Algas egoístas y algas tóxicas
Ciertas algas unicelulares se aprovechan de las demás para proliferar en un ambiente tóxico libre de competidores.
|
|
|
Engañar a los demás posee indudables ventajas para el que lo hace, sea el directivo de un banco, un político corrupto (si se permite el pleonasmo), un jefe explotador, etc. La sociedad sale perdiendo y, sobre todo, sus víctimas.
Pero esto no algo exclusivamente humano. Se ha documentado que muchos animales también engañan a sus semejantes, desde esas aves supuestamente emparejadas amorosamente de por vida cuyo macho frecuentemente cuida las crías de otro creyendo que son suyas, a los chimpancés, cuya capacidad de engaño se asemeja demasiado a la humana. Incluso se dan casos de engaño entre las plantas. (leer más…)

