite algo tan elemental como la libertad de expresión. También depende de la idiosincrasia de la religión en particular que se considere. No es lo mismo el budismo que el islam.
    No todos los religiosos se ofenden con las expresiones críticas de los demás. Pero los que lo hacen lo hacen con mucho ruido. Además confunden el respeto a las personas (que siempre hay que mantener) con el “respeto” a las ideas, que nunca hay que mantener.
    Esto también afecta a la otra parte. La parte racional debe ser cuidadosa en las afirmaciones para sólo atacar a las ideas y no a las personas.
    Si lo que se pretende es mejorar la racionalidad del mundo hay que ser cuidadoso con esos aspectos y tratar de convencer, y no perseguir el enfrentamiento. Al fin y al cabo, para algunos creyentes los ateos son poco más o menos que demonios y si ven que son gente pacífica, cortés y educada siempre será mejor para la causa.
    Y, aunque suene condescendiente, hay personas que por su educación, trayectoria u otros motivos necesitan de creencias religiosas.
    Conforme las sociedades progresan y se extiende la cultura se hacen más laicas. Muchos fanáticos se vuelven así precisamente por reacción, porque ven eso mismo, no les gusta y hacen más ruido.
    Es difícil imaginar a alguien inteligente creyendo en un abuelito con barbas (sea Papá Noel o Dios), pero sí hay gente con formación que cree en alguna idea de dios abstracto. No suelen ser fanáticos y se puede mantener cualquier conversación con ellos.
    Aunque si se quiere perder tiempo nada mejor que hablar de Dios en una reunión. Es como hablar de unicornios y no suele ser productivo a no ser que se mantenga una conversación en serio, algo que casi nunca sucede (y no sólo sobre ese tema).
    Un ateo no tiene por qué tener necesidad de hablar de Dios, de ocupar tiempo y pensamiento sobre algo de lo que debe de estar seguro que no existe.

    Sobre los judíos y su supuesta superioridad intelectual hay dos explicaciones. La primera trata sobre una selección (o éxito reproductor) en ciertas profesiones (visto ya aquí en NF). La segunda es que en su religión leer un libro o estudiar es una ofrenda a Dios, así que los judíos tienen muy buena formación (si las religiones tienen aspectos positivos ahí va uno). Por muy inteligente que sea una persona, si sólo lee el Corán en una remota región de África nunca podrá desplegar su intelectualidad.

  8. Héctor Carlos:

    Hola.
    Yo tengo posiciones muy definidas y desde mi adolescencia con respecto a las religiones. Analizo el tema siempre y pienso que este artículo suma a mis tesis de que el modo de pensar de creencia o mágico o religioso es una forma de enfermedad crónica que padecen la gran mayoría de los seres humanos.
    Como quiero ser breve y conciso empiezo de esta forma tan categórica. En rigor lo dicho ut supra es una conclusión de muchos años de investigaciones.

    Si interesa puedo seguir debatiendo.

    Aclaro que soy ateo militante y escribo dios con minúscula no como la mayoría que lo hace con MAYÚSCULA. Ji, ji, ji es un chascarrillo dirigido a los amigos que administran este inteligente sitio.
    Un saludo cordial

  9. tomás:

    Puesto que en el fondo estamos de acuerdo: Se pueden y deben atacar las ideas que consideremos nefastas, -resumo a lluís- no se debe ofender a las personas pero pueden manifestarse opiniones contrarias a sus creencias, etc. ; incluso creo que con mi tesis de que del artículo, en todo caso, se debe extraer su resultado sobre cualquier estrés, en lo que parece que Javi y Neo coinciden, con la de Neo de no perder el tiempo y puesto que Hector Carlos nos amenaza con seguir debatiendo en negrita, propongo que no perdamos más el tiempo con dios y sus variantes.
    Un abrazo para todos, especialmente para cada uno.

  10. Ramonmo:

    La religión es un fenómeno muy extendido. Pensar que ha sobrevivido tanto tiempo y en tantas culturas sin que sus aspectos beneficiosos superen a los perjudiciales no me parece razonable.

    Otra cosa es que esos efectos beneficiosos se den principalmente a nivel social y no a nivel individual, en forma, por ejemplo, de cohesión de grupo que incita a la solidaridad mutua en tiempos difíciles.

