NeoFronteras

Contaminación e hipertensión

Área: Medio ambiente — Viernes, 28 de octubre de 2016

Encuentran una relación entre la exposición al ruido y la polución del aire y el riesgo de hipertensión.

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La vida en las grandes ciudades implica la exposición a grandes niveles de contaminación atmosférica y acústica. Esto puede tener grandes implicaciones para la salud de sus habitantes.

Un estudio reciente ha conseguido medir los efectos sobre la presión arterial de la exposición a largo plazo a la polución del aire y al ruido de tráfico sobre una muestra de 41000 personas en 5 países en la transcurso de 5 a 9 años.

Según los resultados una proporción significativa de las personas expuestas desarrollaba hipertensión respecto a la gente de la misma edad que no vivía en áreas contaminadas. Un efecto similar se encontró en el sobrepeso cuando midieron el índice de masa corporal. La presión arterial alta es el factor de riesgo más importante de enfermedad prematura y muerte.

Los investigadores consiguieron además medir por separado los efectos de la polución del aire y del ruido del tráfico, pese a que ambos suelen estar ligados. El efecto sobre la presión arterial de la polución atmosférica seguía estando allí incluso cuando fue eliminado el efecto del ruido.

El estudio fue realizado en Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania y España gracias al proyecto europeo ESCAPE (European Study of Cohorts for Air Pollution Effects). Ninguno de los participantes en el estudio padecía de hipertensión antes de participar en él. A lo largo de los años algunos (un 15%) desarrollaron esta enfermedad y terminaron tomando medicamentos contra ello.

Además, los investigadores midieron la contaminación atmosférica en forma de partículas de distinto tamaño en 20 localizaciones de las áreas estudiadas, así como óxidos de nitrógeno en 40 localizaciones. La exposición al ruido fue modelada según una directiva de la UE.

Descubrieron que por cada cinco microgramos por metro cúbico de partículas menores o iguales a 2,5 micras el riesgo de hipertensión aumentaba en un 22% en las personas expuestas respecto a las no expuestas.

La exposición al ruido del tráfico por encima de los 50 decibelios promedios nocturnos incrementaba el riesgo de hipertensión en un sexto comparados con aquellos que estaban expuestos a 40 decibelios en las mismas condiciones (por la noche).

Es interesante destacar que gran parte del ruido y de la contaminación ambiental procede de la misma fuente: el tráfico. Así que el control del tráfico viario podría reducir el riesgo de hipertensión de las dos maneras, pero hay que tener en cuenta que las medidas preventivas del ruido y la polución en los automóviles son diferentes.

Según Barbara Hoffmann (Universidad Heinrich-Heine-University en Düsseldorf), uno de los aspectos más importantes es que hay europeos viviendo por debajo de los actuales estándares de la Unión Europa en relación a este tipo de contaminación. Esto quiere decir, según esta investigadora, que la actual legislación europea no protege a la población de forma adecuada.

“Dada la presencia ubicua de la contaminación del aire y su importancia respecto a la hipertensión como uno de los factores de riesgo más importantes de enfermedades cardiovasculares, estos resultados tienen unas consecuencias importantes para la salud pública y reclaman unas regulaciones de la calidad del aire más estrictas”, añade.

Un aspecto a destacar del estudio, es que la exposición a la contaminación del aire fue mayor en Alemania y España que en los países escandinavos, mientras que la exposición al ruido fue mayor en Suecia y España.

Todavía nos se sabe seguro cuáles pueden ser los mecanismos biológicos por los cuales se produce esta consecuencia sobre la hipertensión. Se especula que puede deberse a la inflamación sistémica del corazón y vasos sanguíneos, el estrés oxidativo o el desequilibrio en el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

Hay otros efectos perjudiciales para la salud de la exposición a este tipo de contaminaciones, pero en este estudio sólo se ha analizado su efecto sobre la hipertensión.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=5128

Fuentes y referencias:
Artículo original
Foto: Gases in Madrid, por cbarbi, vía Flickr.

Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
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11 Comentarios

  1. apalankator:

    Sustituyendo los motores de explosión por eléctricos o pila de combustible se reducirían en grandísima medida ambos contaminantes.
    Otro motivo más para abandonar esta tecnología del siglo XIX que se resiste a desaparecer, otras coetáneas, como la lámpara de incandescecia o los televisores TRC ya pasaron a mejor vida en beneficio de todos.

