Un asteroide pudo fragmentarse hace 466 millones de años y el polvo que cayó de él en la atmósfera terrestre pudo enfriar nuestro planeta hasta conseguir un periodo glaciar que dio lugar a la Gran Biodiversificación del Ordovícico.
Siempre hemos pensado en los asteroides como amenaza imaginando que alguno cae sobre la Tierra. El caso del que cayó sobre lo que hoy es Yucatán y que acabó con los dinosaurios y otras muchas especies al final del Cretácico nos recuerda que es un peligro que al final se puede manifestar. Sin embargo, ahora descubrimos que los asteroides pueden constituir otras fuentes de eventos e incluso ser positivos. (leer más…)