    La gente se ofende casi siempre cuando se le cuestionan ciertos asuntos. La religión se presta especialmente a ello, pero puede ser el partido político, el equipo de fútbol o cualquier otra cosa. Yo creo que la razón es simple: la persona debe hacerse una idea de su lugar en el mundo, lo que incluye construirse una definición de sí mismo (soy cristiano, de izquierdas, del Atleti); es algo que ayuda a encontrar un encaje vital y constituye una guía de comportamiento, de interacción social, de aspiraciones vitales, etc. La idea a la que se adhiere la persona ha contribuido a construir a la propia persona; por lo tanto, criticar la idea es criticar a la persona. Sin esa referencia, se vería abocada al vacío.

    Muy pocos de nosotros, si es que hay alguno, ha de tener un carácter tal que no haya en su personalidad ninguna idea intocable, algo cuyo cuestionamiento no le cause dolor. Desprenderse de esas ideas es, precisamente, el camino de Buda, que, como se sabe, no es precisamente un camino fácil.

    Saludos

  11. Miguel Angel:

    Estimado Héctor Carlos:

    Me temo que ya hemos hablado en este foro sobre el hecho de que la hipótesis de Dios no es falsable y por tanto no abordable desde un punto de vista científico.
    Dice que se basa en años de investigaciones (le recuerdo que el método ciéntifico incluye la investigación, ¿que experimentos ha hecho para demostrar la inexistencia de Dios?…¿ha resuelto usted un tema de debate que dura ya milenios?).

    Saludos

  12. Miguel Angel:

    …¿dónde están los navegantes creyentes?

    La hipotésis teista tampoco es falsable ni experimentable.

    Saludos

  13. joabbl:

    Una característica de la religión es que cada cual utiliza la palabra “dios” según quiere e incluso sin tener muy claro lo que se esconde detrás. Si decimos que el universo fue creado por un dios o ente o alienígena de otra “dimensión” de acuerdo a algún designio misterioso y que es como es (al menos en su fundamento y su origen) porque él lo eligió así, no creo efectivamente que esa hipótesis sea falsable. Podría ser así sin ninguna duda y quizá algún día lo descubramos o no. Pero la gente no entiende por “dios” solo a esto. La inmensa mayoría de los “creyentes” piensan que ese dios ha creado las “religiones” (o al menos su “religión”), tiene un especial interés por sus vidas (e incluso por las de los ateos), que tiene un criterio sobre el “bien” y el “mal”, o que es “amor y misericordia”. Que quiere que hagamos unas cosas y no otras y que de algún modo nos va a “juzgar” cuando nor muramos para ver si somos merecedores de la “vida eterna en el paraíso”. Además se “revela” en escritos “sagrados”, todos ellos falsablemente muy antiguos, contradictorios y plagados de errores de todo tipo. Un dios al que se le puede “rezar” para que cambie el curso de cualquier cosa que esté sucediendo. No cabe duda que creer en algo así tiene sus ventajas. Si no no sucedería como bien dice Ramonmo. Las religiones existen porque aportan beneficios, como los equipos de fútbol y todo tipo de organizaciones. Pero, francamente, entiendo que los creyentes sean tan susceptibles sobre un tema que es manifiestamente risible desde muchos frentes.

    Saludos

  14. pvl:

    Completamente de acuerdo con lo expuesto por joabbl: de hecho es el mismo argumento defendido por Dawkins: el concepto de “Dios” en abstracto quizás no sea falsable, pero el concepto concreto de “Yhavé”, “Alá”, “júpiter” o “Jehová” por supuesto que son falsables. Y lo son porque cada unos de esos dioses actúa de una manera concreta de acuerdo con cada una de las religiones que los consideran su Dios de referencia. Creo recordar que el argumento final de Dawkins, era que más allá de los concretos quehaceres y poderes de cada unos de estos dioses (a cada cual más ridículo y extravangante desde una óptica mínimamente crítica) la noción misma de “Dios” como creador del universo hace aguas en cuanto obviamente ha de tratarse de un ente extremadamente complejo para ser capaz de generar desde su propia voluntad un universo tan complejo como el existente: la idea de Dios supone por tanto sustituir como fuente u origen de la complejidad existente un ser aún más complejo que la realidad existente (puesto que es capaz de violar a voluntad las reglas y leyes naturales que rigen el universo). La explicación alternativa es la científica que consigue explicar comportamientos complejos a partir de ingredientes simples, aunque sea a costa de un proceso ininterrumpido y por tanto en permanente revisión. Obviamente a estas alturas de la Historia, creo que la cuestión entre Ciencia y religión, para cualquier persona mínimamente informada no ofrece duda razonable alguna: independientemente de si, efectivamente o no, el tamaño del cerebro se ve afectado por la decisión al respecto.

