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Observan el fin de un planeta engullido por una gigante roja

Área: Espacio — martes, 16 de mayo de 2023

Se ha captado cómo una estrella, en sus últimas fases de evolución, se tragó un planeta en una analogía de cómo sería en el caso de la Tierra.

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Todo tiene un fin, incluso el mismo Universo. Pero antes de eso también desaparecerá nuestro planeta, literalmente. Nuestro Sol, una estrella de baja masa, terminará sus días transformándose en gigante roja y engullirá los planetas interiores. En la Tierra todo desaparecerá en un instante. Después, El Sol se desprenderá de sus capas superiores y formará una bella nebulosa.

Podríamos pensar que eso significará el fin de la vida en la Tierra, pero la vida en este planeta desaparecerá mucho antes, en unos mil millones de años, cuando el Sol se vaya haciendo cada vez más brillante y la temperatura no permita la vida en este mundo. Así que la Tierra sufrirá cuatro mil millones de años de aburrimiento antes de ser engullida por el Sol. Todo ello contando con que el Sistema Solar sea estable orbitalmente en todo este tiempo, claro.

Sin embargo, los astrofísicos, no están seguros de que la Tierra sea engullida y puede que solo lo sean Venus y Mercurio. Quizás algún día se sepa con mayor exactitud.

Ahora, por primera vez, se ha captado como una estrella en sus últimas fases de evolución se estaba tragando un planeta en una analogía de cómo será el caso de la Tierra en 5000 millones de años.

Aunque es verdad que esto es algo así como un anticipo de lo que le sucederá a la Tierra cuando nuestro sol se transforme en una gigante roja, en este caso observado se trata de un planeta de tipo joviano y no un planeta de tipo rocoso, como en el caso de Mercurio, Venus y la Tierra.

Pese a todo, el descubrimiento proporciona un eslabón perdido en nuestra comprensión de la evolución y el destino final de los sistemas planetarios incluido el que habitamos.

Los ciclos de vida de las estrellas están ligados a sus masas. Las estrellas pequeñas, como las enanas rojas, pueden brillar durante muchos miles de millones de años, mientras que las estrellas más masivas explotan solo unos pocos millones de años después de su nacimiento. A medida que las estrellas como el Sol comienzan a quedarse sin combustible termonuclear, después de unos pocos miles de millones de años, se transforman en gigantes rojas que se expanden cientos de veces en tamaño, consumiendo todo lo que se encuentran a su paso.

Los signos de eventos de inmersión se dan por toda la Vía Láctea. Los espectros de la luz de algunas estrellas contienen las firmas químicas de los planetas, lo que sugiere que mundos enteros están siendo engullidos por las estrellas y las atmósferas de las estrellas se contaminan por elementos procedentes de los planetas. Los científicos también han detectado cientos de planetas con órbitas pequeñas que están condenados a caer dentro del radio de las gigantes rojas en el futuro.

Pero, aunque las estrellas claramente consumen algún planeta ocasionalmente, capturar este momento es un desafío porque la luz provocada por estos eventos es tenue y efímera.

En este caso pudieron registrar un rápido estallido de luz, seguido de una corriente de polvo de larga duración que brillaba intensamente en energía infrarroja fría a medida que, supuestamente, el planeta era engullido.

El estallido inicial detectado por el observatorio Zwicky, que duró 10 días, se produjo en el momento en que una estrella moribunda finalmente envolvía por completo un planeta gaseoso de no más de 10 veces la masa de Júpiter. Durante más de un año antes de su desaparición luminosa, el planeta rozó las capas superiores de la estrella y fueron arrancados trozos de la atmósfera del planeta. Esto explica por qué los investigadores vieron gas y polvo flotando alrededor del sistema. Después del estallido, la estrella brilló misteriosamente durante unos seis meses mientras se tragaba los restos del planeta.

En el pasado se han detectado indicios de eventos de inmersión de este tipo, pero hasta ahora nadie había atrapado una estrella en el acto de devorar un planeta.

El investigador del Instituto de Tecnología de Massachusetts, Kishalay De, detectó el estallido luminoso en 2020 mientras revisaba las imágenes de los barridos del cielo tomados por el Observatorio Palomar del Instituto de Tecnología de California. Se necesitaron observaciones adicionales y procesamiento de datos para desentrañar el misterio.

Aunque la vida de una estrella de este tipo es de miles de millones de años, según Mansi Kasliwal (Caltech) la deglución en sí fue bastante breve y ocurrió esencialmente de una sola vez. En contraste, otros casos observados previamente, como WASP-12 b y los otros jovianos, están siendo desgastados lentamente.

Los astrónomos no saben si hay más planetas girando alrededor de esta estrella a una distancia más segura. Si es así, puede que alguno sufra el mismo destino.

Ahora que saben qué buscar, los investigadores estarán atentos a este tipo de sucesos y pueden buscar patrones similares que se ajusten al modelo en otros lugares. Sospechan que miles de planetas alrededor de otras estrellas sufrirán el mismo destino que este.

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Fuentes y referencias:
Artículo original.
Ilustración: K. Miller, R. Hurt/Caltech/IPAC.

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2 Comentarios

  1. tomás:

    Sí, parece que algo que sabemos, casi con seguridad, que va a suceder con los planetas interiores de nuestro sistema, pase igualmente en otros cuando sus estrellas acaben con su combustible de hidrógeno, e incluso antes si, por alguna causa, la estabilidad de su sistema se desequilibra y afecta a la órbita de uno de sus planetas. ¡Menos mal que, según los griegos, el firmamento (de firme, inmóvil) era inmutable!

  2. David:

    Ni siquiera llegaremos a ver la vida futura, como será la fauna mundial dentro de millones de años. ( Caraquiras, pequeños placotecos y babucaris, monos dotados de una inteligencia próxima a la del hombre; toratones y aves escupefuego que recorren los aires a gran velocidad; tiboluxes, calamares arcoiris, crustafines y argéntidos que nadarán en los fondo marinos antes de que vuelvan a congelarse; el calabón o pulpo-mono que recorre la jungla enroscándose en las ramas y el saltarol, descendiente del caracol actual que vive dando brincos porque no puede posar sus patas sobre la superficie de la Tierra a 80 grados centígrados. Estos son algunos de animales del futuro lejano que poblarán una Tierra en la que ya no existirían los seres humanos y cuya representación visual acaba de presentar el parque francés Futuroscope, en un ambiente mitad científico, mitad lúdico.)

    https://es.m.wikipedia.org/wiki/El_futuro_es_salvaje

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