NeoFronteras

Sobre el origen y mecanismo del humor

Área: Psicología — jueves, 3 de julio de 2008

Una nueva teoría trata de explicar, desde el punto de vista evolutivo, cómo y por qué las personas encontramos algunas cosas graciosas.

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Una publicación pretende responder a la vieja cuestión del mecanismo y función del humor en nuestra especie. El humor ha sido identificado en todas las culturas humanas, parece haber jugado un papel importante en la evolución del homo sapiens y sigue siendo importante en el desarrollo cognitivo de los niños.
Alastair Clarke explica: “La teoría es una explicación evolutiva cognitiva que habla de cómo y por qué un individuo encuentra algo gracioso. Efectivamente, explica que el humor ocurre cuando el cerebro reconoce un patrón que le sorprende, y la apreciación de esto es recompensado con la experiencia de una respuesta humorística, un elemento que es emitido como risa.”
Mediante la eliminación de la estimulación de contenido, este científico y sus colaboradores consiguieron estudiar las estructuras que subyacen bajo cualquier caso de humor, quedando claro (según ellos) que no son los contenidos de los estímulos, sino que son los patrones subyacentes los que proporcionan el potencial para la fuente del humor. Para que existan estos patrones es necesario tener alguna forma de contenido, pero una vez que el contenido existe, es el nivel del patrón al que el humor opera y por el que se libera la recompensa.
Las teorías previas se aplicaban solamente sobre una pequeña proporción de todas las instancias del humor, muchas de las cuales cuando había un contenido social, pero no explicaban por qué los individuos pueden reírse de algo cuando no hay nadie alrededor o por qué dos personas pueden reírse del mismo estímulo por diferentes razones.
La nueva teoría identifica la importancia del patrón de reconocimiento en la evolución humana. Es decir, según Clarke, la habilidad de reconocer patrones inconsciente e instantáneamente es un arma fundamental en el arsenal cognitivo de los seres humanos. La recompensa del humor ha animado el desarrollo de facultades semejantes, llevando a unas habilidades intelectuales y preceptúales que son únicas de nuestra especie.
La teoría de Clark sobre el humor podría además proporcionar la base para aumentar la comprensión de las funciones cognitivas humanas. El desarrollo de patrones de reconocimiento como una manifestación del humor podría además formar las bases de las habilidades lingüísticas instintivas de los humanos, según Clark. Los niños ya nacen con las funciones sintáctica y gramática en su forma básica. Todas las diferencias de un individuo a otro estarían en el contenido de esos patrones en términos del vocabulario, afirma Clark.
La teoría de reconocimiento de patrones identifica además una correlación entre el desarrollo del humor y el desarrollo de las habilidades cognitivas de los niños. Los juegos infantiles exhiben frecuentemente el mecanismo preciso del humor desde el humor simplón e infantil de los niños pequeños hasta el humor lingüístico según se hacen mayores, pero no está claro si estas instancias del humor infantil contribuyen activamente al desarrollo cognitivo de niño o si son simplemente un reflejo del registro de la evolución de la especie que se muestra en los individuos según éstos crecen.
Según los infantes se desarrollan los patrones del humor infantil terminan siendo más complejos y contienen elementos espaciales y temporales hasta que finalmente desarrollan el humor lingüístico.
Según Clark las implicaciones de esta teoría del humor va más allá de la antropología. Podría ayudar al estudio de posibles mecanismos de humor en otros primates e incluso dar lugar a la creación de una inteligencia artificial que pueda desarrollar sentido del humor y por tanto capaz de exhibir por primera vez una característica genuinamente humana.
Según Clark el reconocimiento de patrones responde tanto al cómo como al porqué encontramos ciertas cosas graciosas y ofrece una explicación al porqué de que el humor exista en cada sociedad humana.

Fuentes y referencias:
Nota en Eureka Alert de Pyrrhic House.
Foto: “Laughing & Swinging” por Iguana Jo, vía Flickr.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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3 Comentarios

  1. tomás:

    Me parece un estudio sutil e interesante; una de esas labores que suelen parecer absurdas e inútiles, algo así como perder el tiempo en algo que no sirve para nada, pero que estoy seguro es muy cercano a la investigación básica dirigida al conocimiento de nuestra mente.
    Hace tiempo leí que en experiencias con chimpancés se habían detectado pruebas de que poseían sentido del humor. Está claro que si al experimentador así le pareció, se trataba de un humor humano, pues de no ser así no lo hubiera entendido.
    Todo un misterio, de ser cierto.

  2. lluís:

    Es muy posible que los chimpancés (y otros primates) posean sentido del humor, pero ¿quien no conoce humanos que no tienen el más mínimo sentido del humor? El estudio es desde luego muy interesante, especialmente por lo que se refiere a una posible creación de una inteligencia artificial que pueda desarrollar un sentido del humor. La Inteligencia Artificial es un campo de la ciencia realmente apasionante.

  3. Antoniadis Regero:

    Sería muy interesante para el lector de ésta noticia, una ampliación de ella, basada en la obra del pensador alemán Manfred Geier “de qué se ríe la gente inteligente”, porque podríamos ver con más claridad el enorme alcance que puede tener el hecho mismo de la risa en los seres vivientes; la obra que menciono está editada por Rowohlt hace justamente un año, y, que a mí me conste, solamente en alemán.

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