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Pando se deteriora

Área: Medio ambiente — domingo, 21 de octubre de 2018

La colonia clonal Pando se deteriora, pero sería fácil ponerle remedio.

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Hace unos pocos días veíamos en estas mismas páginas de NeoFronteras el caso de uno de los hongos más extensos del mundo, tanto que ocupa varias hectáreas.

Ahora se publica un resultado de una ser similar en extensión, un organismo que también mencionábamos en esa noticia: Pando.

La colonia clonal Pando de álamos temblones está en Utah y constituye el organismo más masivo del que se tenga noticia. Se estima que pesa unas 6000 toneladas y también se extiende a lo largo de varias hectáreas, en concreto 46. Pando está constituido por unos 47000 troncos.

Los álamos temblones (Populus tremuloides) y otros árboles similares se reproducen de dos modos distintos. El primero es el típico que usan los árboles adultos de propagar semillas que luego germinan. Pero uno bastante común es mediante brotes a partir de las raíces. Estos árboles tienen una habilidad en particular que es especial. Cuando se produce un daño en uno de los troncos, el árbol manda un señal hormonal que dice a las raíces que se activen para producir un reemplazo.

Pando se está reproduciendo por este método constantemente y de ahí le viene su resistencia, aunque tenga una diversidad genética nula. En cada momento hay árboles de distintos tamaños y edades. De este modo, si una generación muere, entonces es reemplazada por otra sin necesitad de tener que esperar mucho tiempo.

El análisis de estos pies de árbol indican que comparten el mismo genoma que los demás. Así que Pando no es el fruto de las semillas germinando en el suelo, sino de los brotes de que van surgiendo de las raíces que se remontaría a un árbol ancestral del que se fue formando este bosque.

Pando no es el único caso de bosque clonal. Hay otros similares, pero no son tan grandes. Es un misterio la razón por la que Pando tenga ese tamaño. Quizás sea que el terreno es llano y esto anima a los brotes o quizás porque compite muy bien frente a otros árboles. Sólo hay especulaciones al respecto.

Pero, hasta el momento, nadie había realizado un estudio de la historia pasada y futura de este bosque. Ahora, Paul Rogers y Darren McAvoy (ambos de Utah State University) han dirigido el primer estudio completo sobre las expectativas de Pando y no arroja una buena diagnosis: el bosque está menguando por causas humanas indirectas. El problema parece ser que el bosque no es renovado porque los brotes jóvenes son eliminados. Algo que viene sucediendo desde hace décadas.

Aunque una porción de este bosque se está recuperando gracias a las labores de restauración previas, en general la mayor parte de Pando muestra un deterioro progresivo debido al desgaste causado por los herbívoros.

La primera vez que se empezó a notar el declive de Pando fue en los años 90 del pasado siglo. Principalmente este se debía a que los ciervos mula y otros herbívoros como los alces se comían los nuevos brotes de álamos. También los rebaños de ganado irrumpen legalmente durante el verano en la región con los mismos efectos. Todos estos animales se comen los brotes nuevos y no hay reemplazo para los árboles viejos que van muriendo.

Este grupo de investigadores dividieron una sección del bosque en tres grupos experimentales. Una sección sin vallado en la que podían pastar los herbívoros, una sección vallada y dejada a su suerte y otra sección en la que se favorecía activamente la aparición de nuevos brotes, por ejemplo eliminando ciertas arbustos o usando fuego controlado.

Descubrieron que simple vallado que dejase fuera a los ciervos era suficiente y que la recuperación era muy rápida. Así que basta con dejar estos animales fuera para conseguir que este bosque se recupere. Pero vallar todo un bosque como este es algo un tanto feo y absurdo que nadie quiere ver. Vallar el campo no deja de ser una metáfora de hasta donde hemos llegado.

Además, el sistema de vallas falla cuando se trata de ampliar el área a proteger. Al parecer, los ciervos encuentran alguna vía de entrada y se dedican a comerse los brotes igualmente, por lo que el bosque no se regenera. Estos animales incluso pueden llegar a saltar por encima de vallas de más de 2 metros de altura.

El bosque, que se estima tiene unos 80000 años de edad (aunque no hay manera de calcularlo con precisión), está desapareciendo delante de la vista, como dice Rogers. Según él no podemos administrar de forma independiente los incendios y los propios bosques.

El estudio, además, cuenta con un amplio análisis de la evolución de las condiciones de Pando a lo largo del tiempo basado en 72 años de fotografías áreas. Entre otras cosas se pueden observar las áreas que fueron taladas en el pasado y que ahora continúan sin tener árboles. Además, se pueden ver los efectos de la intrusión del desarrollo humano.

Teniendo en cuenta todo esto, el bosque que vivió durante 80000 años no parece que vaya a sobrevivir medio siglo más si las cosas continúan así.

Esta especie de álamo temblón fue nombrada árbol del estado en Utah en 2014. Entre sus valores está el ser considerando un árbol icónico de montaña en los paisajes de Oeste americano.

Como siempre, salvar el ecosistema es más fácil que salvar las especies individualmente. Salvar a los bosques de álamos es más fácil que tratar de proteger a las especies individuales, algunas carismáticas, que viven en ellos.

«Además de sus valores ecológicos, Pando sirve como un símbolo de la conexión humana con la Naturaleza un vaticinador de una pérdida de especies más amplia. Aquí, regionalmente, y de hecho internacionalmente, los bosques de álamos sostienen una gran biodiversidad», añade Rogers.

«Sería una vergüenza presenciar una reducción significativa de este icónico bosque cuando invertir este declive es posible. Debemos demostrar que lo haremos», finaliza.

El declive de Pando sólo ha sucedido de un siglo hasta ahora, que es cuando empezó la actividad humana en el área. Se prohibió la caza, se construyeron cabañas y vino el ganado. Además, esta actividad humana ha eliminado a los depredadores naturales de estos animales, que ahora campan a sus anchas en número excesivo. Al final se tiene una concentración de herbívoros artificialmente muy alta en el área.

Al parecer, la única vía posible para salvar Pando es prohibir la ganadería y eliminar físicamente a los ciervos y alces.

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Fuentes y referencias:
Artículo original.
Foto: Wikipedia.

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3 Comentarios

  1. Dr.Thriller:

    La burrada de hoy. O sí es una opción cercar el bosque. ¿No tenían una barbaridad de minas antipersona acumuladas que ahora con la prohibición no saben qué hacer con ellas? (Vale, sí que saben, pero vanos…) Funcionan perfectamente con bóvidos y rumiantes, y hasta con roedores en disposición densa.

    Perdón por el exabrupto.

  2. tomás:

    No me parece tan mal vallar el Pando. ¿No cortamos colmillos a elefantes y cuernos a rinocerontes para protegerlos cuando la naturaleza se los ha puesto con algún fin? Es que a grandes males, grandes remedios y no creo que prohibir la ganadería sea bastante porque ahí quedarán ciervos y alces.

  3. NeoFronteras:

    En el caso de los rinocerontes sería más útil envenenar los cuernos usando diversos métodos e introducirlos en el mercado negro. Quizás no se elimine el tráfico, pero sí unos cuantos magufos. Lo mismo para otro tipo de productos usados en la «medicina» tradicional china.

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