  2. Miguel Ángel:

    “Primun vivere”
    El autoengaño está muy presente en este tipo de cuestiones, ¿cuántas veces le hemos oído decir a alguien: “no pasa nada, el cuerpo se adapta y te acabas acostumbrando”?
    Sin embargo, en Neofronteras ya hemos visto algunos estudios que ponen de manifiesto el precio que se paga cuándo desatendemos nuestras necesidades vitales.
    No da igual -como algunos pretenden- vivir rodeado de ruidos o quitarse horas de sueño para trabajar o irse de fiesta. Si nos hemos pasado toda la noche despiertos y nos ponemos al volante, nuestros reflejos habrán disminuido de forma equivalente a si nos hubiésemos bebido tres cubatas. Para mantenerse despierto, el organismo libera adrenalina que aumenta la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y los niveles de glucemia (todos ellos factores de riesgo cardiovascular). Otra de las consecuencias de la deprivación de sueño, es que da hambre, con el consiguiente aumento de la ingesta de calorías y especial predilección por los dulces (riesgo de diabetes).
    Por otra parte, la parte inconsciente del cerebro es sumamente sensible a cuestiones que pueden parecer poco importantes a priori. A muchos de los de mi generación nos educaron en que cuestiones como el aspecto físico eran poco trascedentes y que los complejos y depresiones derivados eran principios de personas inmaduras. Sin embargo, todo eso a dado un giro en los últimos años y ya son muchos los terapeutas que recomiendan, por ejemplo, Botox para la depresión: verse en el espejo un poco más joven y atractivo, impregna ese subsconsciente positivamente del mismo modo un día nublado o ver imagenes de guerra lo hacen negativamente.
    Así que podemos aconsejar:
    -Dormir las horas necesarias para sentirse bien y descansado.
    -Alejarse siempre que tengamos oportunidad del “mundanal ruído”.
    -Hacer algo de ejercicio aeróbico.
    -No prescindir de los pequeños placeres (un dulce de vez en cuando, una conversación con amigos, etc)
    -Disfrutar del sexo con frecuencia (tenemos ya un estupendo ramillete de estudios que relacionan una baja actividad sexual con una esperanza de vida menor, más patologías (incluida tambiñen la hipertensión arterial, peor estado del pelo y de la piel, depresiones, etc)
    -La dieta mediterránea: pero no por ser español. Es la dieta sobre la que se han hecho más estudios y todos, sin excepción,han reportado sus amplios beneficios. Algunos de estos estudios se han hehco en paises como Japón o Rusia en los que en principio no debería de haber interés en promocionarla, pero los resultados han sido igualmente muy positivos.
    En definitiva, algo muy similar a lo propuesto por los hedonistas griegos, el camino de en medio del budismo o la pirámide de necesaidades básicas de Abraham Maslow.

  3. Miguel Ángel:

    *Último párrafo, quise decir “camino del medio”.
    *Cuarto párrafo: quise decir “propios de personas inmaduras”

  4. Tomás:

    La fotografía es horrible, pero me impactan más esas en las que una niebla de contaminación a ras del suelo en una gran ciudad hace que el aire tenga un color al que no se me ocurre mejor nombre que sucio. Pero ambas cosas son partes de lo mismo.

  5. lluís:

    “Una proporción significativa”,no es un dato muy preciso que digamos. Y todavía no se sabe (seguro, diría que sobra)cuáles son los mecanismos biológicos por los cuales se produce esta consecuencia sobre la hipertensión. ” Se especula….”. Yo también especulo, y especulo que este estudio tiene un determinado sesgo ideológico, a al menos lo parece, o son figuraciones mias.Por supuesto que la contaminación ambiental y el ruído no son buenos para la salud humana. Pero,a menudo y en todo tipo de estudios científicos se arriesgan demasiados ” posiblemente”, “parece ser” ” si es esto, puede ser lo otro”, etc.

    – Y por otra parte, en algunos estudios se han preguntado por qué los franceses grandes consumidores de grasas( quesos, patés) y alcoholes, ni son los europeos más obesos ni son los europeos que tienen mayores problemas cardiovasculares.

  6. JavierL:

    Pero amigo Luis aunque arriba dice una proporción significativa abajo dice:

    Descubrieron que por cada cinco microgramos por metro cúbico de partículas menores o iguales a 2,5 micras el riesgo de hipertensión aumentaba en un 22% en las personas expuestas respecto a las no expuestas.

    Aparte aislaron el efecto del ruido y de la polución…

    No se los datos que menciona de los franceses pero por acá siempre me llamó la atención que en los pueblos (según mi propia apreciación) la gente vive más allá y de mejor manera… Siempre pensé que era el aire al notar que hay los mismos hábitos alimenticios..