  15. NeoFronteras:

    Ramonmo da en la diana cuando dice que gran parte de los “beneficios” de las religiones son sociales. Digamos que se sacrifica al individuo por la comunidad y esto se mantiene eliminando de un modo u otro, a través de cierta selección genética cultural, a los que son más “individualistas”. Esto podría explicar, en parte, la permanencia del pensamiento religioso.

  16. Miguel Angel:

    Estimado pvl:

    El argumento de la complejidad de Dios tampoco tiene validez. Se cae en el prejuicio cognitivo de aplicar la solución/explicación mas simple: no basta con aplicar la navaja de Occam.

    Saludos

  17. Miguel Angel:

    Estimado Neo:

    Le felicito porque creo que intenta mantener una postura lo mas acorde al espíritu científico moderno y agradezco comentarios anteriores suyos, como cuando puso de ejemplo la “procesión para ateos”, tipo “semana santa”, para advertir que es equiparable el fanatismo religioso al fanatismo ateo, es decir, que ni una cosa ni otra.

    Tengo que advertir sin embargo, que cuando le aconseja a lluis que ser pacífico, cortés y educado será mejor para la causa, no se entiende si se refiere a la causa de la racionalidad sobre la que comienza hablando o la “causa atea”. ¿A qué causa se refiere?

    Saludos

  18. NeoFronteras:

    Estimado Miguel Ángel:
    Desde aquí no se ha aconsejado a Lluís ser pacífico, cortes y educado, sino que esos “consejos” eran en general. Luís nunca ha sido descortés por estos lares.
    Además, esos consejos valen para el ateísmo y casi para cualquier cosa.
    Tampoco es bueno que los ateos se escondan en un agujero para que los creyentes no los vean y que así no se sientan molestos por su existencia. Si algún creyente se siente ofendido por el proselitismo (cortés o no) de los ateos que piense que al contrario ha sido mucho más intenso, fiero e inhumano durante siglos.
    No es bueno ser fanático, en ninguna de sus formas. Y si a algún ateo le da por ahí comete los mismos errores que aquellos a los que pretende denunciar.
    Se puede ser creyente (allá cada cual) o no, pero lo que dice la Historia, es que la religión en general ha creado mucha miseria, infelicidad, muerte y destrucción.
    En Europa, por poner un ejemplo que no venga de desiertos lejanos, se pasaron siglos en guerra entre las distintas facciones religiosas que eran prácticamente la misma religión.
    Además, a nivel individual, la religión siempre ha “machacado” a todo aquel que era diferente.
    Por no hablar del control social que la religión ha tenido para mantener “contentos” a una sociedad prácticamente esclava.
    Lo malo es que los regímenes “ateos” también han sido tremendamente nefastos.
    Independiente de que esté lleno de ateos, agnósticos o teistas, el mundo sería un lugar mucho mejor sin religiones. Ni siquiera la religión garantiza que las personas se porten bien con los demás. Hay ateos respetuosos con sus semejantes y religiosos que no lo son (las iglesia están llenas los domingos de gente así) y viceversa.
    Lo ideal es que cada cual crea en lo que quiera y que no se sienta ofendido por lo que piensen los demás. La cultura, la educación y la ciencia harán todo lo demás.
    Eso sí, nunca tendremos respuestas para las preguntas últimas, al menos no serán científicas. Como algunos creemos que la capacidad del ser humano para elaborar preguntas es muy superior a su capacidad para contestarlas y que, en definitiva, la vida no tiene sentido (salvo el que le queramos dar), eso no supone ningún problema. Si otros quieren colocar ahí a un dios son libres de hacerlo.

