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La fertilidad del polvo sahariano viene de los peces

Área: Ecología — Sábado, 27 de septiembre de 2014

Las propiedades fertilizantes del polvo del desierto del Sahara que es llevado por el viento hasta la selva amazónica se deben a los huesos de pez ricos en fósforo.

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Subfósil de esqueleto de pez correspondiente a una perca del Nilo de 1,15 m de longitud encontrado en la cuenca de Bodélé. Fuente: Charlie Bristow.

Todo está interconectado. Aquí en la Tierra, en donde hay esa propiedad tan extraña a la que llamamos vida, esas conexiones se dan aún más.
Desde hace tiempo se sabía que el polvo del desierto del Sahara jugaba un importante papel en América. Este polvo es llevado por el viento a lo largo del Atlántico ecuatorial y es depositado en la selva amazónica fertilizándola. Ahora, un grupo internacional de investigadores ha descubierto que la sustancia que enriquece ese polvo es hueso de pez.
Estos investigadores analizaron muestras de la cuenca de Bodélé en Chad, que es la fuente más importante de polvo sahariano. Descubrieron que, en parte, estaba compuesta por apatito fosilizado, un mineral calcáreo rico en fósforo, procedente de huesos de peces y de otros organismos. Los peces y esos otros organismos vivieron sobre lo que una vez fue una lago en lo que hoy llamamos cuenca o depresión de Bodélé, pero se secó a lo largo de los últimos 10.000 años.
El fósforo es un elemento muy importante para la vida terrestre, incluyendo la fotosíntesis. Pero su ciclo es muy lento, pues depende de procesos geológicos que van muy despacio. Este nutriente suele ser un factor limitante en la productividad de los ecosistemas.
Este elemento se da en forma de polvo de varias formas, pero unas son más solubles en agua que otras y, por tanto, está más o menos disponible para las plantas. Este estudio ayuda a explicar por qué el polvo de Bodélé es tan importante para el crecimiento de la selva amazónica. El fósforo procedente de fuentes biológicas, como el hueso de los peces de este caso, es más soluble que el procedente de fuentes inorgánicas como las rocas. Esto significa que las fuentes biológicas proporcionan fósforo que rápidamente está disponible para las plantas, mientras que el de otras fuentes inorgánicas necesita un tiempo para poder disolverse y estar disponible.
Esta fuente de fertilizante sahariana es finita, ya que hay cantidades limitadas de este material fósil. Todavía no se sabe durante cuanto tiempo seguirá funcionando esta fuente de fertilizante sahariana, pero la cuenca de Bodélé se erosionará completamente, por lo que en el futuro la cantidad de este fertilizante natural que recibe la cuenca del Amazonas se irá reduciendo hasta desaparecer.
La selva del Amazona ya está amenazada por la actividad humana, así que la desaparición de este fertilizante es algo a tener en cuenta en futuros estudios.

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Fuentes y referencias:
Artículo original.

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3 Comentarios

  1. tomás:

    Bien, pero el fósforo que haya sido transportado podría ser absorbido por la vegetación y, al morir esta, ser devuelta a la tierra. El problema puede ser el agua que se lleve los nutrientes al mar.

  2. amparo:

    És por eso que los territorios saharauis occidentales tienen interés para las grandes potencias, por las minas de fosfatos.

  3. tomás:

    Pregunto, porque no lo sé: ¿es que las arenas de los desiertos orientales no contienen fosfatos?
    Es que si todo el Sahara y quizá Néguev y Arabia fueron fondos marinos, también tendrán fosfatos. Y supongo que del transporte se encargarán los Alisios. Me parece que son los propios de la zona intertropical, aunque ni el Néguev ni aproximadamente la mitad norte de Arabia y Sahara pertenezcan a ella. Pero los alisios superan hacia el norte la zona intertropical y lo equivalente en el hemisferio sur.
    Bueno, la cuestión es que necesitamos una zona que haya sido mar con mucha vida -o sea desde el Cámbrico para acá- que ahora sea tierra firme propicia para llevarse de ella polvo y arena fina y unos vientos que los arranquen y transporten más de tres mil kilómetros. Todo eso lo tenemos y también un lugar húmedo donde ser depositado: la cuenca Amazonas.
    Pues ya está. Quizá las arenas de Arabia se acumulen en el oeste del Sahara y, de allí, un buen salto y al Amazonas.

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