NeoFronteras

Logran inducir manía persecutoria

Área: Neurología — jueves, 28 de septiembre de 2006

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Estimulando una región cerebral (flecha roja) se hace creer a la persona que alguien está detrás de ella. Foto: Shahar Arzy.

Han conseguido inducir en el cerebro de una mujer la sensación de que alguien la está siguiendo. Para ello basta con estimular una región específica del cerebro conocida como junta tempoparietal izquierda. Esta sensación se presenta frecuentemente de manera natural en algunos desórdenes psicóticos como paranoia o esquizofrenia, e incluso en algunas personas que creen haber sido abducidas por aliens. El análisis de estos resultados podrá permitir entender mejor estas condiciones psicológicas.
Al parecer el descubrimiento se ha producido por casualidad cuando el neurólogo Olaf Blanke del Instituto para la mente y el cerebro de Lausana en Suiza y sus colaboradores estaban intentando encontrar la fuente de los fuertes ataques epilépticos de una mujer de 23 años. En una operación implantaron una serie de electrodos en varias localizaciones del cerebro de la joven a los que se podía aplicar una pequeña corriente eléctrica para así estimular la región que se desease. La idea era marcar la zona productora de los ataques (inmunes a la medicación) para eliminarla posteriormente.
Cuando estimulaban con uno de los electrodos la junta tempoparietal izquierda, que se encuentra cerca de la región situada sobre la oreja izquierda, la paciente afirmaba sentir la presencia de una persona misteriosa detrás de ella, una sombra muda que imitaba las posturas y acciones de su propio cuerpo. Sentía que la sombra se sentaba detrás de ella cuando ella se sentaba, o se tumbaba debajo si ellas se tumbaba y así sucesivamente. Al parecer la mente proyectaba sus propios movimientos sobre una figura fantasma.
La mujer carecía de antecedentes psicóticos, esquizofrénicos o paranoicos y esta sensación se le presentó por primera vez al realizar el experimento mencionado.
Según Blanke esta alucinación es muy similar a la que tienen los pacientes de esquizofrenia, que frecuentemente confunden sus propios cuerpos con el de algún otro y llegan a atribuir sus acciones a las del otro. Además sienten la ilusión de ser perseguidos o seguidos por un extraño como tambien afirman los que supuestamente han sido manipulados por aliens.
Blankes afirma que este fenómeno podría arrojar luz sobre cómo el cerebro se percibe así mismo. Para poder reconocer su propio cuerpo el cerebro usa información sensorial como las indicaciones provenientes del sistema visual y la que se reciben del sistema propioceptivo (el sistema que indica la posición de las diferentes partes del cuerpo). La junta temporal parietal izquierda pone estas indicaciones juntas. Si por ejemplo una persona normal descuelga el teléfono sentirá la mano agarrando el auricular y sentirá el brazo alcanzando la posición adecuada. Esta retroalimentación permite al cerebro integrar la información y saber cómo está el cuerpo y qué está haciendo. Pero si la JPT izquierda no funciona bien el cerebro percibe entonces dos cuerpos en lugar de uno sólo y confunde uno de ellos con un extraño.
Según otros expertos éste podría ser sólo uno de varios mecanismos que producen ese tipo de alucinaciones. La esquizofrenia es un síndrome, y no un fenómeno bien definido. Un síntoma no es toda la enfermedad.
¿Ha notado ultimamente si hay alguien detrás de usted?

Referencias:
Nature, vol 443, p 287.
EPFL.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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