  7. Tomás:

    Acabo de escuchar por la radio que en Madrid se toman medidas extraordinarias para mejorar la calidad del aire -se había limitado la velocidad a 70, sin resultado-: creo que se cierra el centro a la circulación, salvo los transportes públicos y, supongo, los residentes.

    Parece no darse cuenta nadie de que estos parches son de risa. La única solución provisional es mejorar el transporte público, no permitir la entrada en las ciudades de los vehículos de los no residentes -diría que ni a estos- o que van de paso, hacer grandes aparcamientos en las entradas, y desde allí, transporte público, penalizar las grandes cilindradas, etc. También el coche eléctrico, naturalmente. Es decir que me estoy refiriendo sólo a las ciudades.

    La única solución real es dejar de quemar combustibles fósiles, pero el “fracking” prolifera, contaminando acuíferos y tierras. Está visto que la humanidad quiere suicidarse quemándolo todo.

  8. NeoFronteras:

    Lo malo es que no sólo el trafico (o el tráfico privado) tienen la culpa de la contaminación acústica y del aire. En Madrid, por poner un ejemplo, parte de estas contaminaciones proviene de los autobuses urbanos, que son viejos, sucios y ruidosos. Y otra parte proviene de las calderas de calefacción, que queman, en los peores casos fueloil o incluso carbón. ¡Sí, carbón!
    Muchas son de gas natural, pero este gas procede de Argelia y allí se está acabando. ¿Qué haremos después?

    Mientras renovamos parquímetros a mayor gloria de supuestos sobres que van y vienen.

    Lo paradójico es que es en días soleados como el de hoy cuando se acumula la contaminación, pero son los días en los que el Sol proporcionaría la mejor calefacción. Pero viviendo apiñados en edificios altos la calefacción por energía solar no puede funcionar bien.

    El problema fundamental es que somos muchos, muy concentrados y consumiendo mucho.

    Hasta hace poco se mantenía que las ciudades grandes eran las más ecológicas, pero haciendo las cuentas bien ha resultado que no es así. Y encima la calidad de vida de los que viven en esas ciudades (además caras) deja bastante que desear y es bastante alienante. ¿Por qué a la gente le gusta vivir con muchos otros pese a que se lleva mal con casi todos ellos?

    No deja de ser curioso que en todo siempre hay una solución exclusiva para ricos. Ahora puedes aparcar por cualquier sitio y circular si tienes un coche eléctrico, pero estos son caros y se necesita una infraestructura de recarga que mucha gente no tiene porque no tiene garaje.

    EL colmo son la gente que pide que los coches eléctricos tienen que tener un sistema que genere ruido para evitar atropellos, dicen.

    La adoración del ruido por parte de los españoles es sólo compartida por los habitantes de Tokio. Tal nivel de masoquismos y desprecio a los demás es difícil de concebir.

    Lamentablemente, los oficios de fareros y guardabosques tienden a desparecer suplantados por tecnologías modernas.

  9. Miguel Ángel:

    De esos trabajos que menciona Neo me llamó la atención el de los guardas de la islas Desertas: un par de cabañas con no recuerdo si 2 o 4 guardas en la ladera de una isla pequeña con vistas a la isla de Madeira. Había delfines y ballenas por todas partes, peces voladores y las emblemáticas focas monje.
    Y más llamativos aún resultan los ejemplos de gran aislamiento, como los 5 habitantes de Alert en Canadá o el matrimonio que supongo seguirá viviendo en solitario en las Georgia del Sur, al menos en invierno o el farero de Punta Arenas, en Chile.

  10. Miguel Ángel:

    Querido amigo Lluís:

    Sobre lo que comentas de los franceses, genéticamente no son distintos al resto de europeos. Solo en el pequeño grupo de los judios Ashkenazi del centro de Europa se ha podido poner de manifiesto una mutación que los protege de los infartos, son más longevos y llegan a los 100 años con menores niveles de demencia http://www.terceracultura.net/tc/?p=6520
    Hay que tener en cuenta que el perfil lipídico de los quesos es bastante saludable, si bien no podemos decir lo mismo del paté o el alcohol.
    Creo que la explicación podría estar en el consumo de grasas vegetales con efecto protector de la dieta mediterránea: los franceses no consumen tanto aceite de oliva como los españoles, pero no sé si lo compensan comiendo frutos secos o pescado rico en omegas.

  11. Tomás:

    ¡Leñe, Miguel! ¿Y no podría hacerse algo de ingeniería genética para adquirir esa mutación de los Ashkenazi? Lo mismo digo para los que no toleran la leche y para los celiacos -pero me parece que en estos no es genético; tu dirás. ¿No habría alguna forma?
    Abrazos mil.

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