  19. Miguel Angel:

    Estimado Neo:

    Yo también considero que los elementos que nos alejan tienen menor valor que los que nos ayudan a acercarnos y colaborar, a pesar de que hayamos sido tan tontos de convertir nuestra sociedad en un ente donde prima la competencia (en ocasiones desleal), sigo y espero seguir siempre apostando por los beneficios de una sociedad de COLABORACIÓN.

    He apostado en otros mensajes por un gobierno mundial y no 200 paises intentando arrimar el ascua a su sardina. Un gobierno constituído por los mejor preparados, seleccionando a los gobernantes por sus aptitudes y actitudes, y no por lo guapos que quedan detrás de la cámara o por lo bien que abren sus brazos cuando entonan sus plegarias. Gobernantes para procurar el bien común del planeta y no el de una sola nación o aldea.

    Las religiones nos separan, pero también nuestros prejuicios raciales… y volvemos a ser tontos porque ya ha demostrado el análisis del ADN el hermanamient no solo entre los humanos sino con las demás criaturas de La Tierra.

    Ahora queda, como usted dice, aplicar todo esto que hemos aprendido, fomentar el pensamiento crítico, el aprendizaje y el desaprendizaje y dar gracias a la Ciencia que guarda siempre un revés para contraatacar a todos estos prejuicios de los que somos víctimas.

    Saludos/abrazos.

  20. Miguel Angel:

    Estimado tomás:

    Hemos podido ver en los comentarios algún ejemplo de que no todas las religiones tienen la misma postura ante la Ciencia (judaismo), y ya que Ramonmo ha puesto sobre el tapete el budismo podríamos decir que es otro ejemplo similar: en el budismo la sabiduría (palí o prajna) es uno de los pilares fundamentales del “Noble Camino” u “Óctuple sendero”. Desde la perpectiva del budismo se fomenta la sabiduría (y por supuesto la Ciencia) para escapar de la ignorancia que nos ata a creencias o supersticiones que generan sufrimiento.

    Sin embargo, también se advierte desde el budismo que no basta sólo con la Ciencia o sabiduría spara alcanzar el despertar, porque por mucho que avancemos resolviendo cuestiones de índole científica inmediatamente aparecerán otras incógnitas. Aún así, la sabiduría se sigue considerando un pilar fundamental que fortalece el “dharma” y muy deseable para alcanzar la iluminación o despertar.

    No hace mucho que oí decir al dalai lama en una entrevista que le budismo está dispuesto a cambiar y adaptarse a los descubrimienos de la Ciencia si como tal son demostrados.

    Sin ánimo alguno de ofensa te envio un abrazo.

  21. JAvier:

    La verdad es que lo único que podría unir a la humanidad sería una invsión alienígena. Y no se hasta que punto y por cuanto.

    En fin, volviendo al artículo me surge una duda: ¿No estaremos trtando de ver un efecto donde no lo hay? Los efectos que este y los del otro artículo atribuyen a la religión terminan siendo casi los mismos que se atribuyen al estres o falta de este.

    Saludos

  22. tomás:

    Estimado Miguel Angel: Al leer tu 19 ya iba a apuntarme a tu pensamiento, que es el de los que pretendemos la “buena voluntad”. Luego, al dirigirte a mí en tu 20, cuando te despides, aseguras no tener ánimo de ofensa. Sinceramente, no puedo encontrarla en parte alguna.
    Al judaísmo le reprocho apoyarse en el Antiguo Testamento tan literalmente, su intimidad con la política al considerarse “el pueblo elegido” adscrito a un territorio exclusivo y, como podemos comprobar, tan excluyente que llega a crear un sionismo inimaginable tras haber sido masacrados por el nazismo tan recientemente. Bueno, esto es un ligerísimo resumen de su vasta peripecia histórica y cultural.
    Del budismo creo que, en puridad, no es una religión sino más bien una filosofía bondadosa que, al ser tan antigua, ha de apoyarse en algunos mitos mas bien poéticos. Como seguramente sabes mejor que yo, hay algunos intentos de endiosar a Buda entre las inevitables derivaciones. Espero que no triunfen y que sea la sabiduría y el bien, los valores que la mantengan. Para mí son estos más importantes que evitar individualmente el sufrimiento abstrayéndose del estado del mundo. Es más generoso aceptar el sufrimiento para evitar mayores males al prójimo.
    No me creo pesimista, pero estoy entre los que creen, como me parece que JAvier, que la solución al individualismo, a la territorialidad y al acaparar más de lo necesario, al “esto es mío”, sin tener en cuenta ni siquiera a nuestros descendientes, no tiene solución.
    Y como no tengo ninguna intención de ofenderte, te devuelvo el abrazo.

