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Estromatolitos, virus y Marte

Área: Biología,Espacio — martes, 2 de marzo de 2021

Sugieren que los virus causaría la litificación en los estromatolitos y que esto podría ayudar a la búsqueda de vida en Marte.

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Posiblemente, algún lector fiel a este sitio web se haya dado cuenta de que los estromatolitos son uno de los temas recurrentes de la misma.

Hoy en día sólo hay un par de sitios en este planeta en el que se puedan encontrar estromatolitos vivos. Uno de ellos es Shark Bay, en Australia occidental.

Pero hace miles de millones de años eran las únicas estructuras creadas por seres vivos sobre la Tierra. Sus fósiles nos han llegado hasta ahora y nos hablan de esas bacterias que poco a poco iban construyendo, capa capa, esas estructuras en forma de seta, mucho antes de que la vida en la Tierra soñara con tan siquiera un atisbo de vida eucariota. Hay indicios que nos dicen que los primeros estromalotitos se formaron hace 3700 millones de años.

Una de las regiones del mundo en la que se pueden encontrar este tipo de fósiles es precisamente en Australia, en la provincia de Pilbara. El cratón de Pilbara, junto con el cratón de Kaapvaal en Sudáfrica, son las únicas áreas sobre la Tierra que contienen restos del eón Arcaico (de hace 3600-2700 millones de años).

Ahora que una misión a Marte por fin va a intentar encontrar pruebas de vida pasada en el planeta rojo, puede que los estudios de los estromatolitos terrestres que aún quedan en la Tierra nos ayuden en esa tarea. Al fin y al cabo, fueron las primeras estructuras vivas que se formaron.

En un estudio reciente realizado un equipo de investigadores australianos y norteamericanos se sugiere que los virus jugaron un papel en la formación de los estromatolitos en la Tierra primitiva. Puede que incluso la vida tal y como la conocemos fuera distinta sin los virus.

Los estromatolitos crecen en aguas someras y las bacterias fotosintéticas unicelulares habitan en la capa superior. En las capas litificadas inferiores no hay vida. El estromatolito crece capa a capa de forma lenta. Estos investigadores querían comprender mejor cómo era el mecanismo que permitía a estas colonias bacterianas formar sus estructuras, no solo porque se sabe muy poco sobre el proceso, sino por lo que esto podría aportar a nuestro conocimiento sobre la vida en la Tierra y posiblemente en otros planetas.

Creían que quizás la pieza que faltaba eran los virus y que estos ayudarían a entender cómo un tapete de microrganismos blandos podría dar lugar a una estructura similar a una roca.

«Los estromatolitos son omnipresentes en el registro fósil y son algunos de nuestros primeros ejemplos de vida en la Tierra», dice Brendan Burns del Centro Australiano de Astrobiología de la UNSW.

«Las esteras microbianas que las crearon estaban compuestas predominantemente por cianobacterias, que usaban la fotosíntesis, como lo hacen las plantas, para convertir la luz solar en energía. Llegaron a producir tanto oxígeno con el tiempo que cambiaron la atmósfera de la Tierra primitiva para hacerla habitable para la vida compleja. Se podría decir que le debemos nuestra existencia a estas rocas vivientes», añade.

«Si entendemos los mecanismos de formación de estromatolitos, comprenderemos mejor el impacto que estos ecosistemas tuvieron en la evolución de la vida compleja. Este conocimiento puede ayudarnos a interpretar mejor las firmas biológicas, que podríamos llamar fósiles químicos o moleculares, que proporcionan pistas sobre las actividades de la vida temprana, hace miles de millones de años», agrega.

Según él, este tipo de estudio tiene el potencial de poder ayudar a buscar vida en otros planetas, incluyendo los trabajos de la misión de Perseverance, que va a buscar bioindicadores en muestras de rocas marcianas.

En el artículo, los autores postulan que la transición del tapete microbiano de células blandas a la roca se ve reforzada por las interacciones con los virus. Proponen, en concreto, que los virus pueden tener un impacto directo o indirecto en el metabolismo microbiano que gobierna la transición desde el tapete microbiano de bacterias al estromatolito rocoso.

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En el escenario de impacto directo, los virus se infiltran en el núcleo de las cianobacterias e influyen en el metabolismo de la misma, insertando y eliminando genes que aumentan la adaptación de ambos al mismo tiempo. Esto, a su vez, aumenta la supervivencia del tapete microbiano y selecciona genes que potencialmente influyen en la precipitación de carbonatos.

En el escenario indirecto, los científicos hablan de un proceso conocido como lisis viral, donde los virus invaden las células vivas y desencadenan la desintegración de sus membranas y la liberación de sus contenidos, provocando efectivamente la muerte celular. Creen que la lisis viral puede liberar material que promueva el metabolismo del organismo, lo que daría como resultado la precipitación de minerales y la eventual formación de estromatolitos.

Ya sea que los virus causen que los tapetes microbianos se endurezcan y se conviertan en estromatolitos de forma directa o indirecta, o sea una combinación de ambos, Burns dice que se necesita más investigación. Los investigadores esperan hacer más estudios de laboratorio para probar esto.

«Queremos ser capaces de identificar qué virus están realmente involucrados y ver si luego podemos manipular la interacción potencial virus-huésped para averiguar si pueden, de hecho, cambiar algunos de los metabolismos que podrían resultar en la formación de estromatolitos,» finaliza Burns.

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Fuentes y referencias:
Artículo original.
Fotos: UNSW Sydney/Brendan Burns.

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5 Comentarios

  1. tomás:

    Entonces, esa invasión de los virus en las bacterias seguirá produciéndose ahora en la parte viva de los estromatolitos…

  2. Lluís:

    Si los virus son un legado evolutivo no solo la vida podría ser muy distinta, sino que ni se me ocurre pensar cómo podría ser la vida sin virus. ¿ Hay alguien que tenga una idea de cómo podría ser la vida sin virus?

  3. tomás:

    Perdona, Lluís, por la broma, pero si hablásemos del Covid-19, estaríamos mucho mejor.
    Hablas de si los virus son un legado evolutivo y entiendo que con eso, posiblemente, te refieras a que deriven de las células, bacterias, o algo así, o sea a la teoría llamada de «reducción», pero todo indica que los virus fueron anteriores a mi PACU o sea, al mal pero comunmente llamado LUCA; o sea que son anteriores a los eucariotas, a los cuales ya debieron infectar. Para mi gusto, -¿qué te voy a decir?-, el mundo estaría mejor sin ellos, aunque, claro, posiblemente la evolución hubiese sido distinta en su ausencia y quién sabe si no estaríamos aquí para meditar sobre ello.
    Un abrazo.

  4. Miguel Ángel:

    Teniendo en cuenta que un porcentaje significativo de nuestros genes son secuencias de virus, sin ellos habría sonado otra melodía distinta, como decía Gould.

  5. tomás:

    Bueno, lo dirá Gould, a quien ambos admiramos, pero diría que el proceso puede acogerse a la endosimbiosis de Margulis.

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