NeoFronteras

Nueva especie ediacarense

Área: Paleontología — Domingo, 11 de mayo de 2014

Publican un trabajo en el que se analizan los fósiles de Plexus ricei, animales similares a gusanos que vivieron hace 570 millones de años.

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El descubrimiento de un nuevo ejemplar de la biota de Ediácara siempre es interesante. Como es sabido, antes de la explosión del Cámbrico que llenó de nuevas formas de vida nuestro planeta, aparecieron unos seres pluricelulares que aparentemente no tienen nada que ver con la vida que hubo después, incluida la actual.
Los ejemplares conocidos hasta la fecha de la fauna de Ediácara parecen muy sencillos, en general son formas de vida que estaban ancladas en el fondo de mares someros. En esa época no había vida sobre tierra firme y esta estaba solamente en lo mares. Sin embargo, la biota de Ediácara está mal comprendida debido a la escasez de fósiles. Los animales sin partes duras (huecos, conchas, etc.) rara vez fosilizan, lo que hace que el registro fósil sea siempre incompleto.
Ahora, un grupo de paleontólogos de la Universidad de California en Riverside ha analizado una nueva especie de esta biota a la han denominado Plexus ricei y que recuerda a un tubo curvado. Estos animales medían de 5 a 80 centímetros de longitud y de 5 a 20 milímetros de anchos. Aparecieron hace unos 570 millones de años y desaparecieron hace 540 millones de años, justo cuando se daba la explosión del Cámbrico. Los fósiles se encontraron en la tradicional región australiana de Ediácara.
Lo más interesante de este organismo es que no se parece a otros animales de esta biota. Tenía simetría bilateral en una época en la que los demás se parecían a las esponjas y a los colares. Plexus ricei se parece más bien a los gusanos planos.

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Se cree que en esa época no había animales que revolvieran los sedimentos marinos en busca de comida o por cualquier otro motivo. Esto permitió el crecimiento de gruesos mantos microbianos fotosintéticos en los fondos marinos que se acumulaban en forma de sedimentos según pasaba el tiempo. Este tipo de ambiente es muy raro en los océanos marinos actuales. La situación cambió totalmente en este aspecto durante el Cámbrico y distintos tipos de organismos empezaron a mezclar los sedimentos.
Pero durante el Ediacarense esta característica permitió la evolución de estilos de vida que prosperaban en esos tapetes. Además, esta ausencia de anímales que mezclaran sedimentos permitió la conservación de esta fauna de cuerpo blando cuando sus cuerpos eran cubiertos por sedimentos y se creaban moldes de ellos. Aunque los cuerpos de estos seres se descompusieran, dejaban tras de sí los moldes que dieron lugar a los fósiles que nos han permitido estudiarlos.
El problema en este caso era saber si Plexus ricei era realmente un organismo tubular o alargado o si era un organismo mucho más corto que dejaba tras de si una marca según avanzaba por el lecho marino. Si fuera el segundo caso tendría grandes implicaciones sobre el conocimiento de la fauna posterior, pues ello implicaría la existencia previa de una animal con simetría bilateral capaz de moverse de forma autónoma e independientemente del medio.
Según este estudio, los fósiles de Plexus ricei no son el camino o huella trazada por una animal, sino que se corresponde al cuerpo de una animal alargado en forma tubular. Pero no se puede afirmar aún que sea bilateral con total seguridad, lo que lo conectaría a nuestros antepasados más remotos.

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Fuentes y referencias:
Artículo original.
Ilustración y foto: Droser Lab, UC Riverside.

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