  23. JOrge:

    Habría que leer el articulo, claro. Pero lo que leo entre comillas es: “Las personas religiosas tienen el cerebro dañado” ¡díganme que no es eso lo que quieren leer! ;-)

    La verdad estas cosas no están ni empezando. Las personas deprimidas suelen acudir a la religión en busca de consuelo pero es difícil inferir cual es la causa de los cambios observados en el hipocampo. La experiencia religiosa es casi tan variada como las personas y hay las que encuentran en las certezas que les ofrece el dogma un oasis de paz en tanto otros se torturan con ello durante años. La verdad para mi el modelo del creyente no es la viejita devota sino Jacob, peleando con Dios toda la noche. Hay, en fin, para todos. Aunque no recuerdo bien que sigue, mi hipocampo se está encogiendo…

  24. Miguel Angel:

    Estimado tomás:

    Lo de “sin ánimo de ofensa” era un parche por si mi comentario venía a matizar tu afirmación de que las religiones son enemigas de la Ciencia. Me alegra ver que era totalmente innecesario. Además comparto la afirmación que haces, aunque haya religiones mas o menos “contrarias” a la Ciencia.

    Muy interesante lo que dices de aceptar nuestro sufrimiento para evitar males mayores al prójimo. Las otras especies de primates cuando se sienten frustados buscan a un miembro de frango inferior para desquitarse, hasta en eso nos parecemos

    También comparto lo que dices sobre el individualismo, también con la leve matización de que en vez de vez de considerar que no tiene solución , me gusta mas el planteamiento de “difícil solución”. Me gusta mas la idea de que todo es susceptible de mejora, por difícil que parezca.
    Abrazos

  25. tomás:

    Estimado JOrge:
    Si lees mi comentario 4, verás que lo que te sucede es lo que me temía. Pero si acudes al título del artículo, a su resumen y además, te lo lees, se acabarán tus dudas, pues se refiere a “experiencias religiosas”. Tu entrecomillado no está en parte alguna del artículo.
    Una de las cuestiones a plantearse es que si a uno se le aparece dios con cierta frecuencia, se le va encogiendo el hipocampo o si, por tener el hipocampo encogido se le aparece dios que viene a ser otra forma de decir algo de lo que tu dices.
    Tranquilo, que seguro que tus hipocampos están indemnes -creo recordar que alguna vez te has confesado creyente- a no ser que tu Dios en una de esas titánicas peleas te atice en alguno de ellos. Cuidado que ese dios bíblico tiene muy mala uva, por decirlo con suavidad y sin ánimo de ofender.

  26. JAvier:

    Tomas: el entrecomillado de Jorge no se dice en ninguna parte pero dada la forma en la que se hicieron varios comentarios queda claro que inconcientemente a muchos se les pasó eso por la cabeza.

    Miguel: más que religiones contrarias a la ciencia lo que hay son creyentes contrarios a la ciencia. Generalizar con esto genera demasiados dolores de cabeza y en realidad así se es más realista con lo que pasa.

    Saludos

  27. xxpabloxx:

    Lo que veo en común en todos los comentarios es que la cuestión de la “religión” como afrenta a la persona por el solo hecho de debatir sus creencias, pasa principalmente por el hecho de que la gran mayoría son analfabetos espirituales, puesto que no leen sus respectivos libros sagrados (no conocen su contenido o muy poco de el), salvo pocas excepciones y por lo tanto cuando se pone en tela de juicio sus creencias espirituales estas lo perciben como una afrenta hacia su persona. Capitulo aparte son los fanáticos, esos conocen sus libros sagrados de memoria, pero no lo razonan. Pues, la ignorancia es el mayor de los males en todo el asunto.

  28. Miguel Angel:

    Estimado JOrge:

    Claro que hay que leer el artículo (muy recomendable si después se va a comentar u opinar). No dice en ningún momento que las personas religiosas tengan el cerebro dañado sino que determinadas experiencias de índole religiosa pueden encoger determinadas partes del cerebro.

    Saludos/abrazos.

