NeoFronteras

Materia orgánica primordial en el meteorito del lago Tagish

Área: Espacio — Lunes, 4 de Diciembre de 2006

Foto
Microfotografía donde se ve un glóbulo meteorítico (en naranja) de materia orgánica. Foto: NASA.

La caída de un meteorito sobre la superficie terrestre es un evento escaso. Es incluso más difícil encontrarlo y recogerlo. Muy pocos ellos portan agua o materia orgánica, pero si es así se les denomina condritas carbonaceas. Estos meteoritos son muy frágiles y usualmente se desintegran nada más entrar en la atmósfera. Sólo una vez cada pocas décadas podemos hacernos con uno de estas raras muestras. Estas rocas están congeladas al entrar en la atmósfera terrestre, con lo que conservan la química primigenia muy bien. Si alguna parte sobrevive a la entrada y a la incandescencia posterior puede entonces llegar al suelo algún fragmento, pero corre el riesgo de ser contaminado. El suelo esta literalmente plagado de sustancias orgánicas con lo que una vez sobre la tierra es fácil que se contaminen. El análisis del mismo se puede tornar entonces difícil, sobre todo si se ha tardado en recuperar la muestra desde que ocurrió su caída. Los investigadores han estado estudiando materia orgánica de este tipo de meteoritos durante los últimos 40 años con la esperanza de encontrar claves sobre el origen de la vida.
En 2000 un meteorito cayo sobre las cristalinas aguas congelas del lago Tagish en Canadá. La recolección de este meteorito fue muy rápida, conservándose en estado prístino. Se pudo ver pronto que era uno de estos meteoritos portadores de materia orgánica (no biológica), y que nos podría ayudar a entender el origen del sistema solar y de la vida sobre la Tierra. El espécimen estaba muy poco contaminado y los científicos han estado trabajando sobre él durante estos años.
Ahora investigaores de la NASA han conseguido aislar la materia orgánica del meteorito concluyendo que es tan antigua como el sistema solar o incluso más. Esto hace pensar que meteoritos similares podrían haber suministrado a la Tierra primitiva (en aquella época estos eventos se producían sin cesar) el material básico en bruto de la química orgánica necesaria para la aparición de la vida.

Foto
Foto del meteorito en cuestión en el momento de ser hallado en el lago Tagish. Foto: University of Western Ontario y University of Calgary.

El equipo de la NASA dirigido por Keiko Nakamura-Messenger en el Johnson Space Center ha analizado muestras de este meteorito con un microscopio electrónico de transmisión y usado técnicas avanzadas de análisis encontrando materia orgánica. Esta materia está en la forma de de glóbulos microscópicos huecos de tamaño inferior a la micra y están formados principalmente por moléculas basadas en compuestos de carbono, nitrógeno y oxígeno. Partículas similares han sido encontradas en cometas.
Las proporciones de los isótopos de hidrógeno y nitrógeno (deuterio y nitrógeno-15), medidas con un espectrómetro de masa, indican que proceden del meteorito y no de la Tierra, por lo que no son fruto de la contaminación. Además esta composición isotópica sugiere que los glóbulos se formaron a una temperatura cercana al cero absoluto (10 o 20 kelvin). Este tipo de ambiente exótico nunca ha existido en la vecindad de la Tierra o incluso en el cinturón de asteroides debido a la cercanía al Sol. Estas temperaturas sólo se dan en el cinturón de Kuiper o aún más lejos.
Las partículas sobrevivieron a la caótica formación de nuestro sistema solar y proceden de la nube molecular fría que dio origen a los planetas.
Los glóbulos se formaron como hielo orgánico y su exterior fue convertido químicamente en otros compuestos bajo la influencia de la radiación. De este modo se formó un recubrimiento refractario que protegió el interior del glóbulo de los rayos ultravioleta durante mucho tiempo. Posteriormente el interior se evaporó dejando una esfera hueca de material orgánico.
Obviamente estos glóbulos nunca estuvieron vivos, pero en el pasado podrían haber suministrado el material orgánico necesario para el surgimiento de la vida sobre este planeta.
La NASA está analizando en estos momentos las muestras recogidas de un cometa por la misión Stardust y van a determinar si la composición es similar a las muestras procedentes de este meteorito.
El origen de la vida sobre la Tierra es una de los problemas que nos quedan por resolver.
Algunos investigadores especulan con la posibilidad de que estos glóbulos, además de proporcionar la materia orgánica, podrían haber dado cobijo a los primeros estadios de la evolución biológica. Esta “membrana” quizás fuese importante en esos momentos cruciales para la aparición de la vida sobre este planeta.

Referencias:
Science (vol 314, p 1439)
Nota de prensa de la NASA
Nota de 2002.
Universidad de Calgary

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
Compartir »

1 Comentario

  1. anneyiris riyeinis:

    Pienso que a las personas que habitamos en la Tierra. La NASA debe informar lo que está pasando en el espacio, ya que todos tenemos derecho de saber cuándo se va acercar un meteorito o cuando va a pasar algo para estar preparados.

RSS feed for comments on this post.

Lo sentimos, esta noticia está ya cerrada a comentarios.