  29. JOrge:

    Miguel Ángel (Curioso el nombre en una discusión como esta) el articulo no dice que las experiencias religiosas encogen el cerebro sino que algunas personas que se definen a si mismas como tales tienen hipocampos mas pequeños, nada mas, nada menos. No existe necesariamente una relación causal.

    Entre las personas agnósticas o ateas es frecuente colocar a todas las personas religiosas del otro lado de la cerca pero el asunto es tan complejo como las personas mismas. Es fácil asumir el ateísmo en forma cuasi religiosa, por ejemplo. Nadie parece asumir la religión del mismo modo y si vemos sistemas de creencias diferentes la cosa se estira al infinito.

    Tal vez es el stress previo al “renacer” o “conversión” (términos estrictamente cristianos) es lo que encoge al hipocampo y no la experiencia de conversión en sí la cual vendría a ser un mecanismo contra regulador que limite el daño posterior. Las “conversiones” o “renacimientos” parecen funcionar en el sentido de restablecer el equilibrio psíquico perdido creas o no como observador externo al converso de la existencia de una entidad espiritual que desencadene el proceso. El creyente de devoción convencional, misa de domingo y sin mayores problemas tendría su hipocampo a salvo pero en nada se debería a sus creencias.

    Lamento que ningún budista estuviera incluido en el estudio “buscar la iluminación” también parece ser muy estresante pero no sé si se habrían obtenido resultados semejantes ¿sabían que los budistas son agnósticos?

  30. Miguel Angel:

    Estimado JOrge:

    Efectivamente en el estudio no se ha determinado relación de causalidad (por mi parte he usado las palabras “determinadas experiencias religiosas pueden…”): es un estudio hecho sobre una muestra de tan solo 268 personas (muestra insuficiente),además habría que realizar el estudio previamente y posteriormente a la experiencia de renacimiento para empezar a sacar conclusiones mas fiables y eliminar los sesgos, lo cual es mas complicado ya que estamos hablando del órgano (cerebro) mas desconocido para la Ciencia…

    Saludos/abrazos.

  31. NeoFronteras:

    El trabajo puede tener puntos flacos, pero no el estadístico. Para que una muestra sea fiable desde el punto de vista estadístico suelen bastar 30 medidas, al menos en inferencia o en contraste de hipótesis.
    Lo que es difícil es inferir una causalidad en todo esto y su dirección. Una cosa es ser religioso a secas y otra “sufrir una iluminación”. Puede que esta gente tenga problemas cerebrales y vea luces o que vea esas luces y tenga problemas cerebrales.
    El estrés produce problemas similares, así que puede que la gente estresada sea susceptible de ver luces o el ser muy religioso (fanático) haga que uno se estrese y tengan esos problemas.
    No es fácil saberlo a no ser que se haga un seguimiento sobre muchas personas a la espera de que algunas sufran una iluminación y ver las diferencias en sus cerebros antes, durante y después.

    De todos modos la gente religiosa tiene que aceptar que aunque la religión puede tener algún aspecto positivo, seguro que también los tiene negativos. Este tipo de estudios no son un ataque hacia la religión. Además no es lícito quedarnos sólo con lo que se ajusta a lo que nos gusta.
    El método científico tiene la ventaja de que se puede aplicar a muchos campos, incluso al fenómeno religioso o las experiencias místicas. Todo ente material es susceptible de ser estudiado científicamente. No así los entes metafísicos.
    La ciencia no puede estudiar a Dios, pero sí otros fenómenos físicos, y el cerebro o el cuerpo son físicos.
    Tarde o temprano la ciencia explicará el fenómeno religioso, la consciencia, la inteligencia, etc. Quedará poco espacio para un Dios. Si por entonces queda gente religiosa (seguro que sí) les tiene que bastar su fe. Sólo la fe mantiene al verdadero creyente. Para otros, sobre todo los no creyentes, la fe es muy insuficiente, por no decir irracional y peligrosa.

    Quizás se pueda cambiar el concepto de Dios. ¿Y si Dios existe pero no existe ni el alma ni el más allá ni el juicio final ni nada de eso? Imaginemos que algo finito y no omnipotente a lo que podemos llamar Dios creo el Universo y nos ignora.
    Pero el ser humano tiende a creer en aquello que le favorece y ésta es la gran sospecha sobre la religión.

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